Nerea Melgosa Vega

Euzkadi Buru Batzar Nerea Melgosa Vega

Nerea Melgosa Vega

Nacida en 1970

Directora de Igualdad y Derechos Humanos

Licenciada en Sociologia

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PERFIL

Nerea Melgosa Vega, miembro del Euzkadi Buru Batzar de EAJ-PNV, es una mujer de una dedicación absoluta por todo lo que le rodea. Las personas que la conocen, bien por amistad, bien por su dilata experiencia en diferentes ámbitos institucionales o bien por su amplia trayectoria en el ámbito social de Vitoria-Gasteiz y Araba reconocen en ella una pasión inabarcable por hacer y hacerlo bien. La dedicación absoluta, la resiliencia, el compromiso y el amor por el bienestar de las personas que la rodean marcan la vida de esta “gasteiztarra de pro” nacida en 1970.  Lleva con mucho orgullo el nombre de su ciudad natal allá donde vaya e inculca y sigue inculcando entre las personas allegadas su pasión por Gasteiz y por el resto del Territorio y cada vez que tiene ocasión pregona eso de “soy alavesa por los cuatro costados”. Su aita y su ama, sus aiton-amonas son en gran medida los que sembraron en Nerea la semilla del amor por Álava y por Euskadi y ha conseguido convertir ese legado familiar, en un compromiso férreo de país.

Melgosa estudió en Olabide Ikastola, una de las primeras ikastolas de Gasteiz en apostar por la enseñanza en euskera; la apuesta por nuestro idioma, -a pesar de que por aquel entonces se le fuese negara su oficialidad- y por Olabide que realizaron su aita y su ama caló tanto en Nerea que no tuvo ningún atisbo de duda en tomar la misma decisión a la hora de optar por un modelo educativo con excelencia para sus cuatro hijos. Cuatro hijos que, junto al resto de su familia, la pasión por la cultura y el deporte y el trabajo en equipo se convierten en los pilares de su vida. “Mis hijos, su educación y su trayectoria vital son lo que me empujan a seguir despertando cada día con una sonrisa”. Y lo de la sonrisa lo corroboran todas aquellas personas que han coincidido con ella en su dilatada trayectoria laboral.

Cerca de 28 años de trayectoria profesional donde ha podido demostrar de su valía y su conocimiento. Una librería –la literatura es otro de sus grandes placeres-, el servicio de Atención al Público, Osakidetza, el Ayuntamiento de Gasteiz o la Diputación Foral de Álava son sólo algunos de los ámbitos en los que ha trabajado, siempre teniendo bien presente que, el trabajo, si no viene refrendando por el compromiso de un gran equipo de trabajo, pierde su valor. Su carrera profesional nunca ha sido un obstáculo para  involucrarse en proyectos sociales. Muchas personas de Gasteiz siguen hoy en día reconociéndola por la calle más por su involucración en el ámbito social que por su trayectoria política. “He tenido la gran suerte de pasar por muchos sitios y en todos he podido aprender mucho. Guardo un grato recuerdo de las personas que he ido encontrándome en el camino y algunas de ellas se han convertido en verdaderos amigos y amigas”.

Esa dedicación por los y las demás, por trabajar por el bienestar y la prosperidad de la gente, el amor y el compromiso por Gasteiz, por Álava y por Euskadi fueron los que con casi 30 años, en 1999, le empujaron a afiliarse al partido en Lakua. “Mi convicción es clara, cristalina: creo en el trabajo en equipo; creo en un nacionalismo comprometido con la justicia social, un nacionalismo culto, ilustrado y euskaltzale. Un nacionalismo vivo, dinámico y comprometido, un nacionalismo con una decidida dimensión cultural y euskaltzale. Y todo eso lo he encontrado trabajando conjuntamente con las mujeres y los hombres del partido”.

Sus palabras siempre destilan la pasión, la ilusión y la dedicación que le dedica a cada uno de los ámbitos que le rodean. Siempre encuentra un hueco para sus cuatro hijos, su marido, sus “aitás” y su amona. Su familia es su válvula de escape, si bien las escapadas a la costa de Iparralde, el chocolate negro o los cafés italianos largos con un poquito de miel de la Montaña alavesa también le ayudan a tomarse un respiro diario. Guarda en su memoria “como oro en paño” un sinfín de recuerdos relacionados de su época joven por el Casco Viejo de Gasteiz; los caracoles en salsa de su amona no tienen parangón y sigue maravillándose día a día con los recónditos tesoros culturales, geográficos y gastronómicos de Álava. Alavesa con mayúsculas. Mujer de lucha diaria e inagotable. Trabajadora incansable y comprometida.

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