07EneroEl domingo 28 de julio de 2024 Venezuela celebró sus últimas Elecciones Presidenciales. Aquella misma madrugada, el Consejo Nacional Electoral proclamó vencedor a Nicolás Maduro con el 51,2% de los votos frente al 44,2% del opositor Edmundo González Urrutia, sin que, a fecha de hoy, se hayan entregado las actas de escrutinio que avalen dicha victoria.
Por el contrario, la oposición fue capaz de recabar actas digitalizadas correspondientes a más del 80% del total, arrojando un resultado del 67% a favor de Edmundo González Urrutia frente al 30% de Nicolás Maduro, lo que hace, en la práctica, irreversible ese resultado final.
La escasa observación internacional solvente que pudo acudir a las elecciones en Venezuela se ha pronunciado en este mismo sentido. Así, tanto el Panel de Expertos de Naciones Unidas como el Centro Carter declararon primeramente que el proceso electoral no cumplió con las medidas básicas de integración y de transparencia internacional que son esenciales para la realización de unas elecciones creíbles. Constataron asimismo que la actualización del registro de electores y, sobre todo, las barreras para la inscripción en el padrón en el extranjero impidieron a mucha gente votar. Y denunciaron finalmente que el Consejo Nacional Electoral no publicara ningún resultado que respaldara sus anuncios orales.
Acto seguido, Nicolás Maduro acudió al Tribunal Supremo Venezolano y solicitó la certificación de su victoria, la cual le fue otorgada mediante un procedimiento sumario.
Desde entonces, se han intensificado las persecuciones a personas de la oposición, los arrestos, los asesinatos y las encarcelaciones, que ascienden a más de 2.500 en estos últimos meses.
El próximo 10 de enero de 2025 el nuevo presidente de Venezuela ha de tomar posesión para la legislatura 2025-2031. Ante este delicado escenario político, el Euzkadi Buru Batzar manifiesta las siguientes consideraciones: