En relación al envío por parte de ETA de cartas amenazantes a empresarios, en las que se incluyen fotografías de sus familiares así como los trayectos que realizan a diario, EAJ-PNV desea informar:
- Estas prácticas no sólo son del más puro estilo mafioso, sino que demuestran la catadura moral y falta de humanidad de quienes chantajean económicamente a sus víctimas mediante la amenaza expresa a sus familiares.
- Sería caer en el juego de los extorsionadores el mero hecho de invocar la incoherencia, inconveniencia o inoportunidad de semejantes prácticas en un momento en el que se habla de paz y normalización política. La extorsión y el chantaje son en sí mismos rechazables e inaceptables en todo momento y su práctica no atenta ninguna estrategia política sino que socava la esencia misma de los Derechos Humanos más elementales, independientemente del tiempo y del lugar en que se produzcan y de las razones que se aduzcan.
- EAJ-PNV muestra su repugnancia ante tales prácticas mafiosas y denuncia los ausencia total de valores de quienes parecen defender que la tortura psicológica, la amenaza y la extorsión se pueden justificar y alentar siempre que se realicen en función de sus propios objetivos políticos.
- EAJ-PNV se ratifica en que la paz tiene que venir de un alto el fuego de ETA, que tendrá que ser irreversible, universal (es decir, que la amenaza y la extorsión desaparezcan para todos los colectivos) y con renuncia a ejercer cualquier tipo de tutela sobre el futuro político de Euskadi. La paz tendrá que venir del cumplimiento de los Derechos Humanos para todas y cada una de las personas.
- EAJ-PNV muestra su solidaridad con todas las personas objeto de extorsión, amenaza y chantaje, así como apoyo a sus familiares afectados. Las víctimas de estas extorsiones saben que cuentan con el respaldo y el apoyo de la inmensa mayoría de la sociedad vasca.