En este tiempo se han hecho grandes progresos para mejorar la situación de la mujer y todas las normas jurídicas de rango internacional, europeo, estatal y autonómico recogen la expresa prohibición de cualquier tipo de discriminación por razón de sexo.
En la Comunidad Autónoma de Euskadi celebramos recientemente el primer aniversario de la aprobación de la LEY 4/2005, DE 18 DE FEBRERO, PARA LA IGUALDAD DE MUJERES Y HOMBRES. Su consecuencia más inmediata fue la relativa a la participación sociopolítica, que permitió una representación equilibrada entre mujeres y hombres tanto en el Parlamento como en el máximo órgano de gobierno. Después, poco a poco, hemos ido conociendo las consecuencias de la ley en múltiples facetas de la vida social, politica y cultural.
Sin embargo, a pesar de los importantes cambios sociales que se han producido en los últimos tiempos, la situación de mujeres y hombres, ya sea en la esfera privada como en la pública, en especial en el mercado laboral, es bien distinta. Los datos confirman la persistencia de una menor participación de las mujeres en el ambito público, mayores dificultades de acceso al empleo, segmentación sectorial y profesional de las mujeres y precariedad en sus condiciones en el empleo, diferencias salariales importantes, inexistencia de corresponsabilidad en las tareas domésticas y en el cuidado de las personas dependientes, además del ataque continuo a los derechos fundamentales de las mujeres a través de la violencia contra las mismas.
Esta desigualdad estructural responde a prácticas sociales muy arraigadas en nuestra sociedad que asigna roles, valores, actitudes, comportamientos y capacidades diferentes a mujeres y a hombres y como consecuencia obstaculiza la igualdad de oportunidades y el pleno desarrollo de las personas en igualdad.
Por esta razón, concientes de que la causa de la igualdad entre mujeres y hombres tiene una dimensión estructural y conscientes de que necesitará de los esfuerzos de mujeres, hombres y de todas las Instituciones, el Euzkadi Buru Batzar de EAJ-PNV, en conmemoración del 8 de marzo, adopta el compromiso de favorecer e impulsar la igualdad entre mujeres y hombres en todos los ámbitos de la vida y muestra su apoyo a los actos y actividades que las diversas organizaciones, colectivos y los diferentes movimientos de mujeres celebren y organicen con ocasión de este aniversario.