Intervención
07Octubre
2012
07 |
Intervención

Iñigo Urkullu. Intervención. Casa de Juntas de Gernika

Intervención
Octubre 07 | 2012 |
Intervención

Tal día como hoy, el 7 de octubre de 1936, se constituía, a la sombra del árbol de Gernika, el primer
Gobierno Vasco presidido por el Lehendakari José Antonio Agirre.

Eran días de emergencia, de premura e inquietud. 

Tiempos que exigían compromiso, unidad y
acuerdo.

Aquel primer Gobierno vasco supo aglutinar estos valores.

Supo ponerse al frente de un País destruido, en guerra y
disminuido en su capacidad de maniobra.

Supo iniciar un nuevo camino.

 

Hoy otro árbol, otro roble, hijo legítimo del que cobijara aquél primer Gobierno, nos da cita en este encuentro.

Savia nueva para un tiempo nuevo.

Para una nueva historia que escribir en momentos otra vez convulsos, llenos de
incertidumbre y desafíos.

Vivimos retos y amenazas que, abordados con inteligencia y unión, debemos ser capaces de transformar en nuevas
oportunidades, desarrollo  y crecimiento.

 

Heredamos de Agirre los valores del compromiso, la unidad y el acuerdo.

Compromiso, unidad y acuerdo para salir de la crisis.

Para sentar las bases de un relanzamiento industrial de la mano de la formación. De la mano de la tecnología, la apertura al exterior y la innovación.

Para volver a crear empleo, para pasar de la depresión al crecimiento, para que el rigor económico vuelva a ser guía de las políticas públicas.

 

Compromiso, unidad y acuerdo  para consolidar una Paz duradera.

Una Paz justa, como la que Agirre y sus consejeros pretendieron.

Una Paz con memoria.

Memoria histórica para quienes dieron su
vida en defensa de la libertad y la democracia frente al totalitarismo.

Memoria reciente para quienes han padecido la dictadura del terrorismo, practicada por
quienes prostituyeron la noble causa de este Pueblo.

 

Compromiso, unidad y acuerdo para que jamás veamos repetida la sinrazón del enfrentamiento entre vascos.

Acuerdo para la reconciliación, para la convivencia.

Esta es la herencia que todos queremos legar a las nuevas generaciones, para que nadie
les robe su dignidad y la plenitud de sus derechos humanos.

 

Compromiso, unidad y acuerdo para hacer progresar este País.

Para que su personalidad política, sus instituciones, sean
reconocidas en pie de igualdad  entre el
resto de Naciones europeas.

Acuerdo político de amplias mayorías. Entre sensibilidades diferentes que acierten a conjugar
el derecho a decidir con el compromiso de pacto.

Un acuerdo de soberanías compartidas con la mirada
puesta en Europa.

Un acuerdo de convivencia para este nuevo tiempo.

Compromiso, unidad y  acuerdo como el que acertó a aglutinar el Lehendakari Agirre, contando con todas las
sensibilidades democráticas en su proyecto de Gobierno.

Nacionalistas, republicanos, socialistas, comunistas, unidos por los valores, principios y
consensos básicos de nuestro País.

Unidos por el espíritu de este roble milenario.

 

Este es el  espíritu que el Partido Nacionalista Vasco pretende reeditar en
esta coyuntura de crisis global, de incertidumbre económica e inquietud social.

No hay mejor solución a los problemas que hoy
padecemos que un gran acuerdo para derrotar el abatimiento y la desesperanza.

Compromiso, unidad y acuerdo hoy, para ganar un mañana mejor para todos y todas.

 

El Lehenkari Agirre y su Gobierno son un ejemplo para nuestro proyecto.

Para quienes representamos el nacionalismo comprometido, cívico y democrático.

Un ejemplo por su dignidad democrática, por su patriotismo, por
su humanidad. 

Y también por su clarividencia.

 

Agirre y su Gobierno, desterrados a la fuerza, tuvieron la agudeza política de discernir que el futuro de este País pasaba por una nueva Europa en construcción.

El Lehendakari Agirre  participó en el alumbramiento del proyecto europeo, junto a líderes como Schumann, Adenauer o De Gasperi.

Su Gobierno supo mantener la legitimidad en el exilio y nos abrió las puertas al mundo.

Supo aunar la visión, el espíritu y  el coraje de este Pueblo de emprendedores.

Hizo realidad el “eman ta zabal zazu munduan
fruitua” de  este árbol de Gernika.

 

El legado de Agirre sigue vivo.

Hoy, como ayer, miramos a Europa y miramos a un mundo abierto y globalizado.

Hoy, como ayer, necesitamos reforzar nuestra presencia internacional.

Queremos una Euskadi abierta al mundo en busca de oportunidades.

Una Euskadi que viaja con nuestra impronta de calidad, de trabajo bien hecho, de
personas de compromiso y palabra.

Una Euskadi  que quiere ganar terreno, que
quiere fortalecer la presencia de “Basque Country” en el mundo.

Con la misma tenacidad y determinación del Gobierno del Lehendakari
Agirre. Jamás claudicaron ni se dieron por vencidos.

 

El proyecto del Partido Nacionalista Vasco plantea dos compromisos a la sociedad,
el acuerdo interno y la proyección exterior de Euskadi.

Acuerdo interno para salir de la crisis y crear empleo.

Acuerdo interno para afianzar una Paz duradera.

Acuerdo interno para hacer crecer el Autogobierno de Euskadi como Nación Europea.

Acuerdo interno y proyección exterior para presentarnos
ante el mundo como el Lehendakari Agirre: “ I am Basque”.

 

Agur eta ohore Jose Antonio Agirre euskaldunon Lehendakaria!

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