La formación jeltzale registra una Proposición de Ley en la que detalla que explica que los conductores de autoescuela se exponen a los mismos riesgos físicos y psicológicos y los mismos factores externos que los conductores profesionales y no deberían ser solo identificados como docentes
12MarzoEl Grupo Vasco ha registrado una Proposición de Ley en la que pide una modificación legislativa para incluir a los profesores de autoescuela como conductores profesionales. Considerarlos “exclusivamente como docentes, cuando su labor implica un nivel de competencia técnica y práctica que los sitúa claramente dentro del ámbito de los conductores profesionales” es, según explica el texto, “un error”.
La formación jeltzale propone así modificar el punto 3 del Anexo I (Conceptos Generales) del Real Decreto Legislativo 6/2015, de 30 de octubre, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley sobre tráfico, circulación de vehículos a motor y seguridad vial, incluyendo en el concepto de conductor profesional a los profesores de Formación Vial.
De esta forma se garantiza “su equiparación legal y el acceso a las medidas de protección, formación y beneficios sociales que les corresponde, en situación de igualdad con los conductores profesionales”. La iniciativa explica que se pretende así “atender una reivindicación histórica de un sector profesional abandonado a su suerte en un limbo jurídico” puesto que “los profesores de formación vial son educadores, pero no se les incluyen en el ámbito de la educación y son conductores profesionales, dependiendo de la Dirección General de Tráfico, pero no se les incluyen en el colectivo de conductores profesionales al ser profesores”.
La ley actual distingue entre conductor habitual y conductor profesional. La formación jeltzale apoya que los profesores de formación vial están sometidos a los mismos riesgos que los conductores profesionales porque se ven afectados por los mismos factores externos “que inciden directamente en su comportamiento (el estado de la vía, la meteorología, el estado del vehículo, comportamiento de otros vehículos y peatones, la permanente atención a todo el entorno, entre otros)”, y también a los “riesgos laborales de origen psicosocial” que pueden derivar en enfermedades cardiovasculares, problemas musculoesqueléticos provocados por estar largo tiempo sentados frente al volante y consecuencias de tipo psicológico por verse obligados a estar en atención extrema a todos estos factores. “Es una profesión expuesta a un riesgo palpable de accidentarse, con números estímulos que controlar y sometidos a una gran intensidad emocional que deriva, en un número altísimo de casos, en estrés laboral”, prosigue la Proposición de Ley.
Con esta iniciativa, el Grupo Vasco busca eliminar el “trato discriminatorio” hacia este grupo de profesionales: “Si la actividad de profesor de formación Vial cumple los requisitos exigidos a un conductor profesional es injusto que no sean integrados en el concepto y colectivo de conductor profesional, más aún cuando los riesgos que soportan son más numerosos y de mayor intensidad, generándoles un mayor estrés, y poseen una formación como conductores más cualificada”.