EAJ-PNV Lezama lamenta que el entorno de la izquierda abertzale esté generando alarma sobre el futuro del edificio, presentando como persecución política una actuación urbanística consolidada desde décadas y respaldada por el 90% de las y los propietarios del edificio. El PGOU no pone fin a la actividad cultural, sino que garantiza su continuidad en un espacio más accesible, eficiente y adaptado a las necesidades actuales y futuras del municipio.
19FebreroEAJ-PNV de Lezama defiende la reordenación prevista en el ámbito de Bitzabalaurre (Aretxalde 54) como una actuación urbanística planificada desde hace más de tres décadas y orientada a mejorar el centro urbano, rechazando las acusaciones que intentan presentar la decisión como una persecución política.
El edificio figura como “fuera de ordenación” desde la aprobación de las Normas Subsidiarias de 1988, cuando ya se identificó la necesidad de reordenar esa zona para mejorar la movilidad, el entorno y generar nuevos espacios públicos. No se trata, por tanto, de una decisión coyuntural ni improvisada, sino del desarrollo de una previsión urbanística consolidada en el tiempo.
Una planificación consolidada y respaldada mayoritariamente
EAJ-PNV Lezama subraya que el planeamiento urbanístico es una herramienta técnica al servicio del equilibrio y del interés general del municipio. Convertir ahora una previsión histórica en un supuesto castigo político supone, a su juicio, una distorsión interesada del debate público.
La formación destaca además que el 90% de la propiedad del edificio ha presentado alegaciones formales a favor del derribo y de la reubicación planteada por el Ayuntamiento, siendo Oxangoiti Kultur Elkartea la única parte que mantiene su oposición.
“No estamos ante una imposición, sino ante una solución que respeta la voluntad mayoritaria de quienes son directamente propietarios del inmueble y que permite avanzar con seguridad jurídica y responsabilidad institucional”, señalan desde EAJ-PNV.
Compromiso con la cultura y el interés general de Lezama
La formación rechaza el planteamiento de confrontar urbanismo y cultura. El PGOU contempla expresamente la continuidad de la actividad cultural en un nuevo espacio adaptado a los estándares actuales de accesibilidad, eficiencia energética y polivalencia.
“La cultura no depende de un edificio concreto, sino de las personas que la impulsan. Nuestro compromiso es que esa actividad continúe y se refuerce en mejores condiciones, eliminando barreras arquitectónicas y garantizando instalaciones modernas y funcionales”, afirman.
En relación con la protección patrimonial, EAJ-PNV recuerda que el inmueble no cumple los criterios técnicos exigidos por la Ley 6/2019 para su catalogación como bien protegido y que ni la Diputación Foral de Bizkaia ni el Gobierno Vasco han planteado su inclusión como bien de Protección Local. Insisten en que el rigor patrimonial se sustenta en informes técnicos objetivos.
La formación considera igualmente infundada la vinculación del planeamiento urbanístico con la sentencia relativa a las denominadas “Herriko Tabernak”, recordando que la previsión de reordenación es anterior en más de tres décadas a dicha resolución judicial.
EAJ-PNV concluye que la actuación responde a tres principios claros: seguridad jurídica, respeto a la voluntad mayoritaria de la comunidad propietaria y garantía de continuidad de la actividad cultural.
“Lezama necesita planificación, estabilidad y decisiones responsables. Nuestro compromiso es avanzar con transparencia y visión de futuro, pensando en el conjunto del municipio y no en intereses partidistas”, concluyen.