“El futuro de la democracia depende de nuestra capacidad para superar los desafíos de la era digital”

Jornada organizada por el Partido Demócrata Europeo (PDE-EDP) en la que especialistas y profesionales en la materia han destacado, entre otras afirmaciones, que “los partidos progresistas debemos estar atentos a la revolución de “Citizen Relationship Management (CRM)”, porque si esta se produce sin nosotros eso sería lo peor que le podría pasar a nuestra democracia”
“El futuro de la democracia depende de nuestra capacidad para superar los desafíos de la era digital”
26
Octubre
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26 Octubre | EBB

Expertos y expertas en ciencias políticas, gobernanza, movimientos sociales y digitalización han analizado hoy en Sabino Arana Fundazioa el futuro de la democracia en la nueva era digital, en un encuentro organizado por el Partido Demócrata Europeo (PDE-EDP).

En la apertura de la jornada, El vicepresidente ejecutivo del PDE y presidente del Euzkadi Buru Batzar de EAJ-PNV, Andoni Ortuzar, ha iniciado su intervención aportando un dato que ha calificado de “alarmante”. “El informe de 2022 de la Universidad de Gotemburgo constata que los regímenes dictatoriales van en aumento y acogen ya al 70% de la población mundial, mientras que las democracias liberales están en el punto más bajo de los últimos 25 años y acogen a 34 países plenamente democráticos, que cubren solamente al 13% de la población mundial”.

El dirigente jeltzale ha explicado que la sociedad occidental viene experimentando en los últimos años “grandes cambios sociales que generan perplejidad y desasosiego en mucha gente que los siente como una de pérdida de control sobre sus vidas y sus necesidades, y a las que los Partidos e instituciones tradicionales supuestamente no estamos dando respuestas adecuadas”.

En opinión de Ortuzar, “esta tensión en la que viven muchas personas se debe a las incertidumbres económicas o de seguridad, al temor al ‘otro’, a las consecuencias de la inmigración, a la mayor individualización de la vida, al incremento de la desigualdad y al riesgo de exclusión social”. Para invertir esta tendencia, el vicepresidente del PDE ha abogado por “el fortalecimiento de la democracia. Debemos esforzarnos en construir sociedades abiertas, equitativas e inclusivas, donde cada ciudadano y cada ciudadana, en igualdad de condiciones y oportunidades, sea protagonista del futuro colectivo. Es fundamental, desde un humanismo integrador, promover y cultivar el sentido comunitario (y no el individualismo egoísta), la cohesión social, la cooperación y combatir la desigualdad, así como toda forma de discriminación”.

“Esta pelea por la democracia”, ha afirmado Ortuzar a modo de conclusión, “debemos darla desde todas las instituciones. Desde las locales a las multilaterales, cada una tiene su función, pero es fundamental fortalecer el sistema de instituciones multilaterales. Este sistema multilateral, de alianzas regionales continentales, es vital para promover la paz, la colaboración entre Naciones y ciudadanías, así como para responder coordinada y eficazmente a los retos globales, como el cambio climático, el terrorismo internacional o las cadenas de suministro, que desbordan fronteras y continentes. Y en este marco de cooperación mundial, el reforzamiento de la soberanía europea es clave para la defensa de nuestros valores democráticos, así como para la prosperidad y bienestar de Europa y los europeos”.

Por otra parte, la presidenta de Sabino Arana Fundazioa, Mireia Zarate, ha constatado que la participación y los resultados electorales en Europa, revelan “un cierto desgaste en la confianza hacia el poder del  sistema democrático para transformar la realidad”, así como “una pérdida de apoyos a los partidos e instituciones tradicionales que han vertebrado la convivencia durante las últimas décadas”.

Apoyándose en una encuesta publicada en el Reino Unido, Zarate ha subrayado que “son los jóvenes los más escépticos con la eficacia de la democracia” y ha citado como razones de esta desafección “un sentimiento de frustración de estos con el sistema porque este les aboca a la precariedad económica y a la dependencia familiar”.

Asimismo, la presidenta de Sabino Arana Fundazioa ha destacado que a pesar de que “el universo digital en el que crecen y se desarrollan los jóvenes no contribuye al fortalecimiento de la confianza en la democracia, también cuenta con un increíble poder informativo, educativo y comunicativo, al que no podemos renunciar, y que ha transformado nuestras vidas abriéndonos a numerosas ventanas de oportunidad”.

También han intervenido, vía online, al comienzo del seminario, Sandro Gozi, secretario general del PDE-EDP y eurodiputado; Stéphane Séjourné, presidente grupo Renew Europe en el Parlamento Europeo; y Sylvain Waserman, exvicepresidente de la Asamblea Nacional de Francia y exmiembro del Parlamento Europeo. Entre las reflexiones de los representantes europeos hemos destacado algunas como que “los partidos como el nuestro, progresistas, apegados a los valores democráticos, a  los valores humanistas,  deben estar a la vanguardia de esta reflexión, porque de lo contrario esta revolución de la “Citizen Relationship Management (CRM)” se producirá sin nosotros, y eso sería obviamente lo peor que le podría pasar a nuestra democracia”.

Asimismo, han afirmado que “todas estas herramientas tecnológicas nos dan la posibilidad de construir la sociedad democrática que queremos, la que nos permita involucrar a los ciudadanos, respetar la toma de decisiones públicas por supuesto, pero de alimentarla con el valor añadido de la coconstrucción que nos aportan los ciudadanos”.

Bajo la moderación de la parlamentaria y presidenta de Eurobasque, Irune Zuluaga, han ido interviniendo Daniel Innerarity, catedrático de filosofía política, director del Instituto de Gobernanza Democrática y profesor en el Instituto Universitario Europeo en Florencia; Miquel Urmeneta, periodista, profesor universitario consultor de comunicación; Rafa Suso, consultor de estrategia, comunicación y branding empresa; Carmen Beatriz Fernández, doctora y presidenta de DataStrategia Consultores; y Andrzej Potocki, político polaco, periodista e historiador y vicepresidente del PDE.

Iker Merodio, periodista especializado en entornos digitales, ha glosado a modo de conclusiones las reflexiones expresadas por los ponentes.

Así ha destacado que una prueba de lo bien que ha ido es que ya desde los primeros minutos de la charla hemos centrado el tema: Mireia Zarate ha explicado las fuerzas más extremistas reducen el espacio de los partidos centrales o moderados.

Andoni Ortuzar ha puesto las cifras: según un informe de este mismo año de la Universidad de Goteburgo, los regímenes dictatoriales van en aumento y acogen al 70% de la población mundial. Las democracias solo están presentes en 34 estados plenamente democráticos, lo que supone un 13% de la población mundial.

Y ha puesto, también, la situación sobre el tapete: sorprendentemente, el fortalecimiento de la democracia es uno de los más importantes retos que afronta Europa hoy. Es una “pelea” por la democracia que debe darse en todas las instituciones con alianzas porque el cambio climático, terrorismo internacional y suministro son problemas globales que desbordan las fronteras.

Andrzej Potocki ha sugerido que en Europa del Este esta tendencia a la autocracia es previa a la explosión de la tecnología y que, de hecho, en la actualidad, no somos tan ajenos en el continente a ella. De hecho, el populismo se articula en torno a un soberanismo entendido como un rechazo a la Unión.

Carmen Beatriz Fernández ha explicado que en Latinoamérica la demanda por un líder fuerte que no tenga que responder a elecciones y parlamentos ha ido creciendo. Es un fenómeno populista, evidentemente. Y ese populismo es aprovechado como una oportunidad de comunicación política.

Al respecto, Rafa Suso ha señalado que la geografía ha caído en la irrelevancia por la tecnología, lo que también hace que se ponga en duda el Estado-Nación, vinculado a esa geografía.

Stéphane Séjourné habla, incluso, de “un golpe a la tradición de los debates democráticos”.

¿POR QUÉ?

Sandro Gozi nos ha dicho una cosa muy interesante: la inmediatez a la que se ha acostumbrado la ciudadanía choca con lo “despacio” que funciona la democracia.

Y sugiere otro gran reto: cree que los procesos de tomar decisiones deben ser más “eficientes”.

Daniel Innerarity nos ha dado una enseñanza para ejercer en política pero también para ejercer en la vida: el político que lo hace bien es el que detecta bien el problema.

Y Stéphane Séjourné ha dado la respuesta: una de las claves de la jornada y de la democracia de nuestro tiempo: la forma de relacionarnos está cambiando, por lo tanto también tiene que cambiar la forma de hacer política.

No podemos olvidar algo que nos ha dicho Miquel Urmeneta: la polarización es un fenómeno complejo e incluso puede percibirse una polarización mayor de la que realmente hay. Una polarización política no implica otra social. Carmen Beatriz Fernández también ha incidido en ello.

Potocki sugería también que la democracia necesita una ciudadanía responsable. Y la desinformación es un fator importante porque la gente no es consciente de las consecuencias de lo que propone el populismo.

Mireia Zarate ha apelado directamente a la juventud, cada vez más escéptica y que muestra una desafección que viene de una insatisfacción: no visibilizan un futuro estable.

LA POLÍTICA

Carmen Beatriz Fernández ha fijado en 2017 la aparición de la “ciberpolítica” que llevó a un “ciberpesimismo” y la pérdida de confianza. Y con esto vino el ascenso del populismo. Pero la relación puede ser más casual que causal: a más ciberpolítica, más calidad de la democracia. Y puede ser una oportunidad si fomenta un buen periodismo, aumenta la confianza y genera unas relaciones sanas. Todo ello desactivaría el populismo, precisamente.

Daniel Innerarity nos ha recordado que con la compilación de datos que permite hoy la tecnología, las y los gobernantes pueden registrar lo que realmente queremos (no lo que creemos que queremos) y suministrárnoslo. Y es fácil pensar que eso está bien y puede incluso sustituir a un modelo de partidos ideologizados.

Y también nos ha recordado que lo más político, precisamente, del proceso político, es determinar los objetivos: ¿al servicio de qué ponemos toda esta tecnología?

Rafa Suso ha dado un dato muy importante: las “Big Four” no lo son solo económicamente, tienen más datos que nadie, más que el propio gobierno federal estadounidense.

No obstante, las redes sociales son eficaces para despertar conciencias y generar movimiento, pero no está probado que tengan influencia directa en la intención de voto.

Potocki nos recordaba que no hay negociación posible en las cosas básicas: igualdad, libertad.

GOBERNANZA

Andoni Ortuzar recordaba que la ciudadanía debe sentirse protagonista del futuro colectivo. Es importante potenciar el sentido comunitario. Eso fortalecerá las instituciones y debilitará al populismo.

Al respecto, Sylvain Waserman ha hablado de la Citizen Relationship Management, esto es, las relaciones sociales con las instituciones.

Y ligada a esta nueva relación cita un riesgo: los temas de la “democracia digital” pueden socavar la propia democracia.

Pero también una oportunidad, la de la implicación de la ciudadanía: la capacidad de la ciudadanía de quejarse tiene que ser gestionada por los partidos más pegados a la visión humanista para que ese tipo de relación no sea gestionada por otro tipo de partidos.

MEDIOS

Rafa Suso nos ha dejado claro que no estamos haciendo bien la transformación digital necesaria porque una parte importante de los actores que tienen que hacerla está en crisis.

Miquel Urmeneta señalaba que la comunicación “broadcast” sigue dominando la era digital. Y las élites siguen siendo las que estaban y están fuera de esa esfera digital, aunque hay alguna excepción.

Sobre la tensión entre medios y nuevos medios, Daniel Innerarity cree que la solución pasa por combinar la horizontalidad de las redes sociales y la verticalidad de los medios tradicionales, que ofrecen análisis que son necesarios y que solo pueden ofrecerse desde el medio a la audiencia, sin conversación.

Rafa Suso ha insistido en esta idea: a los medios nos queda el espacio del análisis.

También nos ha advertido de que la audiencia abandona los medios que no son capaces de seguir el ritmo.

En cualquier caso, Sandro Gozi recordaba que los medios, sean nuevos o viejos, no son los únicos riesgos: la extrema derecha financia partidos que influyen directamente en los procesos democráticos.

“Las redes que amplían la participación ciudadana también socavan la soberanía estatal. Las mismas redes que crean oportunidades económicas, mejoran la calidad de vida y amplían la participación política también brindan las herramientas de organización y gestión necesarias para los ataques violentos contra la estabilidad nacional” (Tom Wheeler, asesor en el gobierno de Barack Obama).

Fuente: Sabino Arana Fundazioa 

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