Malentxo Arruabarrena
Opinión
Diario de Noticias de Álava
A lo largo de esta legislatura son varias las ocasiones en que se han desatado polémicas municipales sobre la capitalidad. Han sido debates condicionados por el revuelo mediático, pobres de ideas, ricos en demagogia y dirigidos las más de las veces al corazón más que a la cabeza.
Ser capital es usar la cabeza y estar en cabeza. Así de sencillo. Así lo hizo José Ángel Cuerda, apostando por colocar Vitoria-Gasteiz como referente internacional en infinidad de aspectos. Fue un concepto muy especial de capitalidad que situó nuestra ciudad entre las mejor dotadas en zonas verdes mediante la creación de una red de parques perimetrales. También con gobiernos del PNV Vitoria alcanzó el liderazgo en materia de equipamientos de proximidad, con una red de centros cívicos, socioculturales y equipamientos deportivos. Podemos hablar del reconocimiento de derechos sociales, de la aplicación de políticas de solidaridad, de rehabilitación del patrimonio histórico, de limpieza urbana, de extensión de recursos para personas mayores, de modelo educativo en escuelas infantiles... de infinidad de aspectos donde durante dos décadas nuestra ciudad se colocó en los primeros puestos.
Corren ahora tiempos diferentes. Se apuesta por capitalidades parciales. Que si la capitalidad administrativa de Euskadi, que si la capitalidad verde de Europa, la capitalidad cultural o la deportiva... Falta la verdadera ambición de otros tiempos, el afán de hacer de Vitoria-Gasteiz la mejor ciudad para VIVIR con mayúsculas, encaminando todas las políticas municipales a este objetivo.
¿De qué sirven, a fin de cuentas, tantos títulos de capitalidad parcial que tratan de enarbolar diferentes ayuntamientos? No dejan de ser una mera anécdota temporal que sirve para hacer venta de puertas afuera, de puertas adentro y poco más. Ahora bien, ¿reportan algún beneficio tangible a las ciudadanas y ciudadanos estos concursos de belleza donde tanto les gusta desfilar a ciertos políticos? Tengo mis serias dudas. Vitoria-Gasteiz es y será capital en la medida en que sepamos estar en cabeza y utilizar la cabeza en todo aquello que afecta a las personas que aquí viven.
¿Qué entendemos nosotros por utilizar la cabeza? De una década a esta parte observamos en el modo de hacer de los últimos equipos de gobierno una sintomatología que deja a las claras lo mal que se usa la cabeza. Hay una especie de obsesión por lo que se denominan "proyectos estratégicos". Se toma un espacio de oportunidad, se genera una supuesta necesidad, se convoca un concurso arquitectónico, se presenta un rosario de maquetas, se desata un debate ciudadano, se corrigen posturas y al final no se avanza un ápice durante años. ¿Por qué sucede todo esto?
Utilizar la cabeza es diseñar una estrategia. Es observar, detectar, priorizar, idear acciones, catalogarlas y coordinarlas. Todo ese proceso previo es el que permite definir proyectos estratégicos y da fuerzas para afrontarlos hasta alcanzar el éxito por mucha contestación puntual que pueda existir. Cuando se empieza la casa por el tejado es cuando el castillo de naipes tiembla y acaba por desmoronarse.
En Vitoria-Gasteiz venimos conociendo proyectos estratégicos y materializaciones de estos proyectos sin que hasta la fecha se disponga del pegamento que otorga lógica a todo lo que se lleva a cabo. Se acometen reformas urbanísticas porque un plan especial de Zapatero otorga fondos, sin debatir a fondo las necesidades previas. Se toman decisiones para el fomento de la vida comercial sin una reflexión de fondo que indique las posibilidades de éxito. Se toman medidas en el campo de la política social como reacción a los problemas, no con el sentido de anticipación que existía en otras épocas. Son señales más que claras de una preocupante falta de estrategia.
Dotarse de una estrategia no es tan complicado. En la probeta sólo hay que introducir neuronas, tranquilidad, sentido de previsión, creatividad y, sobre todo, mucho tiempo, lejos de las presiones de una determinada coyuntura política o polémicas puntuales. El PNV lo lleva haciendo durante esta legislatura para afrontar con garantías el examen diario que es la labor municipal y el examen cuatrienal de las elecciones municipales. Entre los que hacen bandera del puro oportunismo y quienes se obsesionan por vender resultados sin base que los justifique, nuestra apuesta es clara: estrategia para lograr que Vitoria-Gasteiz recobre la auténtica capitalidad.