EITB al ralentí ante la digitalización

Iñigo Iturrate
17
Febrero
2010
Opinión

El próximo 3 de abril se va a producir el apagón analógico, un cambio radical en el escenario audiovisual que da inicio a una nueva era de la televisión. Los efectos positivos de la digitalización ya los estamos conociendo,  la transición al sistema digital supone multiplicar por cuatro el número de cadenas que podemos recibir en nuestro hogar. De forma adicional, la nueva televisión digital aporta una mejora sustancial en la calidad de la señal y abre la vía a la interactividad, facilita la relación directa del receptor con el emisor.

La digitalización representa un avance, una mejora técnica que nos permite acceder a más contenidos audiovisuales y con mayor calidad. Ahora bien, recurriendo al término de moda, la digitalización nos plantea también una reflexión sobre la "sostenibilidad" del modelo televisivo, máxime en un momento de aguda crisis económica.

La sostenibilidad del mercado audiovisual depende de tres fuentes de ingresos: las subvenciones a las televisiones públicas, los ingresos publicitarios y los ingresos por abonados o "pago por visión". Existen otras líneas de ingreso, pero estas tres representan más del 95% del sostenimiento del mercado audiovisual. Analicemos  por tanto las expectativas de cada una de ellas ante el nuevo escenario.

En primer lugar las subvenciones a la televisión pública. En el escenario europeo es una fuente de ingresos que no va a crecer en los próximos años. Lo que si va a crecer es el  control y seguimiento estricto de estas subvenciones. El modelo recomendado por la Unión Europea es el de Contrato Programa, un sistema por el cual la administración establece las obligaciones de servicio público a la televisión, y ésta recibe la financiación cuando acredita el cumplimiento del mismo. Éste es el sistema que se puso en marcha en Euskadi en relación a EITB en el año 2002, y sigue vigente.

En segundo lugar, los ingresos publicitarios de la televisión. Un ámbito influenciado por la crisis económica, así estos dos últimos años la inversión publicitaria general se ha visto reducida en más de un 10%. La previsión puede ser de recuperación, pero no de crecimiento, al menos en los próximos tres años. Por tanto, tampoco este epígrafe va a contribuir a financiar el nuevo sistema de televisión digital.

La novedad más relevante en este campo ha sido la decisión de eliminar los ingresos publicitarios en RTVE. Una decisión efectista en el corto plazo, que va a dificultar a la larga el mantenimiento de una oferta de televisión pública atractiva y de calidad.

Y en tercer lugar, el pago por los abonados o "pago por visión". La previsión es que las televisiones busquen su financiación a través de esta vía en el nuevo escenario digital. De hecho, la apertura de la denominada "TDT de pago" es el más claro indicador de lo que nos espera: la tendencia a orientar contenidos de especial atractivo, comenzando por las retransmisiones deportivas en directo, hacia el sistema de pago por visión. Las televisiones comerciales van a emitir menos contenidos en abierto, y más en formatos de pago directo por consumo.

 

EITB y la digitalización

Este es el panorama general de la televisión a partir del próximo día 3 de abril. Primero lo positivo: más televisiones a nuestra disposición en todos los hogares. Pero con una contrapartida: una dificultad evidente para garantizar la sostenibilidad económica del sistema en su conjunto. De hecho los incipientes y "sorprendentes" procesos de fusión, la 3 con la 6 y la 5 con la 4, son una respuesta anticipada a las dificultades económicas que van a conocer todas las televisiones.

En los prolegómenos de este escenario, en junio del pasado año,  comenzó su andadura la nueva dirección de EITB. Esta dirección ha "subido al escenario" en un momento de cambio, y a pesar  de llevar ya ocho meses en activo, no ofrece signos de estar afrontando la nueva realidad con una estrategia sólida y con garantías de éxito.

En primer lugar, no ha puesto en marcha una pieza básica de la adaptación de ETB a la nueva realidad digital, la cadena ETB-4, prevista para el pasado mes de noviembre, pero aplazada y vuelta a aplazar. La fecha del 3 de abril se acerca y lo razonable era, y así estaba previsto, que de forma previa ETB estuviera ya emitiendo sus cuatro "programas" en el multiplex que tiene disponible. Lo cierto es que a día de hoy seguimos sin conocer el proyecto para completar este multiplex con que ETB cuenta en el espectro digital.

En segundo lugar, EITB no está respondiendo a la nueva realidad económica del mercado. EITB es el único grupo de comunicación público en el Estado que no ha recurrido al endeudamiento, y éste debe de  ser el objetivo de los nuevos gestores, sin que hasta la fecha conozcamos las previsiones económicas que lo van a hacer posible. Los datos recibidos no son alentadores, a día de hoy EITB cuenta con menos ingresos propios, tanto publicitarios como vía subvención pública.

Y en tercer lugar, los resultados no están avalando el proyecto de programación de la nueva dirección. Las dos cadenas de ETB está perdiendo audiencia, las nuevas apuestas no acaban de cuajar, los informativos han perdido su liderazgo. Se trata de una situación que exige una reflexión en profundidad que no se está produciendo.

La digitalización no puede representar la dilución de la radio televisión pública vasca en un sistema que va a ser más abierto y más competitivo. EITB tiene que afrontar este reto como una oportunidad, una oportunidad que asentada sobre los valores, la profesionalidad, la industria audiovisual  y la experiencia de estos 25 años, permita seguir ofreciendo un servicio público, atractivo y de calidad al conjunto de la ciudadanía vasca.

La nueva dirección de EITB se acerca al rubicón de la digitalización, y no cuenta con una estrategia para convertir este cambio en un éxito para los medios públicos vascos. Se impone una  reflexión y una reorientación urgente de la programación y del servicio, porque la digitalización tendría que suponer el relanzamiento de EITB y de momento está suponiendo su ralentización.
COMPARTE