hace un cuarto de siglo que el nacionalismo vasco apareció en Arrasate. En un piso de la casa nº 18 de la calle de José María Resusta, se reunía un pequeño grupo de patriotas, reducidísimo en número pero consecuentes y entusiastas con lo que Arana Goiri pregonó con claridad: Euzkadi es la patria de los vascos". Así comenzaba el artículo De ayer a hoy firmado por Arkaitza y publicado en la revista Jel Arrasate, el 2 de julio de 1933, con motivo de la celebración del 25 aniversario de la implantación de EAJ-PNV en esta localidad del Alto Deba.
Si entonces resultaba obligado homenajear a los pioneros del nacionalismo en Gipuzkoa, hoy -cuando se cumplen cien años de la fundación de EAJ-PNV en Arrasate- se convierte en una cuestión de justicia recordarles y agradecerles su entrega desinteresada al país; rememorar las duras condiciones en las que consiguieron difundir las ideas nacionalistas. En aquella época, a principios del siglo XX, los carlistas y los liberales eran mayoría en Arrasate, y al nacionalismo le costaba respirar. Las disputas entre miembros de una misma familia o amigos íntimos por discrepancias políticas eran habituales. Y los nacionalistas que exponían sus ideas a la luz del día eran objeto de duras persecuciones. Las únicas colgaduras permitidas eran las monárquicas.
Pero el miedo a las represalias no frenó a personas como Esteban de Garay, que fue elegido delegado municipal de Arrasate cuando Ángel de Zabala -encargado de la dirección del Partido al agravarse el estado de salud de Sabino Arana- dispuso que, en todos los pueblos de Euskadi en los que hubiese un núcleo nacionalista, se eligiera a una persona que quedara al frente de los jelkides de la población. Esteban de Garay fue uno de los cinco delegados municipales que eligieron a Engracio de Aranzadi delegado regional de Gipuzkoa, el 9 de octubre de 1904. En ese momento, sólo cinco municipios guipuzcoanos contaban con una implantación jeltzale suficiente como para tener delegado municipal: Rentería, Donostia, Deba, Bergara y Arrasate-Mondragón. Pero tan sólo 4 años más tarde, ya eran 40. Ellos fueron los encargados de elegir al primer Gipuzko Buru Ba-tzar, en la Asamblea que se celebró en Zumarraga. En esa ocasión, Benigno de Altube representó a Arrasate.
Durante esos primeros años de andadura del nacionalismo vasco en Arrasate se desarrolló una labor incesante. Así, el 5 de diciembre de 1908, se entregaba en el Gobierno Civil el reglamento para la apertura del batzoki. De este modo, se abría la primera sede nacionalista en la localidad. Su primer secretario fue Agustín de Maidagan. La Junta Municipal la completaban Miguel de San Pedro y Altube, Patricio de Osinaga, José A. Palacios de Otadui y Benigno de Altube. El norte que guió toda su actividad fue Jaungoikoa eta Legezaharra (Dios y Leyes viejas o Fueros).
Los resultados del trabajo realizado no se hicieron esperar. En 1906, Esteban de Garay fue elegido concejal del municipio. Era el primer edil de EAJ-PNV en Arrasate. Y seis años después, fue designado alcalde. Desempeñó esa función durante dos años y, luego, volvió a ser concejal hasta 1923. En 1920, otro jeltzale, Mariano Adán de Yarza, fue elegido alcalde; y en 1923, Felipe Maiztegi entró a formar parte del Ayuntamiento como concejal. En las primeras elecciones a Cortes a las que se presentaron, en 1918, obtuvieron 168 votos.
La Dictadura de Primo de Rivera (1923-1930) trajo consigo la persecución del nacionalismo. Se clausuraron los batzokis, y las asambleas del Partido se tuvieron que celebrar en la clandestinidad; hubo que recoger los emblemas y muchos patriotas fueron al destierro. Sin embargo, lejos de conseguir la desaparición del nacionalismo, como tantas otras veces en la Historia de nuestro Pueblo, la represión tuvo el efecto contrario al que pretendían quienes la promovieron.
Con la instauración de la II República (1931-1936), el PNV de Arrasate creció de una forma importante. Muchos jóvenes se unieron al proyecto nacionalista y, rápidamente, el PNV se convirtió en una fuerza importante en el municipio. Al mismo tiempo, se fueron creando organismos sectoriales que servían de enlace entre el Partido y la Sociedad vasca: SOV, Euzko Gaztedi, Mendigoixaile Ba-tza y Emakume Abertzale Batza.
El 31 de julio de 1931 nació Emakume Abertzale Batza de Arrasate. En su reunión inaugural contó con 60 emakumes. Al acabar el año, ya doblaba la afiliación y tenía 120 afiliadas.
En el año 1933, cuando el PNV y EGI de Arrasate celebraban sus bodas de plata, se inauguró el frontón-escuela situado en los terrenos de detrás del batzoki, que habían sido cedidos por Adán de Yarza. Los socios del batzoki sufragaron la construcción mediante la compra de obligaciones.
Un reflejo del auge que experimenta el nacionalismo durante la República son los múltiples actos, conferencias, mítines, excursiones, etc. que se realizan en estos años. Actos en los que participan históricos como Irujo, Aguirre, Monzón, Lasarte, Lauaxeta, etc. Ya en vísperas del alzamiento franquista, y justo antes de las elecciones, el 19 de enero de 1936, se hacía el siguiente llamamiento desde la carta local: "En pie, nacionalistas de Arrasate, por la civilización cristiana, por la libertad de la Patria y por la justicia social vasca". Una vez tomada la localidad por las fuerzas franquistas en setiembre de 1936, toda esta actividad política fue acallada por la fuerza. Un buen número de nacionalistas pagaron con sus vidas la militancia desarrollada durante la República; y el batzoki fue inmediatamente clausurado.
El PNV, que durante los últimos años del franquismo celebraba sus asambleas clandestinas en el convento franciscano, no dispuso de sede propia hasta 1976, muerto ya el dictador. Un constructor cedió al Partido el uso del bajo de la casa Maixor.
En 1979, la sede se trasladó de nuevo con carácter provisional al local de la calle del medio donde se encuentra la tienda de Naroki. En aquella sede tuvo lugar, en 1979 la histórica elección de José Antonio Ardanza como primer alcalde de la democracia (en los primeros comicios municipales tras el franquismo, el PNV obtuvo 11 de los 21 concejales en el Ayuntamiento).
Esta primera experiencia en la difícil tarea de ejercer la alcaldía en Mondragón sirvió como base de partida a su brillante trayectoria política al lograr el cargo de lehendakari del Gobierno vasco.
Dentro de la historia del PNV en Arrasate en estos 100 años de andadura ha representado el hito más importante el hecho de que uno de sus afiliados se mantuviera en tan insigne cargo durante varias legislaturas, representando un orgullo tanto para el partido como para el pueblo de Arrasate.
En septiembre de ese mismo año abría sus puertas el actual batzoki de la calle Iturriotz, inaugurado oficialmente en febrero de 1980. El local, adquirido mediante obligaciones públicas, ha resultado ser el batzoki más longevo en un siglo de historia del PNV. El año que viene cumplirá treinta años.
En 1986, se produjo la escisión del partido, lo cual supuso la correspondiente pérdida de afiliados, con la consiguiente nueva y difícil situación, al que se le tuvo que hacer frente.
El Partido en Arrasate ha cumplido 100 años pero el PNV se mantiene fiel a sus principios. Nuestro leit motiv sigue siendo "Euskadi es la patria de los vascos" y, consecuentemente, nuestro fin es conseguir que se nos reconozca como Pueblo y nuestro derecho a decidir. El triple eje que reclamábamos en 1936 se traduce hoy en paz, normalización política -entendida como acuerdo entre partidos en torno al ejercicio del derecho a decidir y partiendo del reconocimiento del derecho de autodeterminación- y justicia social. Por eso llevamos trabajando un siglo y con ese objetivo renovamos nuestro compromiso con este Pueblo.