Opinión
15Noviembre
2008
15 |
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¿Con Euskadi no y con España sí?

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Noviembre 15 | 2008 |
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El Correo


Durante los últimos cuatro años he defendido personalmente en el Congreso de los Diputados la oficialidad de la selección vasca en numerosas ocasiones. He salido a la tribuna exhibiendo literalmente su camiseta verde frente a la roja. Los que me conocen saben la importancia que siempre he dado a la oficialidad de las selecciones como proyecto de afirmación de país que englobaba a todos los vascos por encima de fronteras políticas y administrativas. Por lo tanto, creo que me he ganado el derecho a opinar con conocimiento de causa ante el manifiesto dado a conocer por una larga lista de jugadores vascos negándose a jugar con la selección de Euskadi si no se denomina de 'Euskal Herria'. Últimamente estoy muy decepcionado con el desastroso y torpe juego del Athletic. Este manifiesto, lo confieso, me ha decepcionado aún más.
Hay algunos párrafos ante los que no me resisto a hacer algunas observaciones por la injusticia, manipulación y desinformación que intentan transmitir. Así los jugadores dicen: «Instituzioetatik 'Euskadi' hitza, terminoa, mamiz hustu dute». Eso simplemente es mentira. Quien se ha esforzado concienzudamente en vaciar el término 'Euskadi' de su referencia a los siete territorios ha sido la izquierda abertzale. Primero fue 'Euskadi' contra el tradicional 'Euzkadi' del Gobierno del 36. La 'z' era de los viejos nacionalistas entreguistas frente al nuevo país representado por la 's'. Simplemente, había que contraponer al PNV un término diferente, había que marcar la diferencia. Más tarde, bien entrada la autonomía, ya no era suficiente la 's'. Los entreguistas del PNV debían ser denunciados por renunciar a la territorialidad, y así Euskadi, en el lenguaje de Batasuna, se convirtió en la comunidad autónoma solamente, mientras que Euskal Herria era el término que englobaba a los siete territorios. De esta manera, la palabra Euskadi, inventada por el fundador del nacionalismo vasco para dar un nombre de contenido político soberanista a la nación vasca, quedaba convertida, por decreto estratégico de la izquierda abertzale, en una palabra vacía y entreguista que servía para designar un proyecto político negador de la unidad territorial vasca.
¡Qué poca memoria! Los censores franquistas en sus notas de instrucción lo tenían más claro cuando señalaban que «es preciso fomentar, estimular y ayudar todas aquellas obras en las que aparece la vieja y sana palabra Euskal Erria, usada todavía por los auténticos y nobles vascos».
Y es que Euskal Herria era una palabra aceptada por el franquismo, una palabra que se podía oír en labios de cualquier requeté. Porque su sentido es cultural. Lo subversivo, soberanista diríamos ahora, era 'Euzkadi', palabra que aportó la idea de una patria vasca diferente a la española y la francesa. Pues bien, ese significado de Euskadi no ha cambiado para muchos vascos. Mucho menos para quienes hoy están al frente de las instituciones.
Ni siquiera vale el argumento de que Euskadi es la designación oficial del Estatuto de Autonomía para la CAV. El Estatuto dice literalmente «Euskadi edo Euskal Herria». Si el argumento fuera válido, habría que aplicárselo a ambos términos.
Se dice también: «Pasa den urtean, EFF-k eta jokalariok hala adostuta, euskal selekzioak aurrera pauso bat eman zuen 'Euskal Herria' izena bere eginaz eta aurten 'Euskadi' izenarekin jokatzea atzera pausoa litzateke (...) Euskal Herriko kirolariok ez gaude prest atzera egiteko. Iaz errealitate bihurtu genuen ametsa, ez dugu berriro amets bihurtzen utziko. Kirolariok ez dugu atzera egingo». ¿Pueden explicar esos jugadores qué paso adelante supuso el nombre Euskal Herria el año pasado? Porque jugadores navarros ha habido siempre con Euskadi, y también de Iparralde como Lizarazu, Grenet o Sirieix. Por lo tanto el cambio de nombre del año pasado no trajo ninguna aportación 'nacional' o territorial. Porque la inclusión de jugadores de todas las regiones vascas se hacía con normalidad. Y eso ha sido así desde los inicios de la selección de Euskadi. ¿Qué va a poder aportar verdaderamente la ruptura de la denominación tradicional del equipo? Que el partido de este año no se juegue. Gran aportación. Más esterilidad a la construcción de la nación vasca. ¿Qué paso atrás significaría jugar con el nombre Euskadi si los jugadores se convocan tradicionalmente desde todos los territorios históricos? Ninguno. Bueno, sí, para la izquierda abertzale sería perder su particular batalla contra el nacionalismo institucional en la que han involucrado al deporte vasco. Todo vale para ir en contra de las instituciones ¡Qué irresponsabilidad!
«Gaur egun izenaren aitzakian atzera egin nahi dutenak, bihar osaketaren baitan (zazpi herrialdetako futbolariak kontutan hartzen ditu egungo selekzioak) ere atzera egin eta Euskal Autonomi Erkidegoko selekzio bat osatu nahiko dute agian». Aquí la clave está en la palabra 'agian', 'quizá'. Hace falta tener rostro para lanzar una acusación de ese calibre sin que haya ninguna prueba ni se haya producido atisbo de decisión o voluntad en ese sentido. Con decir 'quizá' se extiende la sombra de la duda sobre quienes han sido los impulsores y animadores de la selección vasca durante todos estos años: La FVF y el Gobierno vasco. Eso sí que roza el insulto. Sí, porque sin el apoyo del 'autonomista' y 'entreguista' Gobierno vasco (o a lo mejor los jugadores preferirían llamarle 'vascongado') la selección vasca no habría llegado a donde está hoy.
En resumidas cuentas: La actitud de los futbolistas sólo puede deberse a tres razones: O por ignorancia. O por haber sido manipulados por los impulsores del manifiesto. O, si no es ninguna de las otras dos, simplemente porque son colaboradores voluntarios en la estrategia de la izquierda abertzale de llevar también al terreno del deporte su propia batalla partidista.
En cualquier caso me asombra ver que en un somero vistazo de los firmantes, entre tan abertzale elenco se encuentran nombres como Andoni Iraola, Fernando Amorebieta, Joseba Etxeberria, Pablo Orbaiz, Ismael Urzaiz o Eba Ferreira, Iraia Iturregi, Ainhoa Tirapu, y Erika Vázquez, que nunca se han negado a jugar con la selección española. Y eso sin hacer un repaso exhaustivo de los numerosos firmantes que han participado en selecciones españolas de categorías inferiores, léase Susaeta, Javi Martínez, Llorente... y podríamos seguir y seguir. Si tan abertzales son y tan celosos de la nación vasca y su territorialidad, ¿por qué no se han negado nunca a jugar con la roja? Claro, es más fácil sacar pecho contra la Federación vasca y su titubeante presidente que contra la todopoderosa selección española, los millones que la Federación española paga por jugar en ella y la repercusión y currículum que ello aporta. En fin, que mucho 'zazpirak bat' y mucho Euskal Herria pero si me llama Del Bosque, yo voy. No quieren jugar con 'Euskadi' pero sí con 'España'. ¿O no estoy en lo cierto? ¿Me van a sorprender los citados con un manifiesto de rechazo a la selección española renunciando a su participación? Ojalá, pero no lo creo. Eso sí sería un paso ejemplar y comprometido a favor de una selección oficial vasca.
Desgraciadamente los beneficiarios de todo este embrollo son precisamente aquéllos que no desean que exista una selección vasca. Tienen que estar frotándose las manos viendo cómo la estrategia destructora, hasta en lo simbólico, de la izquierda abertzale da sus frutos. La noticia ha sido rebotada por todos los medios de comunicación. Y continuará, seguro. Nos seguiremos royendo por dentro y a alguna instancia española, con el argumento del manifiesto, igual hasta se le ocurre poner más trabas legales a las convocatorias del equipo. Los vascos ni se ponen de acuerdo entre ellos, ni siquiera en el nombre de su equipo. ¡Qué fácil se lo ponemos a una selección española en plena cresta de la ola!
Por si todavía queda alguna duda. Soy vasco y mi patria es Euskadi, un país formado por Lapurdi, Zuberoa, Bizkaia, Nafarroa, Gipuzkoa y Araba y el cual espero que un día sea soberano. Por eso mi selección es la selección de Euskadi.

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