Jose Ramon Beloki
11Noviembre
2008
11 |
Opinión

Ahora, como Obama

Jose Ramon Beloki
Noviembre 11 | 2008 |
Opinión

Jose Ramon Beloki

Opinión

El Diario Vasco


Hubo un tiempo, no lejano, en el que el candidato a Lehendakari por el PSE(PSOE) iba a ser “como Maragall”, tan opuesto, decían, al verdadero Lehendakari, el Sr. Ibarretxe. Ha habido un tiempo, más cercano, en el que el candidato a Lehendakari iba a ser como el actual presidente del Gobierno español, Sr. Rodriguez Zapatero, tan opuesto, también, decían, al verdadero Lehendakari, Sr. Ibarretxe. Vivimos, estos días, un tiempo en el que, según Iñaki Arriola (DV, 10 de Noviembre de 2008), el candidato a Lehendakari por el PSE(PSOE) va ser, ni más ni menos que como Obama, tan opuesto, sigue diciendo él, al Lehendakari, el Sr. Ibarretxe.
En resumen: el PSE(PSOE) tiene y sigue empeñado en presentar un candidato que puede ser cualquier cosa, menos sí mismo, esto es menos Patxi López, y cómo no, menos el candidato del PNV, el Sr. Ibarretxe.

Todo el mundo sabe lo que le ocurrió al Sr. Maragall. Los antaño entusiastas defensores le dieron la espalda, ¡de qué forma! en cuanto se atrevió a defender a Catalunya, tanto al menos que a España. Todo el mundo puede observar, también, lo que le viene ocurriendo a aquel Sr. Zapatero, que arrancó tan admirado por algunos hace de llos cinco años y tan ingenuo según el entender de otros: que se le acabaron los días de vino y rosas. Y, por lo mismo, deja de ser ejemplo a proponer.

El Sr. Iñaki Arriola, que lo ocurrido hasta ahí ha sabido captarlo certeramente, busca, por ello, ahora, otros derroteros, otros aires y otras cumbres. Y se apunta a la teoría, tan cara para tantos políticos, que mis amigos me han oído repetir a menudo, como es la teoría de la política bonsai. La enuncio, una vez más, brevemente: a todos los políticos del mundo les gusta ser el bonsái del presidente de los Estados Unidos, la única potencia y administración que acredita ser un árbol, el único “árbol verdadero” hoy mismo tras la caída del muro de Berlin y el hundimiento del mundo bipolar de los bloques (ahora mismo, dicen algunos, pudiera estar cambiando esto, lo que no parece haber llegado a oídos del Sr. Arriola). Les gusta ser bonsais, además, hasta extremos que resultan ridículos. Quiero decir: el bonsaismo hace que, dada la desproporción que existe entre estar al frente de la Administración americana y estarlo al frente, por ejemplo, de un Municipio de algunos centenares, o miles de habitantes, es necesario extender el bonsaismo hasta las dimensiones nano (nano-bonsaismo). Sólo así cabe explicar esta querencia por ser “el Obama de turno”.

Lo peor, en todo caso, no es el ridículo en todo esto. Lo peor, con mucho, es lo absurdo de esta forma de pensar y actuar, o más bien de esta forma de evadirse de tener un pensamiento y una actuación políticos propios. Ahí está el problema.

Con estas reflexiones aterrizaba, esta misma mañana, lunes, día 10 de Noviembre, a las 8,45 de la mañana, en el aeropuerto de Madrid, tras leer en el avión el artículo al que hacía referencia al arranque de este artículo y que es el que me ha movido a escribir estas líneas. Y, camino del Congreso, concluía: que quieran diferenciar al Sr. Lopez de nuestro candidato, el candidato del PNV, el Sr. Ibarretxe, va en la lógica de la política. Que para eso tenga que recurrir, anteayer al Sr. Maragall, ayer al propio Zapatero, hoy al Sr. Obama, da idea de la futilidad, como mínimo, de las comparaciones a que nos vienen sometiendo de tiempo atrás. Y que hayan acabado con Obama manifiesta con claridad el progresivo absurdo en el que van entrando por esa necesidad autoimpuesta de pintar al Sr. Ibarretxe, y al partido que le presenta y apoya, el PNV con todo tipo de cuernos y rabos, cada vez con más y más grandes, más desproporcionados.

Tiene gracia, concluía. Nos pintan así justamente a quienes hoy mismo, día 10 de noviembre, vamos a empezar, voto a voto, aquí en Madrid, a apoyarles, ni más ni menos que en lo que, de otra forma, iba ser un desastre político de dimensiones incalculables para el propio Sr. Zapatero y para ese PSOE, cuyo candidato para Euskadi es “tan opuesto al Sr. Ibarretxe y tan parecido a Obama”: apoyarles en los Presupuestos del Gobierno central para el 2009.

La política podría ser cómica, si no fuera porque algunos nos empeñáramos a pesar de todo, en seguir siendo cuerdos y responsables.

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