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Febrero 01 | 2008 |
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Inclán: "Las peticiones sindicales son tan desorbitadas que a veces creo que no quieren llegar a acuerdos"

NEKANE LAUZIRIKA

Admite estar preocupado por una situación de confrontación que tiene visos de ir al enquistamiento; pero por esto, se levanta cada día con el empuje suficiente para ocuparse de que eso no ocurra. "Si me llegara a faltar el ánimo para ocuparme de Osakidetza, lo dejaría"

BILBAO. La huelga del pasado martes 29, no ha hecho si no elevar el nivel del ruido mediático que, especialmente de un año a esta parte, rodea a Osakidetza. Reconoce el consejero, Gabriel Inclán, que le preocupa este frenético eco en los medios, en primer término porque muy posiblemente desde la Administración de Osakidetza se podría hacer algo más por evitarlo, pero mucho más porque este vocerío mediático impide ver otras cosas que se están haciendo, y muy bien, en la sanidad pública vasca.

A lo largo del último año las noticias de su consejería más que de salud han sido de negociación, de enfrentamiento, decretazo, paros. ¿Cómo valora los datos que dan los sindicatos de la última huelga?


En todas las huelgas existen discrepancias entre los datos que se ofrecen por las dos partes en liza. El quid de la cuestión se haya en la interpretación. Entiendo que haya diferencias de opinión. Pero, aunque el año ha estado plagado de ruido, a Osakidetza también se la conoce por muchas más cosas. Se nos sigue reconociendo por estar entre los primeros puestos en el Estado español como sistema sanitario. Hemos convocado una OPE a la cual se presentaron 95.000 personas. Se nos sigue conociendo por las intervenciones quirúrgicas, por la valía de nuestros profesionales. Se nos conoce por muchísimas cosas más, la mayoría buenas. Pero desgraciadamente el ruido suele tener mucho más interés que las luces.

¿En cualquier caso, la huelga del martes sumada a las continuadas movilizaciones desde hace un año, es ya en sí misma un mal síntoma?

Cuando se llega a una huelga ,y más en el sector público donde el efecto inmediato son las personas, es un síntoma muy malo de una enfermedad para la que hay que buscar soluciones. Le prometo que Osakidetza ha intentado buscar soluciones desde el principio; me consta que también hay sindicatos que lo intentan. La pena es que a veces no nos encontramos porque estamos muy alejados. La distancia viene entre lo que unos interpretamos que se puede alcanzar con lo que otros desean lograr. Pero comparto con usted que es un mal síntoma al que hay que dar solución.

El ruido sindical y especialmente mediático en torno a Osakidetza -sanidad pública vasca- es ensordecedor. ¿Es posible trabajar con sosiego en este entorno bloqueado y tan crispado?

Es nuestra obligación. Hay que hacerlo. Seguimos trabajando; trabajamos y una vez escuchadas las cosas tenemos que encerrarnos para seguir haciendo las cosas lo mejor posible. Naturalmente éste no es el mejor clima. Se funciona, pero con más ahínco para intentar buscar soluciones. Porque yo creo que Osakidetza no se merece este ruido. Y no quiero echar la culpa a nadie todavía, pero creo que no se lo merece. Cuando hay una discusión entre dos partes, la culpa se reparte al 50%. El esfuerzo realizado por Osakidetza desde el punto de vista de reuniones es importante. Ha mantenido ocho mesas sectoriales y más de sesenta reuniones bilaterales con los distintos sindicatos. El único que ha eludido ese tipo de encuentros ha sido ELA. Osakidetza ha intentado buscar soluciones. Y hemos puesto sobre la mesa temas reales: euros. Porque en euros se traduce todo: personas, sueldos, mejoras, sustituciones. En cada reunión mejorábamos la oferta y sólo, en la parte final, los sindicatos pusieron sobre la mesa peticiones que variaban entre los 200 y los mil millones de euros. A veces, no nos damos cuenta que pedir un aumento de 4.000 personas de plantilla más multiplicado por el sueldo significa unas demandas desproporcionadas. Pero, claro que tiene usted razón, trabajar con este ruido es complicado, pero no podemos dejar de hacerlo.

En la calle muchos/as nos preguntamos el por qué fue posible un acuerdo con el sindicato médico y absolutamente imposible con los demás grupos y sindicatos.

Algunos sindicatos que ahora no han firmado con nosotros las condiciones laborales -UGT, CC.OO. y LAB- en otras ocasiones sí lo hicieron, la última en el 2005. Comprendo que el SME haya firmado, porque no habiendo logrado todo lo que ellos deseaban, hemos llegado a un acuerdo intermedio como tiene que ser una negociación; en la siguiente iremos mejorando. Hemos firmado con el SME porque ha querido buscar soluciones; ha deseado hallar un acuerdo. Ese mismo consenso se lo habíamos puesto a las demás centrales sindicales. No es un tema que había sido sólo para los médicos. Yo, si hubiera sido un sindicato de clase, también lo hubiera firmado. ¿Qué pasa que los médicos no son profesionales del sistema de salud? Qué 5.000 personas sobre 24.000 no son. Son trabajadores con los mismos derechos y obligaciones que integran Osakidetza ¿Por qué no han firmado los otros? Esta pregunta nos la hacemos a menudo.

Porque se han sentido agraviados con respecto a los médicos

Las exigencias de los sindicatos de clase han sido más elevadas, porque han entendido que en la parte de los médicos hemos puesto más cosas. Es verdad que se han arreglado aspectos que se venían arrastrando como el tema del complemento específico, aunque solamente para el 18% porque el resto ya lo cobraba. Pero, recuerdo a esos sindicatos que el complemento de especialización de los celadores se lo hemos ido pagando a ellos y no a otros. Hemos ido buscando soluciones puntuales a temas puntuales en otros momentos y no ha pasado nada. Y también se acortaban las diferencias y se daban agravios. Las categorías inferiores están muy por encima de otras del Estado español y hubo mejoras en su día que no tuvieron otros y no se dio este escándalo.

El colectivo de Enfermería se considera ninguneado.

Es un tema que viene de lejos. El problema reside en el complemento específico; la Enfermería considera que debe ser elevado al ser más bajo que el de otras categorías inferiores. Siendo cierto esto, no significa que desde Osakidetza hayamos ninguneado a este colectivo. Nada más lejos de la realidad, porque su sueldo sigue manteniendo la diferencia con respecto a otros niveles profesionales. Lo que ocurre es que las mejoras que hemos hecho, a las categorías con los niveles de menos cualificación desde el punto de vista profesional, han ido mejorando el complemento que es modificable. En los demás, no se puede modificar. Mantienes tu diferencia, pero no ha habido forma de solucionarlo porque si modificas eso, que se podría hacer, habría que cambiar para arriba y para abajo; es un poco el círculo cuadrado.

¿Es inasumible económicamente?

Hay peticiones desde el punto de vista económico que son imposibles de asumir; nos montamos en la cuadratura del círculo y traducido a lo económico es inasumible; no sólo por Osakidetza, sino por este país. Por ejemplo, una de las peticiones de las centrales son las jubilaciones anticipadas a los 55 años pagadas por Osakidetza. De aceptar esto sería la primera vez que una empresa pública pagaría durante diez años un dinero que no tiene a miles de personas. ¿Hay otras empresas que los hacen? Sí, empresas que reconvierten el sector, personas que reducen la plantilla. Esta demanda no se puede tener en cuenta ya que no podría ser sostenida por el gobierno vasco. ¿Qué ocurre? A veces dudo que quieran llegar a algunos acuerdos. Yo hubiera firmado las mejoras y hubiera seguido negociando. Merece la pena.

La ciudadanía de a pie está perdida sobre las reivindicaciones de los trabajadores sanitarios. ¿Son económicas, de carrera profesional, de falta de medios, de OPE, de carga de trabajo, de horario...?

Todas esas demandas que dicen se traduce en euros. ¿Es que el gobierno es pesetero? No. Más contratos se traduce en euros, liberaciones para haer cursos también se traduce en euros. De hecho, si ponemos en euros lo que los sindicatos han pedido varía entre más de 250 millones de euros y mil millones de euros cada año más. ¿Hay razones para pedirlo? Lo que no voy a hacer yo es decirles a cada uno lo que tienen que pedir. Creo que desde el punto de vista democrático cada uno debe de defender lo que piense conveniente. ¡Estaría bueno¡ Otra cosa es que yo crea que es necesario saber dónde vivimos y dónde estamos. Critican que el Gobierno ha tenido superávit. Sí, pero ¿cómo piensan que hacemos carreteras, invertimos en educación, más en sanidad, vivienda...? Las condiciones laborales de Osakidetza son buenas y hay que mejorarlas. Además he oído por ahí que algún sindicato ha acusado a Osakidetza de haber llaman vagos a los trabajadores. Eso es falso. En Osakidetza la gente no es vaga. Hay profesionales muy buenos, muy comprometidos. La reivindicación es legítima, pero ¿la discrepancia justifica en el mundo que vivimos una huelga de estas características en la cual el ciudadano es el pagano y todo para presionar a un gobierno porque hay elecciones? Yo creo que no.

¿Argumentan la brecha salarial que se abre entre los profesionales?

Las condiciones laborales de Osakidetza no justificarían nunca una huelga de estas características; nunca. No estamos en los años 80 hablando de la Naval o de Euskalduna. Estamos hablando del siglo XXI y de unas condiciones laborales que si las comparamos con la sociedad de Euskadi que paga impuestos vemos que tiene unas condiciones de trabajo buenas. ¿Los sueldos? Son también mejores que la media de la población. ¡Y claro que al médico se le paga más! Pero, el abanico salarial sigue siendo cortísimo. ¿En qué empresa hay una diferencia entre el nivel de máxima cualificación (en este caso el médico) al de menor del 2,8.? Esto no significa que los sindicatos tengan que dejar de reivindicar. No, pero habrá que negociar de una forma diferente que no sea esta historia que están manteniendo.¿Dónde está el quid de la cuestión? Hay otras razones.

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