Inclan: "Tenemos que afrontar las crecientes exigencias sanitarias con impuestos
Osakidetza está en el punto de mira. Los sindicatos y la oposición cuestionan el modelo sanitario, mientras el consejero trata de huir de polémicas y defiende el Servicio Vasco de Salud con uñas y dientes. «Nunca hemos estado mejor que ahora», subraya.
-Parece que su propuesta sobre un debate social en torno a la Sanidad vasca no ha tenido mucho éxito.
-Igual es que todavía no ha pasado tiempo suficiente o que necesitemos un poco de madurez social. No sólo nosotros, Europa en general. De todas formas, estoy convencido de que el debate se producirá.
-Osakidetza lleva meses inmersa en un conflicto laboral. Primero los MIR, después los médicos y ahora el resto de la plantilla. ¿A qué obedece el descontento?
-Está Osakidetza y todo el Estado. Si mira el mapa verá que hay conflictos en todas partes. En el caso vasco, la conflictividad se debe a muchos factores. Hay que tener en cuenta que somos la mayor empresa de Euskadi, por lo que cualquier polémica tiene mucho más eco.
-¿Le parece excesiva la reacción de los sindicatos?
-Si me pregunta si es justo tanto ruido ya le digo que no. Hemos puesto sobre la mesa una oferta económica y de condiciones laborales inmejorable, así que ya sólo me queda pensar que se trata de una cuestión política. Fíjese, un sindicato como SATSE ha firmado acuerdos en otras comunidades mucho más bajos que el nuestro y aquí se jactan de haberlo rechazado. Eso sí, la enfermería cobrará desde este mes 6.000 euros más al año gracias al acuerdo que hemos firmado con los Colegios de Enfermería.
-De momento, ya han anunciado un paro de tres horas para el jueves.
-Tan mal no lo haremos cuando 90.000 personas se presentan a la OPE y los ciudadanos dicen que para ellos quisieran las condiciones que ofrece la Sanidad pública.
-¿Cree que se han llevado bien las negociaciones?
-Nosotros sí. No hemos alcanzado un acuerdo por una frase muy española que dice que dos no llegan a un acuerdo si uno no quiere. Lo que están haciendo los sindicatos no tiene ninguna justificación.
-La directora de Osakidetza ha dicho que la sociedad no asumiría subidas salariales del 40% para los trabajadores sanitarios. Sin embargo, el acuerdo firmado con el Sindicato Médico contempla incrementos del 53%. ¿Cómo se explica?
-Primero, a los médicos les han subido el 4,2% igual que a los celadores. Le digo más, cuando se comparan los sueldos de las categorías básicas de Osakidetza con sus homónimos en Euskadi su nivel económico es mucho mayor, mientras que en el caso de las nóminas de carreras medias y superiores ocurre lo contrario.
-¿No contemplaban que unas subidas salariales como las aplicadas a los médicos iban a generar malestar en el resto del personal?
-Estamos diciendo que hemos puesto sobre la mesa condiciones laborales excelentes. ¿Sabe cuál es la diferencia entre el nivel más elevado de Osakidetza y el más bajo?
-Sus informes dicen que un 2,8.
-Es que no hay ninguna empresa del mundo, incluida China, que tenga una diferencia salarial tan baja. Los sindicatos no pueden argumentar que sólo se han mejorado las condiciones de los médicos. Colectivo, todo hay que decirlo, de máxima cualificación y del que no existen especialistas. Tal y como está la situación ahora mismo tendrían que pasar once años y dos oposiciones para dar respuesta a la demanda.
-Reconoce faltan de médicos en al menos siete especialidades. Algo falla.
--¿Qué tenemos dificultad para contratar varias especialidades desde hace un año y medio? Pues sí.
-¿Hablamos entonces de una cuestión de prioridades?
-Si usted para vivir necesita patatas y pan digo yo que será lo primero que compre. Nosotros tenemos un problema porque faltan médicos, pero si faltaran celadores actuaríamos igual.
Falta de médicos
-En el País Vasco ya trabajan 57 médicos extranjeros. ¿No hay profesionales suficientes en Euskadi?
-No hay médicos suficientes en Europa. Inglaterra y Portugal, por ejemplo, tienen un déficit crónico tremendo. España, sin embargo, tiene un déficit conjunto importante.
-¿Por qué?
-Porque la formación de médicos es competencia de las universidades y la formación de los MIR depende del Ministerio de Sanidad. Ya me gustaría a mí ser un Estado para que no pasara esto. El número de residentes no depende de las comunidades autónomas. Pese a todo, hemos incrementado el número de médicos en formación y aun así posiblemente no lleguen.
-Sólo en Madrid se van a abrir ocho hospitales. La oferta de plazas en otras comunidades unida a la exigencia del euskera ¿no le hace temer una salida de profesionales del País Vasco o que a los de fuera no les interese trabajar en Osakidetza?
-No mezclemos las cosas. Primero, la comunidad de Madrid tendrá que justificar cómo va a llenar los hospitales, porque predicar es una cosa y dar trigo otra. En cuanto al euskera, se trata de un plan pensado con cabeza durante mucho tiempo y equilibradamente. De hecho, el 40% de los médicos aprobadas en la última oposición para Atención Primaria tienen acreditado el perfil. Quiero pensar que el euskera no es la razón por la que los profesionales se vayan del País Vasco.
-¿Qué medidas ha adoptado Sanidad para fomentar la fidelización?
-Hemos contratado a todos los MIR de la última promoción para que se queden. Además, el 95% de los médicos tienen plaza en propiedad. No faltan por la exigencia del euskera, faltan porque en los últimos 15 años ha habido una mala planificación en toda Europa.
-¿Esa carencia podría afectar a otras categorías?
-Hasta ahora no, pero tenemos que estar muy atentos a la enfermería.
-Mantiene que «la Sanidad vasca no es lo que era porque ahora es mejor que antes». Sin embargo hay estudios dicen lo contrario. ¿No tiene la sensación de estar viviendo de las rentas?
-No es que Osakidetza sea mejor, es que es mucho mejor. Es más, el ránking de La Caixa de 2004 decía que el País Vasco es la comunidad con más ventaja tecnológica. Pese a todo el ruido, seguimos siendo la niña bonita de la sanidad española. Estamos mejor que nunca.
-En su discurso no cabe la autocrítica.
-No es así. Somos un excelente sistema público, pero también soy consciente de que tenemos que mejorar. Podría hacerme el planteamiento al revés. Pregúnteme si tenemos cosas que mejorar.
-Contéstese usted mismo.
-Pues claro que sí. Tenemos que mejorar la accesibilidad, controlar mejor la lista de espera, que los pacientes sufran menos... Somos autocríticos, lo que no podemos hacer es decir que somos malos porque amanece.
-La sensación que transmite el personal es que las infraestructuras se han quedado obsoletas.
-Se equivocan. Precisamente donde más ventajas tiene Osakidetza es en tecnología. Casi la mitad de la cirugía ya se opera sin ingreso. No se puede confundir a los trabajadores con los sindicatos.
-La demanda de servicios sanitarios es cada vez mayor, se ha ampliado el catálogo de prestaciones, la preocupación por conseguir diagnósticos precoces... La demanda crece a una velocidad mayor que el gasto.
-En Euskadi está equilibrado, pero estoy con usted en que la realidad ha cambiado. Es más, yo creo que ése es el verdadero el debate. Vivir más tiempo es una cuestión social irrenunciable, pero el gasto por cada año de vida es tremendo. Una persona por encima de 80 años gasta seis veces más que una menor de 65. No es que estemos más enfermos, es que somos más mayores.
-¿Se han puesto todos los medios necesarios para atender semejante crecimiento de la demanda?
-Osakidetza mantiene el mismo nivel de calidad. Aunque es cierto que si queremos hacer más cosas, tendremos que poner más.
-¿Y de dónde va a salir ese dinero?
-Pues de los bolsillos de los ciudadanos, porque la Sanidad no se financia del cielo. Se paga con impuestos.
-¿A qué Sanidad no enfrentamos?
-A una buena. Claro que para ser eficientes hay que gastar de una forma apropiada. Que nos llegue el dinero va a depender del modelo que desarrollemos. Si la esperanza de vida alcanza los 100 años y dejamos de trabajar a los 55, que quiere que le diga... En un país donde no disponemos de petróleo, ni oro tendremos que afrontar las crecientes exigencias sanitarias con impuestos. Lo que habrá que decidir es qué tipo de Sanidad queremos y cómo la vamos a pagar. Igual tenemos que meter más aquí y dar menos allá.
-Pide más recursos, pero el presupuesto de su Departamento ha crecido por debajo de la media.
-En general sí, pero Osakidetza ha subido un punto más.
-¿Cree que la Sanidad es un tema prioritario en su Gobierno?
-Fíjese si los es que nos da un tercio del presupuesto.
-Suele comentar la necesidad de alcanzar gran pacto político y social para mejorar la Sanidad. ¿Cree que es posible llegar a ese acuerdo?
-Es obligado. Lo que no sé es cuando va a pasar.
-Su Gobierno parece más preocupado por otro tipo de debates.
-Se equivoca. Sólo que en este país el problema de ETA y de la convivencia son un tema fundamental. La Sanidad no solamente es importante sino que Osakidetza incrementa su presupuesto en un 13,4%.
-También mantiene que el debate debe discurrir sobre qué modelo de Sanidad queremos. ¿Qué modelo de Sanidad quiere Inclán?
-Un modelo sostenible, universal, que siga siendo pagado por impuestos y no deje a nadie tirado. En un tiempo habrá que separar qué es imprescindible y qué es accesorio. Lo que será cada vez más complicado es introducir prestaciones que no tengan valor añadido.
-¿Cuantos millones necesitaría Osakidetza para funcionar a pleno rendimiento?
-Disponemos de 3.316 millones.
-Ya, ¿pero de cuánto dinero estamos hablando?
-Hágame la pregunta al revés. ¿Está satisfecho con lo que le ha dado?
-¿Lo está?
-Sí.
-¿Quiere más?
-También.
-¿Cuánto?
-No le puedo decir. Lo que sí es cierto es que cada año hará falta más. Lo que hay que hacer es ir cada año al Gobierno y conseguir el 32% de la tarta. A mí lo que realmente me gustaría es que desapareciera este ruido que sólo daña la imagen de Osakidetza.