Entrevistas
11Noviembre
2007
11 |
Entrevistas

Josu Erkoreka (El Correo)

Entrevistas
Noviembre 11 | 2007 |
Entrevistas

Erkoreka: "El debate político debe ser compatible con la responsabilidad y la estabilidad"
Josu Erkoreka hace un llamamiento a compatibilizar el «desabrido» pero «necesario» debate político vasco -al máximo de revoluciones desde que Ibarretxe presentase su 'hoja de ruta'- con la responsabilidad institucional precisa para no poner en peligro la estabilidad, la confianza económica y los acuerdos. Fiel a su discurso meticuloso, sereno y pragmático de siempre, el portavoz peneuvista en el Congreso cambia el 'chip' para dedicar ácidas críticas a los jueces por el procesamiento del lehendakari.

-Ibarretxe ha advertido de que ya no tolerará más «portazos» de Madrid. ¿Le causa inquietud?

-¿La defensa de unos postulados con radical convicción? En absoluto. Un portazo como el de febrero de 2005 no es muy presentable desde el punto de vista democrático.

-Dice el lehendakari que «si el acuerdo se bloquea no vamos a parar». ¿A dónde lleva ese camino?

-Ya se verá. Es muy peligroso especular en el vacío. En 2005 se especuló muchísimo. Después, lo que pasó fue que convocó unas elecciones, cumplió su palabra porque se consultó a la ciudadanía y no rompió la legalidad. Ya hablaremos en su momento de la legalidad y viabilidad de las medidas.

-¿Insinúa que el 25 de octubre de 2008 habrá elecciones autonómicas anticipadas en vez de consulta?

-Hablemos primero de la primera fase, la oferta para un pacto entre el Gobierno vasco y el central, en la medida de la representatividad de cada uno. Vamos a situarnos ahí.

-¿Pero usted cree que la consulta llegará a celebrarse?

-Lo que yo quisiera es que no tuviera que celebrarse porque hay acuerdo previo. Se celebraría, sí, pero para ratificarlo.

-En julio dijo usted textualmente: «Lo pactado es una consulta en ausencia de violencia. Cualquier pretensión en ese sentido no es cuestión de mayor o menor ambición, sino de salirse fuera de lo pactado». Visto lo visto, ¿Ibarretxe les ha ganado por la mano?

-Lo pactado se produjo en unas circunstancias concretas, inmersos en un proceso de paz en el que cabía razonablemente esperar un desenlace positivo. El contexto ha cambiado y lo pactado también tiene que adaptarse a las circunstancias.

-Dice abrigar esperanzas de que haya acuerdo Zapatero-Ibarretxe tras las generales. ¿En qué se basa?

-Ambos expresaron su disposición a continuar reuniéndose. Zapatero dijo que para él los únicos límites son el respeto a la Constitución y a la ley e Ibarretxe replicó que sus planteamientos son plenamente legales. Ahí hay un espacio de intersección, de entendimiento, que puede dar de sí o no, y en el que deposito una cierta esperanza, en la que hay mucho de voluntad y de deseo.

-El presidente del Gobierno también ha dicho que el plan de Ibarretxe excede los límites constitucionales.

-Uno de los objetivos de las negociaciones habrá de ser el de analizar el alcance y contenido de las medidas que el lehendakari propone y enjuiciarlas a la luz de la legalidad. Yo no encuentro muchos motivos, por lo menos flagrantes, de ilegalidad en lo propuesto, aunque sí aspectos que se pueden discutir.

-Si Zapatero, como ustedes le reprochan, «cepilló» el Estatuto catalán, impidió el pacto PSN-NaBai y no demuestra ninguna intención de completar el Estatuto, ¿por qué iba a entrar a negociar el plan Ibarretxe?

-En política lo que hoy es imposible, mañana puede ser viable y pasado mañana plausible. Un ejemplo: todo el mundo recuerda que en vísperas del alto el fuego de ETA el Gobierno insistía hasta la saciedad en negar conversaciones con ETA o Batasuna e incluso la propia posibilidad de mantenerlas. Un día después del anuncio de ETA nos enteramos de que llevaban cinco largos años hablando.

-¿Tienen ya alguna idea de cuál puede ser su posición en la hipotética investidura de Zapatero?

-Será el EBB, con el aval de la asamblea nacional, el que marque la estrategia en función de los resultados electorales. Pero se debe tener muy en cuenta que la de investidura es sólo una sesión y después hay cuatro años enteros de actividad parlamentaria. Hacer un planteamiento estratégico circunscrito sólo a la investidura podría hacernos perder la perspectiva.

-¿Le molestó entonces que Ibarretxe advirtiera por su cuenta y riesgo de que el PNV no apoyará a Zapatero si no acepta el derecho a decidir?

-Al lehendakari personalmente no le he escuchado decir esto. Le he escuchado directamente en un encuentro que mantuvimos con él decir que iba a defender dentro del partido esa posición, no que la posición del partido fuera esa, lo cual es más ortodoxo dentro de los sistemas organizativos del PNV. Si eso otro lo ha dicho, no me consta.

-Lo dijo en una entrevista en la radio.

-Nadie cuestiona que la estrategia la marcará como siempre el EBB, sin perjuicio de que se tome en cuenta la opinión de Ibarretxe, que será importante como siempre.

-¿Juegan con la posibilidad de que Zapatero les necesite?

-Eso sí que dependerá de los resultados. Cuanto más caro vendas tu apoyo, más estás invitando al grupo que apoya al Gobierno a prescindir de ti. Imaginemos que gana Zapatero y nos lanzamos a una estrategia de oposición radical, rotunda y contundente porque ponemos un precio demasiado alto a cualquier apoyo. Automáticamente estaríamos abonándonos a la estrategia del PP, que se frotaría las manos y añadiría a sus escaños siete más. Con lo cuál el precio de los demás subiría automáticamente. Se aprovecharía el PP, primero, y después permitiríamos gratuitamente al resto subir su cotización.

Luces y sombras

-Parece que hace votos por seguir manteniendo la colaboración institucional con el PSOE. El debate soberanista, ¿la pone en peligro?


-La colaboración con el PSOE y el Gobierno ha tenido luces y sombras. Hemos alcanzado los acuerdos presupuestarios y sobre el Cupo, muy positivos, pero también ha habido enormes discrepancias en torno al blindaje del Concierto y el importante desencuentro en torno al desarrollo del autogobierno. La sequía ha sido absoluta esta legislatura, se puede equiparar al período más duro de Aznar.

-Zapatero ha dejado la puerta abierta a transferir las políticas de empleo.

-Hace un mes me dijo a mí lo mismo sobre los trenes de Cercanías.

-¿No le cree entonces?

-Si su voluntad fuera real ya estarían sentadas las dos comisiones. O mucho me equivoco o estas palabras se las llevará el viento.

-Insisto: ¿El plan pone en riesgo acuerdos beneficiosos para el ciudadano como los presupuestarios?

-Hago votos por deslindar las cosas. El debate político y la confrontación de proyectos, en el tono todo lo desabrido que se plantee, debería ser compatible con una cierta capacidad para ponernos de acuerdo y actuar responsablemente en ámbitos en los que nos estamos jugando la estabilidad y la confianza económica, máxime en vísperas del cierto estancamiento que apuntan los indicadores. Los debates políticos son necesarios, pero hay que compatibilizarlos con un cierto sentido de la responsabilidad en el mantenimiento de las cuentas públicas.

-¿Descarta entonces un escenario de confrontación a cara de perro entre Euskadi y el Estado?

-Si todo va mal y el desencuentro se impone a todos los niveles no se puede descartar a priori, como casi nada en política, pero creo que no está en el ánimo de casi nadie.

-Hay quien en el mundo empresarial lo ve de manera diferente.

-Los empresarios son ante todo ciudadanos y tienen absoluta libertad de expresión. Otra cosa es que algunos se sirvan de los puestos que ocupan para hablar en nombre de un colectivo plural en lo ideológico. Estos años sí les he visto preocupados, pero por ETA. O por la incertidumbre que genera la judicialización de las medidas fiscales adoptadas en aplicación del Concierto, o cuando después de muchos intentos ha resultado imposible blindarlo. Lo otro es especular. Nunca un Gobierno vasco presidido por un nacionalista del PNV generará una situación de inestabilidad tal que haga que a los empresarios les resulte imposible respirar.

-El procesamiento de Ibarretxe, ¿les beneficia electoralmente?

-Ante la opinión pública, es más una mancha en su expediente que otra cosa. Sea como sea, es ir demasiado lejos decir que, porque el procesamiento de una persona pueda tener efectos positivos, se están buscando deliberadamente.

-¿La movilización en la calle es la respuesta más adecuada? El CGPJ se ha solidarizado con los jueces por las presiones que reciben.

-Primero, la movilización en su día fue para reivindicar el papel de los políticos y la separación de poderes. Y segundo, me provoca inmensa hilaridad que ese mensaje proceda del presidente del CGPJ. En Madrid nadie pone en cuestión que es un peón de brega del PP. Hasta tal punto está él sustraido a las presiones del ambiente.

-El lehendakari se presenta como víctima de una persecución. ¿Lo son también López y Ares?

-No se presenta, es. Porque poner a Ruiz Piñeiro o García a juzgar al lehendakari es como poner a Aznar a enjuiciar a Zapatero. Es equiparable en la animadversión personal y en la discrepancia política. El lehendakari ocupa una posición institucional que no es la misma que la de López. Probablemente en el caso del PSOE a quien persiguen no es a López sino a Zapatero, y así matan dos pájaros de un tiro.

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