Bilbao: "Juzgar al lehendakari por hablar es insólito y democráticamente cuestionable"
Izaskun Bilbao hace una encendida defensa del Parlamento vasco. Una institución que preside desde 2005 y cuyo funcionamiento quiere acercar al ciudadano de a pie aprovechando, por ejemplo, las nuevas tecnologías. Perteneciente al PNV, elude la polémica al valorar la marcha de Josu Jon Imaz, pero no duda en criticar el encausamiento del lehendakari Ibarretxe y de los dirigentes socialistas Patxi López y Rodolfo Ares.
-¿Cómo valora la decisión del juez instructor de abrir juicio oral?
-Pues con la misma sorpresa que tiene todo el mundo. Que en un país europeo y democrático la máxima autoridad esté sentada en el banquillo de los acusados y vaya a ser enjuiciada por hablar es cuando menos insólito. En la Europa del siglo XXI es democráticamente cuestionable. Sobre todo, después de oír a numerosos expertos diciendo que no hay ninguna cuestión jurídica aplicable al caso. No puedo compartir la decisión del magistrado.
-¿Va a enturbiar aún más el mapa político vasco?
-No cabe duda de que juicios de estas características no dan templanza y serenidad política. Más bien lo contrario. Hay que tener en cuenta que son tres personas que mantienen la condición de parlamentarios, que han sido elegidas por los ciudadanos y que van a estar sentadas en el banquillo por cumplir un papel político.
-¿Es partidaria de que el Parlamento que usted preside haga algún tipo de pronunciamiento oficial de respaldo a estos tres encausados?
-Será una cuestión que los grupos tendrán que decidir. Pero insisto, creo que es intolerable que un lehendakari sea juzgado por hacer política.
-En realidad, se le acusa de saltarse la legalidad. El PP, por ejemplo, le pide que cumpla la ley como el resto de ciudadanos
-Es que el lehendakari nunca ha dicho que deba recibir ningún trato especial por ser lehendakari. Pero la pregunta es cuál es el supuesto por el que se les está encausando y en base a qué se va a celebrar este juicio. He oído afirmar a expertos penales que no hay ningún supuesto jurídico por el que puedan ser imputados.
-Visto que no comparte la decisión del juez, ¿por qué cree que la ha tomado?
-No creo que se trate de un error; uno se puede equivocar una vez, pero siempre hay posibilidad de corregirlo. Es una decisión meditada de una manera clara, cuyo objetivo es sentar al lehendakari en el banquillo. A partir de ahí, veremos qué sucede, pero no creo que haya una motivación jurídica, sino más bien de otro tipo.
-¿Política?
-Podría ser.
-¿Cree que el tribunal puede acabar dictando una sentencia condenatoria?
-Veremos, lo primero que vamos a ver es la fotografía de un lehendakari sentado en el banquillo por hacer política, por hablar. Espero que no sean condenados.
-¿Qué opina de la consulta impulsada por Ibarretxe?
-Lo que me parece es que tenemos tendencia a saltarnos uno de los pasos. Y el primero y más importante es que el lehendakari planteó un encuentro para negociar con Zapatero. A esa primera parte todavía no hemos llegado y espero que tenga buen resultado.
-Por ahora sólo está sirviendo para incrementar todavía más el nivel de tensión.
-Pero en parte me recuerda a la legislatura anterior, cuando con la reforma del Estatuto también hubo un alto nivel de crispación. Dos años más tarde, todo se normalizó. Creo que algo similar ocurrirá ahora. Yo creo que hay que relativizar y pedir a todos que rebajen el tono.
-Sinceramente, ¿ve factible que con unas elecciones de por medio Zapatero e Ibarretxe lleguen a un acuerdo?
-No nos vamos a engañar. Es muy difícil que haya un acuerdo antes de esos comicios, pero espero que el debate continúe después de marzo.
-¿Cómo valora la marcha de Imaz?
-No cabe duda de que fue un impacto para toda la afiliación. Creo que estamos en un camino positivo, con un candidato que puede ser apoyado por todo el mundo, al que le deseo mucha suerte y al que apoyaremos para que pueda desarrollar su trabajo. Pero no quiero responder a más preguntas relacionadas con los partidos políticos.
-¿Este nivel de crispación entorpece la labor diaria del Parlamento?
-Afortunadamente, creo que no. El nivel de crispación que vemos en los medios de comunicación es bastante mayor del que existe en la realidad. El nivel de acuerdos es muy importante en la Cámara vasca. Nos sorprenderíamos si viéramos el número de asuntos que han sido aprobados de forma unánime. Se debaten muchas iniciativas y leyes. Todos los grupos parlamentarios están haciendo esfuerzos.
-Pero a veces parece que algunos políticos trasladan el debate fuera del Parlamento.
-Puede haber de todo. Yo no comparto esa manera de hacer política.
Reglamento
-Uno de los mayores problemas sigue siendo la modificación del Reglamento interno, algo que se antoja necesario para agilizar el trabajo de la Cámara.
-Como es sabido, llevamos bastante tiempo reuniéndonos para intentar poner al día este Reglamento. Tenemos una reunión este próximo jueves que puede ser clave.
-Algunos parlamentarios fuerzan el tiempo de sus intervenciones de forma exagerada. Hay discursos de media hora que en cinco minutos podrían solventarse.
-El tiempo que cada parlamentario utilice en el estrado depende de cada uno de ellos.
-¿Le molesta que algunos temas pasen desapercibidos por el llamado «conflicto vasco»?
-Claro, pero no sería suficiente con que me molestara. Por eso intentamos acercar el trabajo parlamentario a los ciudadanos: a través de Internet o con el autobús que está recorriendo diversas localidades de Euskadi.
-Usted llegó al cargo tras unos años muy convulsos por el 'caso Atutxa'. ¿Siente que ha aportado más sosiego?
-Lo he intentado. He trabajado para que las cosas puedan ser debatidas en positivo.
-¿El Gobierno cumple con los mandatos del Parlamento tal y como debería?
-Ese control corresponde a los grupos parlamentarios. En lo que a mí me compete, yo creo que se hace con bastante rapidez. El control que se hace por medio de preguntas, interpelaciones o peticiones de comparecencias es muy ágil.