Opinión
18Septiembre
2007
18 |
Opinión

Al presidente del Euzkadi Buru Batzar

Opinión
Septiembre 18 | 2007 |
Opinión

Ramón Azurza

Opinión

El Diario Vasco


Tuve el honor de que la organización municipal del partido me enviara como apoderado a la Asamblea General que te eligió en enero de 2004, y te aseguro que maltraté mis manos aplaudiendo tus palabras de toma de posesión tanto como hoy aplaudo tu escrito anunciando que renuncias a la reelección en la Asamblea de diciembre. Te envié recados hace un tiempo pidiéndote que dieras un puñetazo en la mesa del EBB para poner orden en los mensajes públicos del partido. Me has asombrado una vez más al golpear no la mesa, sino la más sonora de las campanas, la mediática, con tal resonancia que me atrevo a calificar de histórica en la vida del partido. Cortos me parece que se quedan los comentarios a tu decisión, porque lo que resplandece en ella es tu amor a Euzkadi, que te ha impulsado a supeditar toda otra consideración a lo que aprecias que nuestra patria aprecia hoy: que nuestro partido sea fuerte y unido. Y actuar en consecuencia en la línea de nuestros líderes históricos Agirre, Irujo, Ajuriagerra, Landaburu y otros tantos. Bejoindezula! No faltarán los que te critiquen por ´saltar de la txalupa´ en aguas difíciles.
Eso no es cierto, tú sigues empuñando el timón completando tu mandato y dando el relevo a quien sea elegido. No es obligatorio aceptar la reelección. Hasta hace veinte años la duración de los cargos internos del partido fue de dos años prorrogables una sola vez, no se podía ser presidente del EBB más de cuatro años seguidos. Como sabes mejor que yo, a este tema de las reelecciones somos muy sensibles todos los demócratas del mundo: la perpetuación en los cargos genera graves males, los hábitos de participación de los afiliados o de la ciudadanía se debilitan y hasta se pierden; se desatiende la preparación de relevos y se puede poner en peligro la democracia interna.

Una cosa que llama mi atención es con qué ligereza nos clasifican entre soberanistas y transversalistas. Cuando me afilié al partido mediante mi incorporación a la Resistencia, los Estatutos definían su objetivo como la «reintegración foral plena», expresión entonces sinónima de la soberanía. En las postrimerías de la dictadura, el diputado general Araluce, tradicionalista, hombre de leyes como notario que era y a la sazón consejero del Reino, sostuvo en un coloquio público que «la esencia del Fuero Gipuzkoano era la soberanía de Gipuzkoa». ¿Está de verdad reñida la soberanía con el concepto de 'convivencia amable' acuñado por el lehendakari? También se las trae el sofisma de que 'ETA no puede condicionar nuestra política'. Pero, hombre, si lo cierto es que que cada vez que actúa violentamente desbarata toda programación política normal. ¿Claro que no se puede hacer una consulta popular en ausencia de violencia!

Josu Jon, una reflexión personal: la vocación política es una vocación de servicio. Me recuerda la consigna de Íñigo de Loyola, 'En todo, amar y servir'. Tú y yo hemos vivido dosis de entrega al servicio de los demás y sabemos que eso genera adicción. Muchos, muchos estamos seguros de que tu vocación te hará volver. Y, para terminar, La Almudena. Ésta es cosa entre tú y yo. Antes de que termines tu mandato tal vez tengas que venir a Madrid. Aquí ando yo, y sería bueno que cumpliéramos la promesa de ir juntos a los pies de la Virgen de la Almudena, promesa que hicimos durante aquella campaña electoral. Eskerrikasko Josu Jon. Betiarte. JELen besarkada bat.

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