Entrevistas
08Julio
2007
08 |
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Markel Olano (Deia)

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Julio 08 | 2007 |
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Olano: "Más que catarsis, el nacionalismo necesita una reflexión honesta, rigurosa y autocrítica"
AMAIA ARTETXE
Les hemos oído decir, respondiendo a Miguel Buen, que dormían tranquilos. ¿Era verdad o sólo una pose?

He dormido bien hasta la víspera del pleno. Esa noche no dormí bien, pero no por temor al resultado, sino por la responsabilidad del debate y la preocupación por el discurso.

De todos modos, las negociaciones para crear gobierno en la Diputación de Gipuzkoa han sido largas y como para haber quitado más de una vez el sueño. ¿Por qué?

No voy a hacer juicios de intenciones del comportamiento de otros partidos políticos. Nosotros hemos realizado en la precampaña y la campaña una apuesta por un espacio político que es el del tripartito, en este caso sumando a Aralar. Desde el principio mantuvimos esa posición con coherencia y pensábamos trasladar ese esquema al gobierno de la Diputación Foral de Gipuzkoa. No ha podido ser así, aunque lo hemos intentado. Lo que se ha comprobado es que ha hecho falta un diálogo permanente entre el conjunto de formaciones. Y eso también nos da la pauta de cómo va a ser la próxima legislatura. En la jornada del pleno mostrábamos nuestra determinación de que la opción preferente de diálogo y de búsqueda de acuerdos fuera con EB-Aralar, y creo que dimos un paso importante en ese sentido.

Tanto tiempo de encuentros, desencuentros... ¿No cree que puede generar la sensación de que existe un cierto mercadeo?

En política nunca se producen las situaciones ideales. Uno tiene que ser realista, consciente de cuál es la situación y obrar en consecuencia. Nos hemos manejado en un ámbito de negociaciones con diferentes partidos políticos y en la sensación que me queda influye sobre todo el resultado. Ha sido un resultado positivo, tanto desde la perspectiva de acuerdo logrado con EA como por el avance en planteamientos importantes que se produjo el viernes con EB-Aralar. Miro más al futuro que al pasado y confío en que el diálogo con estos partidos en adelante tendrá frutos y será positivo para todos los guipuzcoanos.

Tras ver los problemas habidos en la conformación de otras instituciones en toda Euskadi, ¿qué futuro tiene el tripartito?

Comparto con lehendakari que el cuatripartito, el tripartito más Aralar, que constituye el cauce central de la sociedad, tiene futuro hasta las elecciones de 2009 y también en adelante. No es una cuestión que se circunscriba a un determinado periodo electoral. Estamos hablando más de un espacio político que se establece en la centralidad de nuestra sociedad y que va a ser el responsable de resolver los problemas fundamentales que tiene nuestro país desde la perspectiva de la normalización y también de la pacificación. Creo que ese espacio político es un espacio clave para el futuro de nuestro país.

Pero viendo los socios díscolos...

Lo que ocurre es que ese espacio político tiene que sustentarse en un diálogo y una negociación permanente para la búsqueda de acuerdos. Este país no es una foto estática, tenemos que ir realizando y actualizando el análisis permanentemente y eso lo tenemos que hacer dialogando y llegando a acuerdos. En política las cuestiones no vienen dadas, hay que trabajarlas, pero el espacio está constituido de un modo muy importante. Hay que subrayar que en este país existe gente que, reconociendo la capacidad decisión de la sociedad vasca, no se posiciona de un modo adecuado en contra de la violencia y también existe un espacio que, situándose radicalmente en contra de la violencia, no reconoce la capacidad de decisión de la sociedad vasca. Y a mí me parece que esas dos actitudes son actitudes políticas que nos conducen al pasado y al enquistamiento. Por eso, el espacio político del cuatripartito es un espacio de futuro.

Toda esta negociación no habría sido necesaria si el PNV hubiera obtenido mejores resultados. ¿Cree, como Galdos, que el nacionalismo necesita una catarsis?

Cuando no se dan unos buenos resultados electorales hay que hacer un análisis en profundidad. No sé si ese análisis se traduce en una catarsis o en una reflexión honesta y rigurosa. Yo hablaría más de lo último, de una reflexión rigurosa y con una actitud de autocrítica y de ser conscientes de en qué tenemos que ahondar para conectar con la sociedad. Estoy convencido de que el nacionalismo estos últimos años ha establecido unas bases programáticas, unas bases ideológicas que son fundamentales para el futuro de nuestro pueblo. Hay dos principios básicos: la posición firme en contra de toda violencia y la defensa de todos los derechos humanos, y la defensa de la capacidad de decisión de la sociedad vasca. Sobre esas bases se construirá el futuro de nuestro pueblo y estoy convencido de que un nacionalismo que se mantenga firme en esas posiciones es un proyecto de futuro que sabrá conectar con la sociedad.

Arranca su andadura como diputado general con la ruptura del alto el fuego muy reciente. ¿Cómo ve la situación?

Con mucha preocupación, porque es un mazazo para la sociedad vasca en general y también para la guipuzcoana. Me resulta durísimo contemplar la posibilidad de que se produzcan atentados con víctimas. Y ese escenario parece que tiene visos de que se pueda producir. Como diputado general de Gipuzkoa muestro firmemente mi oposición a la actitud de ETA, a su violencia, y en adelante ETA tiene que saber que nos tiene enfrente y que vamos a hacer todo lo posible para que su violencia desaparezca definitivamente. Y, al mismo tiempo, nos corresponde mostrar nuestra solidaridad con las víctimas y hacer todo lo posible para que el sufrimiento que se ha producido hasta ahora y el que en adelante se pueda producir se atenúe del mejor modo. Pero realmente la situación es especialmente preocupante.

¿Se siente amenazado?

Ayer -el viernes-tuvimos un cruce dialéctico entre el señor Buen y yo y él mostró la diferencia de vida que hemos tenido hasta ahora, en la medida en que él ha sido una persona amenazada, que tiene una vida complicada desde la perspectiva de la seguridad. Yo le respondí que los objetivos de la estrategia terrorista los marca ETA, que hasta ahora han sido los que han sido, pero en adelante no sabemos exactamente cuáles podemos ser. Si a nosotros nos toca esa situación, formar parte de esa situación, cosa que no me consta en este momento, asumiremos el nuevo periodo con entereza, con firmeza y con compromiso.

Defiende el diálogo con todas las formaciones, incluida ANV. ¿Es fundamental el diálogo con ese sector político?

Siempre hemos considerado que el diálogo es una de las principales herramientas para la pacificación y cerrarle las puertas no conduce a nada. Como dije en el pleno, vamos a estructurar una vía de comunicación a lo largo de toda la legislatura con los partidos que en estos momentos no están representados en Juntas Generales porque ha habido una aplicación de una ley injusta como es la Ley de Partidos. En ese sentido, vamos a estructurar una vía de comunicación con las listas ilegalizadas, porque creo que es una contribución para la paz.

El PNV está inmerso ya en el proceso de elección del nuevo presidente del Euzkadi Buru Batzar. ¿Cómo le gustaría que fuese ese proceso? ¿Habrá un único candidato?

Confío en que sea un proceso democrático en el seno de los organismos y los procesos que se han establecido para ello, que sea un proceso sosegado, enriquecedor, en el que se debata sobre el futuro del proyecto que el PNV ofrece a la sociedad vasca y que lleguemos a buen puerto. Respecto a posibles candidatos, no me corresponde a mí como diputado general responder en profundidad a cuestiones de partido.

¿La salida a la luz de la pugna legítima entre los dos candidatos en el proceso anterior, que se ha usado políticamente para dar una imagen de fractura, ha perjudicado al PNV?

El debate en todos los partidos políticos es positivo. Pero el PNV es uno y en absoluto me agradan ni comparto los intentos por colocar etiquetas e intentar fracturar y dividirlo. Es un partido que tiene, como todos los partidos democráticos, un debate interno rico y creo que esa tiene que ser la vía de futuro: continuar con el debate de ideas, de proyectos y no permitir, como estoy convencido de que no ocurrirá, que desde fuera se introduzcan elementos de división. 

Ya nos ha confirmado que la noche anterior al pleno de elección no durmió demasiado. ¿Qué tal ha pasado su primera noche como diputado general?

He dormido muy bien, no muchas horas, pero muy bien. Y me he despertado con la sensación de gran responsabilidad, pero también con mucha ilusión y con cierta inquietud, sobre todo mirando a que estos primeros meses de nuestro mandato van a ser claves para configurar las bases de nuestro proyecto para el conjunto de la legislatura. Estoy inquieto por cerrar cuanto antes los equipos y las personas que van a ser los responsables políticos de la Diputación Foral de Gipuzkoa y hacerlo de un modo adecuado, que permita que tengamos a las personas más cualificadas.

¿Ya ha tomado alguna decisión a ese respecto?

Hay algunas decisiones tomadas y otras que no. Este proceso no está cerrado. Hay dos partidos políticos que tenemos que clarificar quiénes deben ser los responsables, PNV y EA.

¿No puede hacer algún adelanto de quiénes sí sabe que van a estar en su equipo de gobierno?

No.

¿Es top secret?

El adelanto que puedo hacer es que ha habido muchas quinielas, nombres que han salido y más de uno no se ajusta a la realidad. Pediría a los medios de comunicación prudencia a la hora de hacer públicos nombres, porque estamos hablando de personas y de sentimientos de personas. No me parece que trasladar información errónea contribuya a nada.

¿Qué va a ser lo primero que haga mañana, lunes?

Si no me equivoco, el lunes se publica en el boletín mi designación y, por tanto, comenzaré a dar los pasos para que se produzca el relevo pertinente en el seno de la Diputación. Se tienen que producir unos ceses, un decreto de configuración de las áreas y la designación de los nuevos diputados. A partir de ese día vamos a empezar con este proceso de configuración del nuevo equipo.

Va a ser un lunes largo.

Sí. Creo que va a ser una semanalarga, pero la afronto con mucha ilusión, porque es uno de los pasos más importantes que tengo que dar como diputado general.

¿Y qué clase de diputado general va a ser Markel Olano?

Seguramente uno no es la persona más adecuada para hablar de sí mismo. Quienes me conocen pueden definirme mejor que yo. Pero me considero una persona abierta, dialogante, muy comprometida con mi país, con la justicia social y también con la lengua y la cultura vascas. Creo que ésos son los elementos fundamentales de mi perfil. Estoy convencido de que una sociedad guipuzcoana con proyección tiene que acompasar un desarrollo económico adecuado con un desarrollo social y unas políticas sociales también punteras. Por tanto, mi perfil es el de una persona comprometida con la cultura y con el desarrollo humano y económico del territorio.

¿Traje y corbata o sport?

Hasta ahora he sido indiscutiblemente una persona que optaba por el sport, salvo contadas excepciones. En campaña he tenido que vestir mucho más de traje y creo que a partir de ahora el sport lo tendré que dejar para el ocio. Mi condición de diputado general también se tiene que notar en la indumentaria y en la imagen que doy.

¿La corbata se ajusta más al cuello con el cargo que tiene?

Siendo diputado general uno se pone la corbata de un modo más natural, lo ve como un elemento consustancial al cargo.

¿Le ha dado tiempo a celebrar con la familia y los amigos su nombramiento?

Hemos tenido una cena familiar y más que una celebración fue una puesta en común de los sentimientos que teníamos todos.

Cuando alguien llega a un cargo, todo el mundo tiene algo que pedir. ¿Ya ha habido quien lo ha hecho?

En este momento estamos en una fase en la que estoy recibiendo SMS, llamadas... de felicitación. Todavía la gente lo que hace es felicitarle a uno. Y es posible que luego reciba un montón de peticiones, pero con la responsabilidad que tengo deberé hacer lo que considere mejor para el territorio. Es normal que la gente pida, pero hay que ser responsable a la hora de dar.

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