«EB no es la única opción, podemos gobernar en solitario»
José Luis Bilbao se muestra «contento» con los resultados del PNV en Vizcaya, el único territorio donde ha pasado el examen del 27-M. Aun así, sabe que su segundo mandato como diputado general no vendrá tan rodado como el primero, en el que tuvo mayoría absoluta en coalición con EA. El aspirante de este partido, Ricardo Barainka, y el del PP, Carlos Olazabal, le llamaron para felicitarle en la noche electoral. Pero será con los portavoces del PSE y EB-Aralar con los que tendrá que hablar para tratar de alcanzar la mayoría absoluta.
-¿Qué tal le ha sonado el despertador esta mañana?
-Igual de mal que todos los días, un horror. A las dos de la mañana estaba en casa y no sabía si comer algo, no había cenado.
-¿Por los nervios?
-Estás todo el día con un nudo en el estómago, y es tenso. Pero la sensación general en Vizcaya es buena, hemos sacado el 40% de los votos. El PNV tenía 22 apoderados y EA 5, ahora nosotros tenemos uno más y EA ha bajado a uno. Cada cual que haga sus lecturas.
-Pero ese era un reparto artificial que hicieron entre los dos partidos. ¿No cree que a ustedes les correspondían más de 22 escaños?
-Si ahora hubiéramos ido juntos no serían 23 más uno, igual estaríamos hablando de 25 o 26. En una coalición uno más uno no son dos, es algo más. Lo que ha influido mucho en los resultados ha sido el alto nivel de abstención.
-Casi un 40%. ¿Es un fracaso colectivo?
-Sí, nos tiene que hacer reflexionar. Igual hemos aburrido a buena parte de la ciudadanía. Fíjate qué campaña más complicada. Por un lado, el PP y el PSOE a nivel estatal, que se juegan otras cosas. Por otro, la bronca con las candidaturas de la izquierda revolucionaria vasca.
-Usted ha hecho una campaña de gestión muy distinta a la primera, que se centró en el plan Ibarretxe.
-Yo sigo pensando lo mismo, pero el momento político ha cambiado. Entonces todavía estábamos con la resaca del "PP-PSOE". Ahora de lo que se trata es de qué va a hacer quien esté en la Diputación los próximos cuatro años. Aquí no vamos a solucionar el proceso de pacificación ni de normalización política, ni lo que va a pasar en las elecciones generales. Aquí vamos a levantar la persiana todas las mañanas. Nosotros queríamos hablar de esto y otros no hacían más que hablar de si me ilegalizan, te agredo, te insulto... si un día estuvieron a punto de pegarnos a Íñigo Urkullu y a mí una buena.
-En el Ibilaldia.
-Sí. Porque teníamos el servicio de protección, pero aquello fue tremendo.
-¿Los radicales le han amargado la campaña?
-No, a mí esos no me asustan. Lo que pasa es que es muy desagradable estar en la plaza de un pueblo y de repente empezar "pim, pam, pum" y los críos llorando.
-En cuanto a los resultados de Juntas, ¿cuál era su quiniela?
-Ahí le andaba (más tarde dice que había apuntado 25 apoderados). Como siempre las encuestas daban horquillas...
-Les daban más.
-Eso pasa siempre. Pero había una gran incógnita, la abstención. Sabíamos que nos iba a perjudicar. Por cierto, si algo se ha demostrado a nivel municipal es que lo que interesa a los ciudadanos es el día a día. Los movimientos que ha habido en algunos municipios, algunos llamativos, tienen su origen en eso.
-En algunos pueblos han salido perdiendo.
-Y en otros ha habido resultados beneficiosos. Santurtzi, Bermeo, las mayorías de Abanto y Ortuella que hemos aumentado, eso es muy importante. Hemos perdido Basauri, Gernika...
-¿Eso duele?
-Perder una alcaldía claro que te duele, pero en Gernika igual han pasado más cosas. La gente ha valorado la gestión municipal y nos ha castigado. En las forales, en cambio, hemos ganado en Gernika.
-¿Lo veían venir?
-Algo intuíamos. Y en Basauri ha habido muchos problemas que nos han pasado factura.
«Dolido» con EA
-¿Cree, como Azkuna, que los votos a EA han sido un desperdicio?
-Sí. Esos votos han ido a la ría de Bilbao, a la de Gernika y a la de Butrón. No tenemos hecho el cálculo exacto, pero si hubiéramos ido en coalición seríamos igual 25 o 26. Y la responsabilidad la tiene exclusivamente EA. Les ofrecimos ir en coalición y ellos dijeron que no. Fue un gran error, porque van a quedar fuera de muchos sitios.
-¿Intentará reeditar la coalición?
-Eso no depende de mí, es un tema de partido. Pero ha quedado tocado y el comportamiento de EA en la campaña es para analizarlo.
-¿En qué sentido?
-Declaraciones hirientes en muchos casos, no voy a decir desleales porque se enfadan. Han sido my ácidos con nosotros, algunas cosas me han dolido. No se puede decir, por ejemplo, que hemos adjudicado una carretera a dedo. Y eso de los que se llevan el dinero... yo soy el único que ha puesto encima de la mesa su declaración de bienes y las de la renta.
-¿Eso fue por el "efecto Irún"?
-Sí, claro, allí ha habido una bronca muy fuerte. Pero el "efecto Irún" no es un tema de corrupción política. Es un tema de que presuntamente alguien ha robado.
-Pero ese alguien tenía un cargo importante en la Diputación.
-Era un jefe de una oficina, que no es un cargo político.
-Ya no pueden decir que los casos de corrupción ocurren fuera de aquí.
-Es que ésos no son del PNV. ¿Quién te dice que un empleado no meta la mano al cajón? No es un cargo político y, por cierto, es el único caso de esos en el que la propia institución lo detecta, lo investiga y lo lleva a la Justicia. No ha sido por denuncias de la oposición ni de los medios. Eso parece que se ha obviado.
-Sí que había conexiones con el partido. El hermano del principal imputado es un senador del PNV que ha tenido que dimitir.
-Que el hermano de uno fuera un senador no es una conexión. Un comportamiento individual no es un comportamiento del partido. Y si hay personas que tienen comportamientos presuntamente delictivos yo lo decía muy claro, al que meta la mano al cajón hay que cortársela.
-Volvamos a Vizcaya. Usted mismo ha dicho que tras las elecciones toca empezar el cortejo. ¿Ezker Batua es la novia?
-EB puede ser la novia pero no es la única, hay muchas formas de garantizar la gobernabilidad en la Diputación. Puede ser un gobierno monocolor con pactos de legislatura, pactos presupuestarios, en temas importantes... está totalmente abierto.
«Pactar es sano»
-Las matemáticas y las preferencias de su partido apuntan en esa dirección. Pero, después de verles en la última legislatura, no me los imagino gobernando juntos.
-Tenemos discrepancias programáticas. Personalmente no tengo ningún problema, me hago muchas risas con Ferrera. Se puede hablar de todo, pero en este momento no veo ninguna salida clara. Además, el pacto no habrá que mirarlo sólamente en la Diputación. ¿Qué pasa en Bilbao? ¿Qué pasa en Getxo? Si se puede, hay que buscar un equilibrio. Hay muchas puertas abiertas.
-¿No le tienta pactar con los socialistas? Con ellos han demostrado tener más química.
-Con los socialistas, y con Montalbán fundamentalmente, ha habido entendimiento en temas de servicios sociales, de carreteras... hay un montón de cosas que hemos pactado sin estar en coalición ni tener acuerdo de gobierno. A partir de ahí, ya veremos. No descarto ninguna opción y lo primero que no descarto es un gobierno monocolor en solitario.
-¿No se le hará duro volver a negociar los presupuestos?
-No. En el último gobierno de Josu Bergara teníamos 21 apoderados en coalición y pactamos dos presupuestos.
-Lo que se ha acabado es el rodillo.
-También antes negociábamos con EA. No era el rodillo del PNV. Habrá que pactar, eso es sano. Ahora vienen unos días bonitos. A mí el partido no me ha dado ninguna directriz todavía.
-¿El domingo fue a San Mamés?
-No. Estuve aquí porque había mucha gente trabajando.
-¿Le han reprochado sus críticas a algunos jugadores por meterse en política?
-No es por meterse en política. Lo que les reproché es que no vale con firmar un documento donde se pide respeto a la voluntad popular de Euskal Herria para que se puedan presentar unas listas. En eso estoy de acuerdo, pero ¿por qué no se manifiestan igual cuando ETA mata a dos personas en Barajas? ¿Por qué no le le dicen a ETA que respete la voluntad popular de Euskal Herria? Yo digo "si os metéis, hacedlo para todo y si no, no tenéis credibilidad".
-Pero, ¿se lo han reprochado?
-Nadie. Es más, lo he dicho públicamente dos veces y las dos me han aplaudido.
-¿También la gente del club?
-No he hablado con ellos, no vaya a ser que digan que meto presión a los chicos... Si se meten en el barrizal donde estoy yo, ahí me encuentran. Lo tengo muy claro. A mí no me callan esos multimillonarios.