Conocí a Mariasun en el año 1986. Ocupaba ella un alto cargo en el Gobierno Vasco. ETB2 acababa de iniciar sus emisiones experimentales de manera espectacular y ya habían surgido personas e intereses de distinto tipo que nos la querían clausurar.
El nuevo canal de la televisión pública vasca necesitaba tiempo y eran poco los que creían en el proyecto. Una de esas personas fue Mariasun Macho; por su trabajo y el mío, me tocó reunirme con ella en Lakua y pedirle su apoyo.
No tuve que hacer nada para convencerla, puesto que era una entusiasta del proyecto y lo apoyó calurosamente, ayudando de modo determinante a eliminar las reticencias de muchos que no veían nada claro la necesidad de ETB2.
Unos pocos meses más tarde, siendo candidato a alcalde de Bilbao por el Partido Nacionalista Vasco (PNV), volví a estar con Mariasun. En esta ocasión, para pedirle el nombre de un economista de prestigio que se pudiera hacer cargo de las finanzas del ayuntamiento de Bilbao, Mariasun me presentó a quien ha sido durante más de una década, responsable eficaz de los dineros públicos de los bilbainos y hábil e inteligente negociador; su marido, Juan Carlos Loidi, con quien he compartido grandes proyectos municipales en nuestra querida Villa.
Tras mi paso por la política municipal en Bilbao, hace cinco años volví a encontrarme en las tareas públicas con Mariasun, los dos en el mismo lado de la barrera, en el Tribunal Vasco de Cuentas Publicas.
Esta vez, no ya como gestores o administradores de los recursos públicos, sino como controladores, como fiscalizadores de las decisiones tomadas por otros, tratando de que lo que se gasta públicamente esté sometido a los principios de legalidad, transparencia y eficiencia. En esta nueva etapa he descubierto una Presidenta del Tribunal de Cuentas que sabía delegar, abierta a propuestas, sugerencias e innovaciones, al debate y a la crítica, una gran profesional, demócrata convencida.
El pasado lunes tuvo lugar un Pleno en el Tribunal. Mariasun no pudo venir. Sin embargo, tuvo tiempo para interesarse por los asuntos que íbamos a tratar en la reunión, mostrándose optimista hasta el último momento como pudimos comprobar en la conversación telefónica que mantuvimos Begoña Marijuán y yo con ella poco antes.
Optimista, como siempre había sido.
Descanza en paz, Mariasun.