Mikel Martinez
Opinión
Diario de Noticias de Álava
La conversión de lonjas comerciales en viviendas ha dejado de ser un conjunto de experiencias pioneras y aisladas para convertirse en una realidad cada vez más presente. Municipios vascos como Bilbao, Donostia, Getxo, Portugalete, Barakaldo, Arrasate, Renteria o Lasarte están dando pasos decididos en este campo y desde hace dos años existe una línea especial de ayudas económicas del Gobierno Vasco para llevar a cabo las reformas necesarias. Desde EAJ-PNV consideramos que ha llegado el momento de que Gasteiz se sume a esta serie de iniciativas porque, con unos cambios mínimos, podemos facilitar el acceso a un nuevo tipo de solución residencial a un gran número de personas. No tenemos más que analizar la situación de partida para descubrir las ventajas de nuestra propuesta.
La conversión de lonjas comerciales en viviendas ha dejado de ser un conjunto de experiencias pioneras y aisladas para convertirse en una realidad cada vez más presente. Municipios vascos como Bilbao, Donostia, Getxo, Portugalete, Barakaldo, Arrasate, Renteria o Lasarte están dando pasos decididos en este campo y desde hace dos años existe una línea especial de ayudas económicas del Gobierno Vasco para llevar a cabo las reformas necesarias. Desde EAJ-PNV consideramos que ha llegado el momento de que Gasteiz se sume a esta serie de iniciativas porque, con unos cambios mínimos, podemos facilitar el acceso a un nuevo tipo de solución residencial a un gran número de personas. No tenemos más que analizar la situación de partida para descubrir las ventajas de nuestra propuesta.
De una parte, es indudable la existencia de un amplio sector de población que por sus ingresos económicos no tiene posibilidad de acceso a la vivienda libre, pero tampoco a la de protección oficial. No olvidemos que cerca de la quinta parte de la población vitoriana vive con rentas anuales inferiores a los 12.000 euros. Para estos casos se plantea irremediablemente el alquiler, pero también pueden encontrarse fórmulas de propiedad de una primera vivienda a precios realmente asequibles. Es ahí donde tiene sentido el uso residencial de lonjas.
Por otro lado, estamos viviendo en los últimos años un fuerte debate sobre el modelo de expansión urbanística. Cada vez se cuestiona más el consumo indiscriminado de suelo y ahora la apuesta fundamental es un crecimiento compacto y sostenible, agotando todas las posibilidades de la ciudad consolidada. Todos somos conscientes del importante activo que representa en este sentido el gran número de locales vacíos existentes en muchas zonas de la ciudad, lonjas a las que resulta imposible dotar de actividad comercial. Muchas de ellas podrían acoger una vivienda con todas las garantías de habitabilidad y calidad constructiva que, además, ayudaría a mejorar el paisaje urbano.
Tenemos unas interesantes condiciones de partida y el siguiente paso tendría que ser el estudio. Desde EAJ-PNV proponemos analizar tanto el nivel de demanda de este tipo de fórmula residencial como las posibilidades de reconversión del parque de lonjas comerciales existente en Vitoria-Gasteiz. Somos conscientes de que este cambio de uso no resultará viable en muchos casos, pero hay un importante número de locales que sí lo permiten. En función de los resultados de ese análisis podríamos llevar a cabo los cambios normativos para permitir la creación de viviendas en lonjas. Por supuesto resulta imprescindible una ordenanza municipal que regule todas las condiciones y exigencias en materia de habitabilidad, salubridad, servicios, integración urbanística y diferenciación del espacio público para el cambio de uso de un local comercial a vivienda.
Hay quien puede pensar que de este modo sólo se abre un nuevo campo de negocio para los promotores inmobiliarios. Precisamente mediante una ordenanza rigurosa, que evite la especulación mediante un procedimiento totalmente controlado, se corta de raíz cualquier posibilidad de “pelotazo” o “gran negocio”. No podemos abrir la posibilidad del uso residencial de lonjas sin complementarla con medidas limitativas, tanto del precio como de la forma de transmisión de los locales, que eviten el fraude. Así por ejemplo, la reconversión del local estaría sujeta a un convenio que establezca un precio y un derecho de tanteo y retracto a favor del Ayuntamiento.
No estamos por lo tanto ante una propuesta de difícil ejecución y de futuro incierto. Experiencias en grandes ciudades avalan el buen resultado de esta fórmula residencial siempre que se desarrolle con todas las garantías. No estamos ante una iniciativa pensada desde un despacho para una situación desconocida. Son las propias personas interesadas quienes reclaman medidas de este tipo a través de instrumentos como el Plan Joven, donde se pide expresamente un análisis de la posibilidad de reconversión de locales comerciales en viviendas.
La vivienda es un derecho básico y un instrumento fundamental de cara a la integración social. También es constatable que tres cuartas partes de las personas que demandan una primera vivienda son menores de 35 años. La emancipación de las personas jóvenes cuenta ahora con importantes obstáculos económicos frente a los que hay que encontrar soluciones imaginativas. Nuestra propuesta -planteada como primer paso en un itinerario de vivienda, como fórmula para compaginar en un mismo espacio residencia y actividad profesional, como solución ante el envejecimiento de zonas urbanas,…- reúne suficientes ventajas para dar ahora el paso desde el Ayuntamiento. Se trata, a fin de cuentas, de dar vida a un local para mejorar la vida local.