Opinión
03Abril
2007
03 |
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Futuro del Autogobierno (y 2)

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Abril 03 | 2007 |
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Me identifico con el presidente del EBB del PNV, Josu Jon Imaz, cuando apuesta por un modelo político de relación en el que los vascos nos sintamos identificados en las principales corrientes de pensamiento de la sociedad vasca, un modelo político de relación que respetaría nuestra idiosincrasia y nuestra identidad, que permitiría que nuestra libre voluntad democrática tuviera mecanismos para ser respetada, que integrara sensibilidades, que articulara la relación dentro de un Estado plural a través del pacto y del acuerdo, y que evitara en definitiva las tentaciones de unilateralidad a todas las partes. Un modelo político que nos obligara a pactar, a entendernos, aunque la toma de decisión fuera, quizás, más compleja. Una fórmula de doble llave en la que el cofre sólo pudiera ser abierto de forma conjunta, y ello porque entendemos que sí existen mecanismos que interpretados con flexibilidad pudieran acoger una fórmula de lealtad y colaboración mutuamente acordadas.
Se trata de apostar por un autogobierno que determinara para las instituciones vascas el ámbito competencial pleno necesario para desarrollar la identidad en el mundo abierto que se va conformando en los ámbitos de la educación, lengua y cultura. Apostar por un Concierto económico blindado cuyas decisiones normativas tuvieran carácter de ámbito fiscal propio y, por tanto, los recursos a las mismas en cualquier ámbito, judicial o europeo, sólo pudieran ser cuestionados en los mismos términos que los de otro sistema general. Se trataría de apostar firme y decididamente por la capacidad competencial en las materias económicas, medioambientales y formativas necesarias para desarrollar un entorno competitivo y sostenible en un mundo abierto. Un sistema social y de seguridad social, complementado con un política fiscal solidaria, necesarios para mantener los ámbitos de solidaridad en un entorno amplio de competencia global. Es decir, un compromiso claro con los mecanismos necesarios de solidaridad hacia el resto del Estado. Josu Jon Imaz apostó por una política de cooperación transfronteriza multisectorial que conformaría una Eurorregión vasca, desde el Adour al Ebro y desde las Encartaciones hasta Xuberoa, un sistema de transporte que uniría el tejido urbano Donostia-Gasteiz-Bilbao-Iruñea-Baiona entre 30 y 45 minutos gracias a la "Y" vasca, la Euskal Hiria de Bernardo Atxaga. Un modelo de autogobierno que significaría capacidad de decisión, compromiso con el pacto, corresponsabilidad, participación en todos los niveles de decisión y apertura al exterior.

Coincido con el líder del PNV cuando afirma que para un país pequeño como el nuestro vivimos una época de oportunidades que sólo pueden ser aprovechadas si desde un liderazgo político claro y desde la estabilidad política e institucional, se apostara por introducir un reto en la agenda política: el de hacer de la sociedad vasca un referente líder en creatividad, en innovación, en desarrollar las universidades como polos de talento y de tolerancia, líder en definir la educación integral de las personas como la máxima prioridad de la construcción nacional, líder en hacer del conjunto de Euskadi un modelo urbano competitivo y líder también en basar nuestro bienestar futuro y modelo social en una comunidad integrada con una identidad propia y definida que apuesta por sus personas.

Pero para hacer frente a este reto necesitamos incorporar nuestra identidad, nuestra forma de ser, nuestras virtudes tradicionales, aquello que nos ha caracterizado históricamente a los vascos, a las realidades actuales y al tiempo que incorporamos nuestros valores. Y hacer frente a este reto supone implicarnos en construir una sociedad vasca innovadora, capaz de adelantarse a los cambios, basada en personas formadas conocedoras de la importancia del trabajo bien hecho, con fuerte sentido de la identidad de lo que nos es propio, con sentimiento de pertenencia a una comunidad que se implica en la solidaridad activa a todos los miembros de la misma y que comparte un proyecto a largo plazo. Una Euskadi cohesionada, cuyo proyecto compartamos gentes de diferentes sensibilidades, gente abierta al mundo, abierta a la diferencia creativa, capaz de atraer personas de otros lugares que quieran desarrollar su talento y su creatividad entre nosotros. Que se sientan atraídos por "lo" vasco. Garantizar la pervivencia y el desarrollo de la Euskadi autogobernada en el siglo XXI supone ser capaces de que los valores que identifican y desarrollamos los vascos sean atractivos para aquellos que quieran compartir su vida aquí y con nosotros.

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