Entrevistas
11Marzo
2007
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Entrevistas

Joseba Egibar (Noticias de Gipuzkoa)

Entrevistas
Marzo 11 | 2007 |
Entrevistas

Egibar: "Hoy por hoy, los socialistas no muestran una posición suficiente en la resolución del problema político"
A unque su partido no renuncia a reparar el honor de Jauregi, lo hará por la vía legal, dando tiempo al tiempo para "acabar sacando a la luz toda la verdad", y evitando que el tema siga centrando la actualidad diaria de aquí a la cita con las urnas del próximo 27 de mayo.

Durante esta legislatura el PNV ha disfrutado de cómodas mayorías, pero la posible reentrada de la izquierda abertzale acortará esos márgenes. ¿Cómo afrontan esa pérdida de terreno?

Más allá del interés partidista, nuestro deseo previo es participar en un enfrentamiento democrático en el que todas las opciones políticas estén presentes. De lo contrario, en lugar de caminar hacia la normalidad, nos estaríamos alejando.

¿Les resulta extraño no ir de la mano de Eusko Alkartasuna?

EA ha optado por participar en solitario y nosotros le respetamos, aunque nuestro deseo era ir en coalición. Lo cierto es que durante los últimos años hemos tenido la sensación de que yendo juntos hemos provocado un efecto suma, incluso multiplicador. Existe un electorado que hubiera preferido la coalición. Concurrir por separado, lejos de inyectar una ilusión, la retira del mercado. Pero, a los efectos, la coalición es historia.

Apuestan por el tripartito, pero ¿se ven en la tesitura de tener que llegar a un acuerdo con los socialistas para formar gobierno en Gipuzkoa?

Tenemos claro un esquema de país que pasa por consolidar la ruta emprendida por el Parlamento Vasco en diciembre de 2004 [fecha en que se aprobó el llamado plan Ibarretxe ]. En Navarra, Nafarroa Bai pone también sobre la mesa la idea de que podemos conformar una realidad nacional común. Dicho esto, PNV, EA y EB, además de Aralar si así lo decidiera, participan en una determinada concepción estratégica de cómo debemos abordar los proyectos en este país.

¿El PSE-EE, entonces, está descartado como socio?

Desde la perspectiva de Estado hay intereses para desnaturalizar la vía que defendemos, de provocar incluso una descomposición. A esa estrategia hay que responder confirmando un camino que pasa por el reconocimiento de la existencia del pueblo vasco y su derecho a decidir. No engañamos a nadie, nuestras cartas están boca arriba. Y el Estado, conocedor de esa estrategia, con el PSE como ariete, intenta que se atasque nuestro proyecto.

¿El PSE-EE es la última opción?

Hay que hablar con todo el mundo, pero en las claves que ya dejó claras hace unos años el lehendakari. Si se quiere hablar estrictamente de gestión, vamos a hablar. Pero somos mayores de edad y el PSE-EE sabe que, además de las labores de gobernación de un territorio o una institución, para llegar a un acuerdo también deben ser pactadas las bases políticas sobre las que creemos que el conflicto puede resolverse. Y, hoy por hoy, los socialistas no están mostrando una posición suficiente en lo que se refiere al problema político que atenaza a este país. Por imaginar compañeros de viaje, uno se puede imaginar de todo, pero nosotros partiremos de la base del tripartito y Aralar y veremos qué hay más allá, qué proyectos tiene la izquierda abertzale, tanto en lo político como en lo sectorial, e ídem con el PSE-EE.

¿Barajan un Gobierno a cinco, con el tripartito, Aralar y el partido que haga las veces de Batasuna?

Esperaremos al 27 de mayo. Todo es posible. La prueba es que el PSOE y Batasuna pudieron llegar a un nivel de entendimiento. Aún no lo han alcanzado del todo, pero camino van.

¿Batasuna trata de recuperar ese entendimiento con su nueva propuesta autonomista?

Tras el atentado de Barajas, en la izquierda abertzale se han precipitado los acontecimientos. Esa propuesta tiene un destinatario, que es el señor Zapatero, y es ingenuo pensar que va sola. Irá acompañada por un activo político que supone la distensión definitiva por parte de ETA. Hay muy poco tiempo y muchos problemas, pero eso está cociéndose. Veremos si Batasuna está presente en las elecciones y si su propuesta aporta mimbres suficientes para que se pueda ir haciendo la cesta.

Se espera un comunicado de ETA. ¿Qué debe decir para ser creíble?

El atentado de Barajas ha demostrado que ETA tiene la capacidad de hacer tambalear a un Gobierno y al mismo tiempo hacer sucumbir a la izquierda abertzale. A ella misma, el interlocutor que tenía en la mesa se le levantó. De puertas adentro, dejó a Batasuna en absoluto desamparo, ni los suyos entendían que se reservara la capacidad de respuesta armada. Por eso, la garantía mínima exigible a ETA es la desaparición definitiva de la estrategia violenta.

¿Qué le parece que Batasuna asuma las líneas estratégicas del "plan Ibarretxe"?

La propuesta que ha planteado tiene sus similitudes, pero el proyecto defendido por Ibarretxe es más sólido, fino y democrático. En todo caso, estamos ante una evolución importante de Batasuna, que pone los pies en la tierra y se da cuenta de que lo que vale es la palabra, la persuasión y los votos, no la imposición y el decreto. Ahora no le tienen que decir que su propuesta debe ir acompañada de otras cosas. Eso no es política, sino inventarse una realidad al antojo de cada cual. Hay que buscar un escenario en que todos los proyectos políticos puedan ser defendidos y materializados.

¿Existe la Batasuna de Olano y la Batasuna de Otegi, como diferenció Miren Azkarate?

A los partidos hay que respetarlos. Yo no admito que ni Batasuna ni ETA hable del PNV de Imaz. Entrar a clasificar es un juego diabólico.

Con la que le está cayendo encima con el caso De Juana, ¿ve a Zapatero acercando a los presos?

El PSOE se está equivocando al ponerse a la defensiva y atacar al PP recordándole lo que hizo o dejó de hacer con los presos. Eso, en lugar de confirmar la solidez y la confianza en un proyecto propio, trasmite debilidad. Lejos de atreverse a tomar medidas que ayudarían a consolidar el proceso, Zapatero está mirando qué hace el PP. Es una mala política, porque al final tus pasos están siempre condicionados por las críticas que puedes tener desde un partido que está en una estrategia de desgaste sin piedad. O el PSOE marca ya la línea divisoria, o estará siempre pendiente de los vaivenes del PP.

¿La concesión de la prisión atenuada a De Juana evidencia que el Gobierno y ETA siguen hablando?

Todo gobierno que se precie tiene carpetas para diferentes situaciones y yo creo que esos contactos vía intermediarios o vía quien sea estarán activos. No se puede pensar que se den movimientos sin que alguien haya trabajado por detrás. El caso De Juana planteaba una situación comprometida tanto para ETA como para el Gobierno, era un elemento distorsionador y, además, de suyo, Iñaki De Juana tenía que estar en libertad.

¿El hecho de que se dude si el vecino de Arrasate muerto por el agravamiento de su estado de salud tras un ataque de "kale borroka" es o no una víctima del terrorismo denota cierta tibieza ante la violencia?

Es evidente que un acto de kale borroka agravó el cuadro clínico de Ambrosio Fernández y su calificación como víctima del terrorismo se tiene que articular a través de las instituciones que corresponda.

¿Cómo ve la ampliación de la querella contra el lehendakari?

Forma parte de la embestida contra Ibarretxe que hay dentro del Poder Judicial. Ya lo intentó Aznar, modificación del Código Penal para que quien se atreviera a hacer una consulta incurriera en un delito. Pero, en política, el fin no debe justificar los medios.

¿Piensa optar de nuevo a ser alcalde de Lizartza?

Hace cuatro años dimos ese paso para evitar que el PP se hiciera con algunos ayuntamientos en los que había introducido listas con gente de los sindicatos policiales. Había que colocar un cortafuego, no con ánimo de robar cargos públicos ni alcaldías. Además, pensábamos que la situación se podría reconducir a través de vericuetos legales, pero el intento fue fallido. Llegamos para dos meses y hemos estado cuatro años. Admito que somos unos paracaidistas. En estas elecciones, Egibar no se va a presentar a alcalde de Lizartza. Esperamos que en este tipo de ayuntamientos pueda haber candidaturas de vecinos sin siglas políticas detrás que les coarten para ocuparse de la cosa pública. 

El primer reto en la carrera electoral del Gipuzko Buru Batzar (GBB) es dejar atrás la polémica suscitada en torno a el ex candidato a diputado general, Jon Jauregi, una baza que el resto de partidos no va a desaprovechar para desgastar al PNV. De momento, la propuesta de un nuevo aspirante, Markel Olano, no ha contribuido a dar por zanjado el problema, aunque las asambleas locales han cerrado filas en torno al nuevo candidato, frente al que no se ha presentado una opción alternativa en la primera vuelta de consultas.

Josu Jon Imaz ha salido en defensa de la Diputación de Gipuzkoa ante la denuncia interpuesta por Jauregi contra Hacienda por la presunta filtración de sus datos, calificando la medida de "cortina de humo" e insinuando que en el GBB el proceso de transición hacia una nueva dirección del EBB está inacabado...

No voy a entrar en diatribas y polémicas públicas con nadie del partido, todo lo que tenía que decir ya lo he dicho. Sólo quiero subrayar que conozco bien al partido en Gipuzkoa y a sus gentes y nunca hemos tenido un nivel de cohesión como el de ahora. Y no estoy hablando de que la polémica en torno a Jauregi haya generado un efecto-erizo, sino de gentes de un partido que ven cada vez con mayor claridad los objetivos a los que más esfuerzo debemos dedicar. No hay ningún problema en el PNV de Gipuzkoa, como algunos editorialistas apuntan. Tiraremos para adelante con el nuevo candidato con todas nuestras fuerzas sin olvidar la misión de reparar el honor y la imagen de Jon Jauregui.

¿El PNV ha salido reforzado de este trance?

Lo que hemos sufrido, además de cohesionar al partido, ha dejado en evidencia otro tipo de estrategias que no las ubico sólo en Euskadi, sino también en Madrid, como se confirmará. Hemos sufrido un ataque, pero tenemos epidermis de paquidermo. No somos de ayer, tenemos trayectoria y escarmiento. Han venido a por Jon Jauregi, aunque su objetivo era el partido.

Ha sido el principal valedor de Jon Jauregi. ¿Se siente tocado tras asistir a su renuncia irrevocable?

Mis sensaciones son personales e intransferibles. Siento lo que le ha pasado a Jon Jauregi, pero confío en que su nombre quedará reparado y se pondrán al descubierto estrategias que se han aplicado contra el PNV, en este caso en Gipuzkoa.

De momento, la Fiscalía ha archivado la denuncia que había interpuesto el ex candidato por la vía penal...

Lo que el fiscal ha dicho es que el hecho que se denuncia está tipificado en un artículo de la Ley de Protección de Datos y se debe tratar como una infracción administrativa grave si se prueba que se han filtrado datos confidenciales al exterior, lo que es evidente. No cabe la tipificación penal, la vía es la administrativa, con independencia de otras acciones que nos reservemos incoar, además de la inspección fiscal que solicitó en su día Jon Jauregi. Veremos el resultado de todo eso.

¿Planeó sobre la última Asamblea Nacional del PNV el fantasma de la escisión?

En aquella Asamblea Nacional se resolvió apoyar a Jon Jauregi por unanimidad. Después ha habido otros pronunciamientos sobre los que yo no voy a opinar. Cuando en la Asamblea Regional Jauregi planteó su renuncia, la reacción de la asamblea fue muy serena, a pesar de que estaba dolida. El que sabe mantener la cabeza fría en determinados momentos tiene muchas posibilidades de acertar. Y eso lo demostró la Asamblea Regional de Gipuzkoa el viernes pasado. Yo salí reconfortado, además de emocionado. Fue la confirmación de nuestra hoja de ruta, una reunión en la que acordamos tener cuidado para que no nos despisten desde fuera. Me quedo con la voluntad de cerrar filas y el agradecimiento y humanidad que percibí.
Lo cierto es que el llamado sector Imaz y el sector Egibar se han jugado mucho al salir a la luz estos problemas a dos meses de una cita electoral...

Hablar de sectores es simplificar. La filiación es sabia y sabe distinguir posicionamientos y trayectorias. En pocos meses, en el EBB abordaremos la definición de ponencias y estrategias políticas. Ahí es donde debemos hacer el esfuerzo para llegar a una conclusión sobre qué retoques, qué confirmaciones y qué cambios necesita nuestra estrategia.

Las elecciones en el EBB se presentan calientes....

Eso toca para después del verano. Nuestra misión principal ahora es ganar las elecciones.

¿Qué ambiente ha percibido en los batzokis ante todo este revuelo?

Se ha producido una mezcla de sentimientos marcada por la impotencia ante un ataque sin piedad, a pesar de que teníamos nuestra razón y nuestra verdad. Teníamos la sangre caliente, pero hemos usado la cabeza, que como dice un amigo, debe servir para algo más que para llevar la boina. De ahí la contención que había en la Asamblea Regional, en la que unos lloraron y otros aplaudieron. Al final, debes hacer lo que te dicte la cabeza, con independencia del calor emocional que puedas tener en cada momento.

Asegura que la campaña contra Jauregi se ha confeccionado intramuros pero ve intereses en Madrid. ¿Cómo se entiende?

Jauregi es la excusa. No creía que éramos tan importantes como para que esto afecte o preocupe tanto al PSOE, que ha dicho, "vamos a sacarlos de circulación". Un Estado juega a largo y tiene muchos instrumentos, trabajan a tres turnos, no paran. El PSOE ha sido capaz de todo desde el 82, de lo mejor y de lo peor. Hemos entrado en su esfera, en su campo de acción y van a por nosotros. Lo han hecho también con el lehendakari, que es el elemento a ningunear. En lugar de ir a caballo a por él, como intentaron en 2001, ahora lo atacan sibilinamente, van a desgastarlo, porque es el hombre que personaliza el cambio cualitativo que ha dado este país, el que ha dado al devenir y al futuro de este pueblo la doble condición de pueblo vasco con derecho a decidir, aunque aún no se haya podido materializar. Ahora obvian al lehendakari y buscan otros referentes que atacar. Le ha tocado a Jon Jauregi.

Pero, tal como lo plantea, el PSOE ha encontrado aliados en el PNV para impulsar esa estrategia de desgaste...

De eso no voy hablar.

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