El pasado fin de semana, se producían tres acontecimientos distintos y distantes, aparentemente. Todos ellos aderezados con el prólogo de Arrigorriaga. En Madrid, la derecha y la extrema derecha acudían a la convocatoria de la "Asociación de Víctimas del Terrorismo sólo de ETA a poder Ser Cuyo Fin es el de Reponer a la Derecha en el Poder del que Fue Injustamente Apartado el 11-M" (AVTSEAPSCFRDPFIA 11-M) .
En Bilbao, los radicales intentaban manifestarse, en un primer momento, a favor de los presos a pesar de la prohibición judicial. Se produjeron incidentes y, tras ellos, el habitual reparto de responsabilidades, la asunción de la portavocía única del "pueblo" («la paciencia del pueblo tiene un límite», «qué expliquen al pueblo»,...) y el ataque ritual a un batzoki. El círculo se cierra con la publicación de la entrevista de Arnaldo Otegi en el diario "La Vanguardia" el domingo.
Comencemos por el prólogo. Al Ayuntamiento de Arrigorriaga, que preside Alberto Ruiz de Azua, se le ocurrió un buen día homenajear a las "víctimas del terrorismo" de la localidad: un taxista, Fermín Monasterio, un miembro de ETA, José Miguel Beñarán "Argala" y un policía nacional, Manuel Fuentes. Protestan el PP y el PSOE y el delegado del Gobierno español en la Comunidad Autónoma Vasca, Paulino Luesma, que califica el homenaje de «equidistancia inadmisible», inicia acciones contra el acuerdo municipal. Uno tiene la impresión de que si, por ejemplo, se hubiesen homenajeado por separado a las dos víctimas de ETA y al presunto etarra asesinado por el terrorismo de Estado (el de los días de la UCD), Alberto Ruiz de Azua, seguramente sería procesado por apología del terrorismo.
Hay varias cuestiones en este asunto. La primera es que, para muchos vascos, todas las víctimas deben tener la misma consideración. Sería duro pensar que el PP (en el que hay numerosos miembros de la Unión de Centro Democrático -UCD- de los tiempos en que actuó el Batallón Vasco-Español que asesinó a "Argala") y el PSOE (ya veremos qué ocurre cuando toque el turno a las víctimas de los GAL) no consideran actos de terrorismo los que tuvieron lugar como consecuencia de la llamada "guerra sucia".
En segundo lugar, utilizando el mismo argumentario: poner al mismo nivel a víctimas y verdugos. No hay que olvidar que, entre las víctimas de ETA, de entre el 1 de enero de 1968 y la primavera de 1977, hay numerosos verdugos: desde almirantes, pasando por miembros de las FOP franquistas, a chivatos y jerarcas del "régimen anterior". Aplicando la doctrina Luesma para "Argala", ¿prohibiría el delegado un acto de apoyo a Melitón Manzanas en Irun? Resulta vergonzoso calificar como «equidistantes» a quienes consideramos que todos los asesinatos son iguales.
Con estas formas de pensar no es de extrañar que en las manifestaciones de la AVTSEAPSCFRDPFIA 11-M, además de sonar la Marcha Real, aparezcan símbolos franquistas, "requetés" con "txapela" roja y cruz de San Andrés, el águila imperial y otras lindezas del estilo. En la manifestación del sábado, cómo no, está presente Jaime Mayor Oreja, miembro de la UCD en los días en que asesinaron a "Argala".
Escuchando a Juan Mari Olano y contemplando los incidentes del sábado en Bilbao, pensaba en algunos ausentes. En los dos emigrantes ecuatorianos cuyas vidas quedaron sepultadas bajo los escombros de Barajas y en una serie de presos de ETA que, en el mes de febrero, podían estar ya en la calle. Y no lo estarán porque sus posibilidades también quedaron enterradas en la T4 del aeropuerto madrileño. Tengo para mí que esto, al final, importa poco.
Cuando escuché a Otegi con su propuesta autonomista, pensé: «¡Tanta mierda para llegar a esta conclusión!». En la entrevista del periódico "La Vanguardia", el portavoz radical afirma textual: "la independencia sólo se puede construir desde vías políticas y democráticas". Es decir que, después de todo lo que hemos tenido que vivir o que leer (recomiendo que traten de repasar los artículos publicados en "Gara" tras la proclamación del alto el fuego permanente) acaban dando la razón al PNV. Como decía aquel eslogan de EIA-EE de los días del "Gordo" Otegi: "30 urte eta gero hau" (30 años para esto).