Entrevistas
16Febrero
2007
16 |
Entrevistas

Alberto Ruiz de Azua (Deia)

Entrevistas
Febrero 16 | 2007 |
Entrevistas

«Tengo claro que este merecido homenaje se va a hacer a quien lo ha aceptado»
El Ayuntamiento que preside se ha visto envuelto en una polémica por su intención de homenajear a tres personas que murieron en sus calles: Fermín Monasterio, taxista asesinado en 1969; Manuel Fuentes, policía asesinado mientras jugaba a pelota en el frontón de Santa Isabel en 1986 y José Miguel Beñaran, Argala, vecino del pueblo asesinado con una bomba lapa en Anglet en 1978. Finalmente sólo serán los dos primeros. Alberto Ruiz de Azua, alcalde de Arrigorriaga, asegura no entender el «guirigay» que se ha creado, pero sí le encuentra explicación: «Que los políticos vamos, por lo menos, cinco años por detrás del resto de la sociedad, que mayoritariamente acepta o entiende que estemos conceptuando como víctimas del conflicto, o del terrorismo, tanto a las personas de un bando como a las de otro».

Antes de la intervención de Paulino Luesma, delegado del Gobierno español, todo estaba preparado para el lunes, explicado a las familias y había acuerdo total, ¿verdad?

A partir del desmarque de la familia de Argala, hace dos semanas, decidimos continuar con el homenaje acordado en pleno, a las dos víctimas de ETA. Había hablado con las otras dos familias. Sabían que el homenaje no iba a incluir a Argala y que por nuestra parte el acto consistía en reconocer el olvido al que han estado sometidas las víctimas todos estos años; y la promesa de que íbamos a recuperar su memoria. Estas dos víctimas ya no van seguir en el olvido.

¿Las familias estaban de acuerdo?

Completamente. Me trasmitieron su agradecimiento por haber tenido la valentía de dar este paso y de reconocer su doble condición de víctimas y de víctimas olvidadas.

Y aparece Luesma.

El míercoles se desmonta todo. Vuelve a salir en la prensa la referencia a Argala y a un homenaje conjunto. Siembra la duda entre las familias de los homenajeados y lógicamente se preocupan por la orientación del homenaje y la polémica que está despertando un acto que no debería ser utilizado políticamente. Llaman inquietos e incluso llegan a decirme que lo deje. Les he asegurado, en todo momento, que la idea sigue en pie, tal y como quedó tras la renuncia al homenaje de la familia Beñaran.

¿Habrá homenaje?

Estoy seguro. Todo está aclarado. Voy a convocar a las familias y grupos políticos para el lunes, a las doce del mediodía, en el Ayuntamiento. Desde allí iremos al frontón de Santa Isabel y colocaremos la placa que pretende recuperar en la memoria de este pueblo a dos personas asesinadas en nuestro municipio.

La familia de Argala había renunciado y parece que nadie lo sabía.

Me visitaron al día siguiente de adoptar el acuerdo plenario y así me lo trasmitieron. No querían que figurara en un homenaje conjunto. Y así lo hicieron saber a la opinión pública a través de una carta enviada a los medios de comunicación. No debía ser yo quién comentara esa renuncia, como tampoco he dicho que las otras familias estaba perfectamente de acuerdo con este reconocimiento a sus familiares.

¿Temen represalias?

Independientemente de que el abogado del Estado interponga cualquier tipo de denuncia, desde el Ayuntamiento tenemos la firme voluntad de no retractarnos: ni del contenido de la moción que incluía a Argala, ni del acuerdo; llevaremos a cabo este homenaje y lo vamos a repetir periódicamente. No debemos dejar que nadie, asesinado por uno u otro bando, caiga en el olvido.

¿Es imposible reunir a víctimas de un lado y de otro en el mismo lado de la desgracia?

Probablemente no estemos preparados, actualmente, para unir a las víctimas de un lado y de otro. Pasarán años para que lo logremos, pero debemos dar pasos; la propia sociedad civil, que va por delante de la política, será quién nos acerque a eso.

¿Por qué todo este revuelo?

Ni idea, porque no somos los primeros que lo hacemos, ni seremos los últimos. Tengo claro que este merecido homenaje se va hacer a quién lo ha aceptado.

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