Entrevistas
05Febrero
2007
05 |
Entrevistas

Idoia Zenarruzabeitia (El Correo)

Entrevistas
Febrero 05 | 2007 |
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Zenarruzabeitia: "Un sector de los jueces se ha juramentado para ir a por Ibarretxe"
OLATZ BARRIUSO
La figura de Juan José Ibarretxe sobrevuela toda la entrevista con su "número dos" en el Gobierno. Presente en el despacho de Idoia Zenarruzabeitia en una fotografía enmarcada, también lo está en muchas de sus respuestas. La vicelehendakari no oculta su indignación por el encausamiento penal del jefe del Ejecutivo vasco, una situación que juzga «rara y persistentemente sospechosa». Visiblemente tensa y preocupada por lo que juzga un ataque al autogobierno vasco, está segura de que un sector de la Judicatura «se ha juramentado para ir a por el lehendakari».

-¿Vivimos en un país de locos?


-Proyectar sólo esa frase del lehendakari es quedarse en lo anecdótico, en la espuma. ¿Cómo se puede calificar que un presidente de Gobierno, todo un lehendakari, por el desarrollo de su función política sea encausado penalmente? Ese control en democracia corresponde a los órganos representativos de la soberanía popular y a las urnas. Ése es el fondo del asunto.

-¿Acabará archivada la causa o creen, como insinúan, que se persigue la foto del juicio oral?

-En cada uno de los recursos que hemos planteado el Gobierno ha solicitado que se archive. Consideramos raro y persistentemente sospechoso que esto siga adelante. Hemos solicitado en reiteradas ocasiones, incluso en noviembre ante el Constitucional -que, por cierto, también guarda silencio-, que esta situación tan grave termine. Esto no tiene pase ni jurídica ni políticamente. Lo decimos nosotros, pero también el Supremo.

-Lo decía porque están convencidos de que se procesa al lehendakari por razones extrajudiciales.

-Salvando la profesionalidad y la independencia de un amplio sector de jueces, vistos los antecedentes y visto a todo un lehendakari de Euskadi entrando a un palacio de Justicia a declarar por el desarrollo de su función política, da la impresión de que hay un determinado sector de jueces que se ha juramentado para ir a por él. Personalmente, yo tengo esa íntima convicción.

-¿Y qué buscaría ese sector?

-No hago juicios de intenciones, solo una observación de los hechos. Y hay otra causa contra Patxi López y Rodolfo Ares por el mismo motivo que se ha ralentizado. Parece raro que en un primer momento fueran a acumularse ambas instrucciones y en menos de dos meses se hayan separado. Pero no sólo es eso. El Supremo determinó, en relación a una querella similar contra el presidente del Gobierno, que el desarrollo de la función política de los gobernantes tenía que estar sometido al control de las Cortes Generales y que actuar penalmente contra el ejercicio de esas funciones era un fraude constitucional. ¿Por qué Zapatero no e Ibarretxe sí? ¿Por qué el Constitucional no se pronuncia después de tres meses? Siendo el caso que es, debería haberse archivado ya.

-El expediente del PSE tampoco está archivado. ¿Denunciar un doble rasero no es explotar el victimismo?
-En absoluto. Ese proceso se ha ralentizado. Cuando nosotros recurrimos, en lugar de responder al recurso, llamaron directamente a declarar al lehendakari.

-El Gobierno recordó al Poder Judicial que Ibarretxe no es «un ciudadano más». Pero, ¿no deriva su procesamiento de una ley en vigor que los jueces deben limitarse a aplicar?

-La legislación sí, pero, ¿cuál? Porque el Supremo dice que no se puede encausar penalmente a nadie por cumplir su función política. Y si se refiere a la Ley de Partidos, nosotros como Gobierno ya recurrimos en 2003 esa normativa, un despropósito que ha ido contaminando todo el ambiente político y social en los últimos años. El presidente del Parlamento y la Mesa ya pasaron por el Tribunal Superior por esta razón. Una ley de excepción que se aprobó en su día para un caso concreto -ilegalizar a Batasuna-, está afectando como una mancha de aceite a toda la vida política, institucional y social de este país.

-¿La solución no sería entonces derogarla en vez de poner en cuestión la labor de los jueces?

-Lo primero que tenían que haber hecho los socialistas -que hablaban de nueva etapa cuando llegaron al Gobierno-, es derogarla. No se puede construir el futuro con instrumentos del pasado. Pero sea cual sea la ley no hay parangón entre lo ocurrido con Zapatero y con el lehendakari.

-Cuando la crítica resulta sostenida en el tiempo y se multiplica en manifestaciones, concentraciones y documentos, ¿no se convierte en campaña de presión?

-No hay campaña de ningún tipo. Desde julio hemos emprendido todas las iniciativas judiciales habidas y por haber y hemos hecho nuestras manifestaciones como Gobierno siempre en función de las actuaciones que se han llevado a cabo desde los tribunales. Es lo que nos corresponde. Lo raro y sospechoso es la persistencia de la causa.

-Pero han movilizado a su militancia y han llamado expresamente a la ciudadanía a manifestarse en la calle. ¿No es exagerado?

-La sociedad vasca ha demostrado una madurez, en ésta y otras ocasiones, que para nosotros quisiéramos en la clase política y no necesita que nadie le diga lo que tiene que hacer. Responde espontáneamente ante convocatorias como la que siguió al atentado de Barajas y también acompañando a su lehendakari en un momento tan crítico.

-¿Qué quieren decir cuando hablan de ataque al autogobierno?

-El sector judicial del que hablaba, además de ir a por Ibarretxe, quiere demostrar que el autogobierno vasco es un autogobierno de segunda sometido a los poderes del Estado. Y, asimismo, demostrar quién manda sentando al lehendakari en el banquillo como si fuera un delincuente.

-¿Y no son esos mismos jueces garantes del autogobierno vasco?

-En el Nuevo Estatuto Político desarrollamos la propuesta de autogobierno desde el punto de vista de los jueces, y no tuvo pase. En el Estatuto de Gernika no se contempla. Y voy a decirle más: después de estar el miércoles en el Palacio de Justicia da la sensación de que hay algunos que tampoco se consideran parte de nada ni tienen ningún respeto institucional.

-¿A qué se refiere?

-Es lo que he respondido.

-¿El procesamiento de Ibarretxe ha sido el mejor eslogan para defender el diálogo con Batasuna?

-El lehendakari dijo que iba a hablar de todo y con todos, porque había un bien supremo que era la consecución de la paz y la normalización política. Y siempre se ha hecho de manera prudente y rigurosa.

-Pero, ¿han sido oportunas las dos reuniones con Otegi, una tras el atentado de Barajas y otra pocos días antes de la declaración ante el juez?

-No sabía yo que habían sido reuniones públicas.

-Han trascendido y no han sido desmentidas.

-Sea como sea, siempre hemos dicho que había que hablar menos y trabajar más para lograr un cese definitivo de la violencia y para conseguir un escenario de paz y normalización política. El lehendakari decía también que no tenemos que fijarnos sólo en cuántas veces nos caemos sino en cuántas somos capaces de levantarnos por un objetivo tan noble como la paz, solicitar el cese definitivo de la violencia e ir construyendo a partir de ahí acuerdos políticos.

Debates en Batasuna

-A día de hoy, ¿de qué hay que hablar con la izquierda abertzale?

-El objetivo es conseguir primero el cese definitivo de la violencia y poder así abrir un escenario de paz y normalización. Cuando surgen problemas no hay que darles la espalda sino buscar una salida, requiriendo a Batasuna que solicite el cese definitivo de la violencia de ETA.

-Y, por lo que usted sabe, ¿Batasuna está en disposición de exigirlo?

-Hay hechos que indican que algo se está moviendo. El hecho de que Batasuna pidiera públicamente por primera vez a ETA que mantuviera el alto el fuego, el hecho de que reconozca que tiene debates y que ha abierto una reflexión para tomar decisiones valientes y arriesgadas. Pero todo esto tiene que concluir con una petición a ETA de que cese definitivamente la violencia.

-Imaz comentaba que en ese caso harán falta garantías añadidas. ¿Comparte esa opinión?

-También el presidente del Gobierno español dice que sigue esperanzado, que hoy más que nunca hay que trabajar por la paz. Y en la misma línea el Gobierno vasco y el lehendakari están diciendo que es necesario trabajar la paz y ahora con mayor razón. Y para eso se requiere el cese definitivo de la violencia. Pero igualmente decimos que hay que aprender del pasado y que no se puede construir un escenario de paz jactándose de que se ha hecho menos por la paz que el anterior presidente. Esas cosas hay que tomarlas con responsabilidad, seriedad y rigor, y la paz hay que trabajarla. Desde un cese definitivo de la violencia, pero también dando otro tipo de pasos.

-¿Es eso un reproche a la gestión que Zapatero ha hecho del proceso?

-No, no. No hago reproches. Fue ETA quien puso la bomba en Barajas. Lo que digo es que los procesos de paz hay que trabajarlos, y no se pueden radiar todos los días.

-¿Piensa por ejemplo que el Gobierno debería haber acercado presos?

-Más allá de la necesidad de un cese definitivo de la violencia hay otras cosas que en este proceso requieren trabajo y continuidad. Una es la legislación penitenciaria, otra la Ley de Partidos y otra el denominado Pacto Antiterrorista. Estas son las marañas jurídico-políticas que han estado rondando en torno al proceso y que no se han desactivado. El alto el fuego permanente debe convertirse en un cese definitivo de la violencia, pero también la otra parte debe hacer su trabajo porque no ha desenmarañado nada de lo que debería haber desmadejado en un verdadero proceso de paz.

-El Pacto Antiterrorista como tal, ¿no está ya virtualmente superado?

-No lo sé, pero nadie lo ha denunciado así. Aparece y desaparece.

-Pero Zapatero ya ha anunciado su intención de ampliar ese consenso.

-Hay abierto un proceso de conversaciones y el ministro del Interior trabaja para la reformulación del acuerdo, pero hasta dónde yo sé nadie lo ha denunciado.

-¿Está pidiendo a Zapatero que dé formalmente por finiquitado el Pacto?

-Deberían trabajarse otras bases, sólo digo eso. Insisto, las tres líneas que deberían trabajarse son las que anteriormente he indicado.

-¿Son las condiciones previas del Gobierno vasco?

-Hasta dónde sé, el diálogo es entre partidos. Sólamente traslado el posicionamiento del Gobierno sobre los mimbres de un nuevo escenario de paz: cese definitivo de la violencia y desenmarañar los obstáculos.

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