Entrevistas
La Vanguardia
"CiU debe jugar la carta de gobernar en España aunque no lo haga en Catalunya"
Con meridiana claridad expone Josep Antoni Duran Lleida (Alcampell, Huesca, 1952) la estrategia de futuro que, en su opinión, debería seguir Convergència i Unió durante su segunda estancia en la oposición catalana. El secretario general de CiU y presidente de la minoría nacionalista en el Congreso de los Diputados llama a los suyos a no relamerse las heridas, a dejar en segundo plano la melancolía soberanista y señala un punto en el horizonte, que Jordi Pujol siempre acabó esquivando: el Gobierno de España. Después de haberlo apuntado esta misma semana, Duran apuesta sin medias tintas por entrar en el Gobierno central en la próxima legislatura. Con un programa claro y sin apriorismos ideológicos, la coalición podría ser con el PSOE, pero también con el Partido Popular, siempre y cuando los de Rajoy comulguen en ayunas con el nuevo Estatut. Sin ambigüedades y sin notarios, dice Duran a La Vanguardia.
- El curso político se reabrirá en enero con la sensación de que ninguno de los dos grandes partidos acaba de ocupar el centro. El Gobierno Zapatero mantiene un sistema de alianzas móviles, con acento en la izquierda, y el PP apenas comienza a moverse de su fuerte anclaje en la derecha. ¿Es el centro un desierto en España?
- Cierto, los dos principales partidos españoles han abandonado en esta legislatura el centro, aunque el Gobierno Zapatero intentó recuperarlo tras la estrecha y desgastadora colaboración con ERC e ICV. La relación que empezó a trabar con CiU buscaba la ocupación de este espacio central abandonado, ya que nuestra federación tiene una clara patente de centrismo. La reedición del tripartito en Catalunya ha puesto en cuarentena ese viraje. En cuanto al de Rajoy, ojalá lo consiga, le deseo suerte.
- Desde el Gobierno se defiende, incluso se destaca, la capacidad de los socialistas para trabar alianzas. La geometría variable es presentada como la gran especialidad de Zapatero.
- No se puede jugar siempre con dos barajas. IU se lo acaba de decir. O elige hacerlo con ERC e IU-ICV, o apuesta por pactar con CiU y el PNV. Él sabrá lo que le conviene. Si quiere apoyarse en CiU, deberá tener en cuenta la situación en Catalunya tras las últimas elecciones.
- ¿Sigue culpando CiU a Rodríguez Zapatero de no cumplir el compromiso de que en Catalunya acabase gobernando la fuerza más votada?
- No se trata de culparle. La decisión ha sido del PSC y era lógico que así fuese. Como catalanista me alegro de que sea el PSC quien decida. Pero Zapatero nunca debiera haberse encogido de hombros. Con su inhibición, ha perdido una oportunidad histórica para Catalunya, para España y para el propio PSOE.
- CiU, por consiguiente, está en la oposición en el Parlament de Catalunya, por segunda vez en su historia. ¿Queda margen para una colaboración activa con el PSOE?
- Los réditos de nuestra implicación en la política española son un activo para CiU en su conjunto, no sólo para el grupo parlamentario de CiU en Madrid. Cuando hemos mostrado voluntad de implicación en la política española, los electores nos han premiado. Con la Operación Reformista sacamos los mejores resultados en unas elecciones generales y afirmamos nuestra mayoría absoluta en Catalunya.
- ¿De verdad cree que CiU puede gobernar en Madrid, sin mandar en Catalunya? Sería una novedad muy novedosa, valga la redundancia.
- La colaboración sólo es posible asegurando logros para Catalunya en el terreno competencial y financiero y en nuestro modelo de sociedad. Le pongo dos ejemplos. El Gobierno presentó su proyecto de ley de Universidades. Podía aprobarlo con los votos de IU y de ERC. ¿Qué debía hacer CiU? ¿Cruzarse de brazos? No. Si el Gobierno quería contar con nosotros, debía retirar el recurso de inconstitucionalidad presentado por el PP contra la ley catalana de Universidades y aceptar muchas de nuestras enmiendas. ¿Qué ha sucedido? El Gobierno ha retirado el recurso de inconstitucionalidad, hemos hecho una ley que respeta el nuevo Estatut, garantizamos la perdurabilidad de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC), no perjudica a las universiades privadas y se adapta mejor al espacio europeo de universidades. ¿Deberíamos haber pasado y simplemente decir que estamos enfadados? No, por supuesto.
- Hablaba de dos ejemplos. ¿Y el segundo?
- Es una reflexión general. En los presupuestos, a instancias de CiU, se han aprobado dotaciones de I+ D+ i al Centro de Regulación Genómica, al de Investigación de Economía Internacional, al Parque de Investigación Biomédica de Barcelona, etcétera. Se aumenta por segunda vez, también a propuesta de CiU, los módulos de los centros concertados y los salarios de su personal docente. He pactado con Pedro Solbes que las donaciones de las empresas a las universidades puedan tratarse como una inversión en I+ D+ i. Vamos a pactar la adecuación de las normas contables internacionales a las empresas españolas y una nueva reforma del impuesto de sociedades. Estamos en el proceso de enmiendas en la trasposición de las directivas europeas sobre el mercado interior de gas y electricidad. Desde Madrid se invierte en política de vivienda. Se deciden las opas. ¿Qué debemos hacer? ¿Inhibirnos de participar en estas decisiones? No, todo lo contrario.
- ¿Apuesta con claridad por entrar en el Gobierno pese a la situación en Catalunya?
- CiU debe jugar esta carta de futuro, la carta de gobernar en España aunque no lo hagamos en Catalunya, y es lo que yo defenderé. Miquel Roca acudió a las elecciones con el lema "Ara decidirem". Creo que ahora hay que ir más allá. Hay que plantear el "Ara governarem".
- ¿Con el PSOE o con el PP?
- De la reedición del tripartito hemos aprendido que al presidente Zapatero no le importa que se conformen gobiernos marginando la lista más votada. Tomamos nota. Si hace seis meses nadie se planteaba que Mariano Rajoy pudiese ganar las próximas elecciones, ahora, no es así. En las próximas generales, CiU no ha de basar su campaña sobre pactos, sino en su programa de gobierno. El nuevo Estatut demuestra que el autogobierno de Catalunya es amplio, pero sigue habiendo muchas cuestiones que se deciden en Madrid. Hay que influir a fondo en Madrid para poder mejorar Catalunya y España.
- ¿Usted iría al notario para transmitir el mensaje de que no pactará con el PP?
- No, ni para decir que no pactaré con el PP ni que no lo haré con el PSOE.
- La verdad es que la única propuesta pública y formal que CiU ha tenido para entrar en el Gobierno de España fue formulada por José María Aznar, por cierto, en una entrevista a La Vanguardia.¿En estos últimos meses, el presidente Rodríguez Zapatero les ha hecho llegar de manera más discreta una propuesta similar?
- No la ha hecho nunca.
- ¿Intuye que lo podría hacer?
- Ahora es muy complejo para él hacerla y para nosotros aceptarla.
- Estos últimos días, dirigentes de CDC han hecho saber que no comparten su posición favorable a la entrada en el Gobierno de España.
- De un artículo de nueve folios en el diario El País,algunos se han quedado sólo con el último párrafo. No quiero discutir con CDC.
- Aunque ahora no quiera discutir con CDC, usted será el cabeza de cartel de la federación en las próximas elecciones generales y, por tanto, su opinión será muy importante. En sus manos puede llegar a estar el futuro presidente del Gobierno español. ¿Cómo se lo plantea?
- Lo importante no son los ministerios sino qué hacer desde ellos. Todavía no hay candidato y espero que CiU me otorgue esa confianza, De momento, tengo unas cuantas ideas claras.
- ¿Cuáles?
- Desarrollar el sistema de financiación respetando las bases innovadoras del Estatut y aplicar con otros criterios la cláusula de inversión pública del Estado; apostar por una política decidida a favor de la internacionalización y del I+ D+ i; un marco legal específico para las pymes y para los autónomos; abrir un debate sobre la energía, favoreciendo las alternativas e incentivando al sector; hablar y decidir sobre energía nuclear y afrontar el tema del agua, estudiando el trasvase del Ródano. España tiene un superávit público importante, pero hay que destinar una parte de éste a las políticas sociales para aminorar la desigualdad. Hay que hacer con urgencia un plan de choque para superar la actual situación demográfica y políticas de ayuda a la familia, no sólo por razones demográficas, sino por ser el núcleo básico de nuestra sociedad y garantía de su bienestar social. Un gran pacto sobre política de inmigración y, atención, "educación, educación y educación...". Todo ello a partir de una base política que no pasa por renunciar a la transición, sino todo lo contrario valorándola, perfeccionándola. Pocos cambios constitucionales, los mínimos posibles. Si puede ser, ninguno.
- En un escenario como el que usted describe, ¿qué pasaría con el Govern de Catalunya? ¿Exigiría usted a Rodríguez Zapatero la dimisión de José Montilla como presidente de la Generalitat? ¿O aceptaría la nueva asímetria: CiU mandando en Madrid y en la oposición en Barcelona?
- Si CiU sólo puede gobernar en Madrid si gobierna en Catalunya, limita sus posibilidades, en España y en Catalunya. Pero no hay que decidir eso hoy. No obstante, quizás valga la pena pensar qué hubiese sucedido si, antes de ganar en Catalunya, CiU hubiera estado ya en el gobierno de España. Quizás hoy Artur Mas sería el presidente y no José Montilla.
- Después de la visita de Artur Mas al notario, ¿se ha esbozado algún tipo de puente con el PP? ¿Les conviene hacerlo?
- ¿Con el PP hay que hablar? Claro. ¿Acaso no lo hacen los socialistas cuando les conviene? Rajoy y yo tenemos pendiente una conversación. Pero no sirve de nada pactar porque están en la oposición.
- Permítanos insistir en la imagen del notario. ¿Cabe imaginar a Mariano Rajoy presidiendo el Gobierno con el apoyo de CiU?
- Hoy lo único que veo es que el PSOE pierde terreno. Pero todavía faltan meses para las elecciones generales. Ya veremos quién las gana. ¿Gobernar con el PP? Ante esta hipótesis, al programa de gobierno que antes les he esbozado, habría que añadir un punto muy importante: la retirada de su recurso de inconstitucionalidad contra el Estatut. ¡Cuánto daño ha hecho el PP a Catalunya y a sí mismo con su campaña contra el Estatut!
- En el Madrid político se oyeron tras la reedición del tripartito voces socialistas que defendían una inmediata alianza PSOE-CiU.
- Sí, se oyeron, pero a la hora de la verdad en el comité federal del PSOE ni una sola palabra de autocrítica de lo sucedido. Queremos hechos, no buenas palabras.
- ¿Expuso sus ideas sobre la gobernación de España en la reunión que usted mantuvo con Zapatero en la Moncloa el pasado mes de noviembre?
- Algunas, no todas. Las referentes a esta legislatura, sí. Las de futuro, no. Pero él sabe, como lo sabe Rajoy, qué es lo que yo defiendo en CiU. Lo que pienso, lo digo con claridad y antes de decirlo, lo pienso con tranquilidad.
- Puede que no haya existido autocrítica en el PSOE sobre lo que ha sucedido en Catalunya, pero el arranque del nuevo Govern parece muy diferente al anterior. CiU puede encontrarse ante una legislatura realmente difícil en Catalunya: un Govern menos débil, más serio y, por tanto, más inoxidable.
- El tripartito no tiene por qué ser breve, ni CiU debe confiar demasiado en que así sea. Montilla va a actuar con mano de hierro y con voluntad de perdurar. El problema es que, aunque se diga lo contrario, sólo se piensa en la continuidad de los tres partidos en el poder. Por ello, sí hay decisiones que el país requiere pero, por su naturaleza, pueden enfrentar a los partidos de izquierda, se aparcan y ya está. Partiendo de estas premisas, CiU ha de exhibir con fuerza su modelo de sociedad y recordar que su catalanismo es de corte humanista y social.
- Ya que Esquerra ha pactado con Montilla la adopción de un perfil más gubernamental y moderado, ¿debe plantearse CiU ocupar el espacio que ERC puede dejar libre en el área soberanista?
- ERC ha abandonado una parte del espacio nacional que debemos cuidar, pero haciendo de CiU, no de ERC. Hay un hecho que no podemos pasar por alto: el proceso estatutario ha cansado el debate identitario. Catalunya ha crecido y se ha desarrollado bajo los parámetros del modelo social y de país de CiU, con el president Jordi Pujol, y este modelo social y económico también se ha defendido para España. Es lo que tenemos que redefinir y plantear a la ciudadanía, por supuesto, desde nuestra catalanidad.
- ¿Unió, de nuevo contrapuesta a CDC?
- Queremos estimular el debate. Lo hacemos como aportación a la federación. Si no lo creyese bueno para CiU, no lo haríamos. Unió no es sólo un partido nacionalista. Tiene un fuerte componenente ideológico basado en el humanismo social. Pero, ¿por qué siempre cuando habla Unió se arma tanto jaleo y si es al revés, no?
- Ustedes defendieron un modelo de sociedad durante la campaña con bastante claridad y, pese a esa claridad, ahora no gobiernan. Algo más debió pasar en las elecciones catalanas.
- Se han acabado las mayorías absolutas. Pujol representaba el pal de paller del catalanismo, pero ahora la política catalana hay que entenderla de otra manera. Hay que tener política de alianzas. No existe otro Pujol que pueda volver a aglutinar un espacio electoral tan grande. CiU debe saber tender puentes a uno y otro lado. Es muy difícil que se pueda gobernar en solitario.
- Volviendo al modelo de sociedad. Artur Mas fue muy claro en su exposición programática durante la campaña electoral, tan claro que incluso se le acusó de tener un modelo muy de derechas, un modelo de corte radical-liberal.
- Fue el continente el que creó ese cliché. Hablamos demasiado de cheques, pero el contenido tenía una gran fuerza social. La campaña fue la mejor, pero quizás demasiado excitante. Seguramente necesitábamos una campaña tranquila ya que las cosas nos iban bien.
- Después de haber ganado dos veces sin coronar la presidencia, ¿cree que Artur Mas debe seguir encarnando la alternativa en Catalunya?
- Sí.
- Hemos hablado de la estraetgia de CiU, a corto y medio plazo, y de los eternos vasos comunicantes entre la política española y catalana. Pero hay otras muchas cuestiones relevantes en las que CiU tiene voz: el denominado proceso de paz, por ejemplo.
- Hay que mantener la esperanza, pero no echar las campanas al vuelo. Lo que no podemos es pasarnos mucho más tiempo sin saber si el proceso de paz existe o no. Por parte del Gobierno y de quienes le apoyamos en este reto, queda claro que hay voluntad. ETA es la que debe decirnos ya si hay o no proceso de paz.
- Tras el contacto Gobierno-ETA y en función de lo que suceda las próximas semanas, ¿podría haber una ronda de contactos con los grupos parlamentarios?
- Puede que la haya. No obstante, me tengo por informado con los contactos que mantengo asiduamente con el ministro del Interior.
- ¿Cómo valora la reciente entrevista del presidente del Gobierno con Mariano Rajoy?
- Prefiero no añadir nada a lo que han dicho ellos.
- Usted ha dicho en alguna ocasión que por parte del Gobierno se han producido errores a la hora de afrontar la cuestión vasca. ¿Cuáles son?, ¿los considera subsanados?
- El PP ha hecho mucho ruido, pero Zapatero ha dicho cosas que no debía y menos en el marco donde las decía. Hay que hablar poco, si es posible nada, y hacer lo que se tenga que hacer.
- ¿Es partidario del acercamiento de presos de ETA?
- Tengo mi opinión, pero tengo como depositaria de la misma al Gobierno.
- Un proyecto básico de la actual legislatura, es la denominada ley de memoria histórica.Ha pasado el primer trámite en el Congreso, pero el Ejecutivo no cuenta en estos momentos con el apoyo suficiente. ¿Qué va a hacer CiU?
- El proyecto del Gobierno es mejorable, pero aceptable. La actitud de ERC y de ICV o el proyecto que en Catalunya promueve el conseller Joan Saura son un intento de apoderarse de la razón moral, de hacer un uso partidista de la historia. Eso ya lo hizo el franquismo. No hagamos, como diría Albert Camus, lo mismo que ellos. No hay una realidad histórica única. Se dice que las víctimas de la República fueron mártires del franquismo, pero eso no es exactamente así. Carrasco i Formiguera fue fusilado por Franco, pero que nadie olvide que sólo por unas horas no fue víctima de la República, si no llega a huir de Catalunya, a la que sirvió y defendió. ¿Y los centenares de fejocistes o dirigentes de Unió, y tanta otra gente catalanista hasta la médula, fusilados por tener valores cristianos? ¿Han sido éstos, en alguna ocasión, mártires del franquismo? Jamás. ERC dice que el Rey debería pedir perdón por las víctimas del franquismo. ¿Y quién pide perdón por las víctimas de la República? No todos los valores que se practicaron durante el periodo republicano en Catalunya fueron valores democráticos. Aquello, por culpa de los unos y de los otros, no de todos, duró cinco años, sin guerra y tres con ella. Lo que hemos construido ahora lleva casi 30 años en paz y con mayor solidez democrática.