Entrevistas
22Diciembre
2006
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Gonzalo Sáenz de Samaniego (Deia)

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Diciembre 22 | 2006 |
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Sáenz de Samaniego: "Este acuerdo no es el mejor para garantizar la pervivencia de la anchoa"
SILVIA MARTINEZ. Negociar el reparto de las cuotas pesqueras no es tarea fácil. Pero cuando lo que se discute es el futuro de la anchoa, el pulso entre los gobiernos europeos tiene siempre el mismo vencedor: Francia. Este es el sentimiento con el que el consejero vasco, Gonzalo Saenz de Samaniego, se marchó ayer del primer Consejo de ministros de Pesca de la UE al que asistió en Bruselas en calidad de representante de las comunidades autónomas. Una difícil negociación para fijar los Totales Admisibles de Capturas (TAC) para 2007 que valoró «muy positivamente» en el caso de la merluza, pero que no hace sino prolongar la incertidumbre de los sesenta barcos vascos que hacen la costera de la anchoa.

Y es que, aunque el acuerdo pactado incluye un cupo de anchoa cero, como demandaba el sector, también avala la apertura de la veda como quería Francia, entre el 15 de abril y 15 de junio con la excusa de permitir a una treintena de barcos (20 de la flota del Cantábrico y 8 franceses) realizar "campañas experimentales" y comercializar la anchoa bajo el control de Bruselas. Una apertura camuflada que, según reconocía Samaniego tras doce horas de negociaciones y tres de descanso, abre muchos interrogantes y complica enormemente la situación.

¿Tres horas de sueño dan para ver el futuro de la anchoa con mayor optimismo?

Sirve para ver las cosas con otra relatividad. El TAC cero es un dato importante, pero lleva el condicionante de las campañas científicas, lo que nos obligará a intensificar el trabajo. La batalla de la anchoa viene de lejos. Pensábamos que aquí podíamos haberla zanjado de forma definitiva, pero está visto que no. Aún así, creo que podemos estar satisfechos porque el sector, en general, sale beneficiado. Es necesario reflexionar seriamente, sensatamente, y seguir teniendo a la sostenibilidad de la especie como guía de futuro e intentar dar una respuesta a la campaña de experimentación como flota y no, como embarcaciones.

El ministro francés, Dominique Bussereau, valora positivamente el acuerdo y dice que no había ido a Bruselas a defender la anchoa sino a sus pescadores. ¿Qué tal ha ido la defensa de la flota vasca?

En gran medida creo que los intereses de los arrantzales están mejor garantizados así que con la propuesta que defendía el ministro francés. Desde el principio, presionó muy fuerte para la apertura de la anchoa con 5.000 toneladas. Y eso, al final, ha sido derrotado. Aunque hemos echado en falta un compromiso mucho más serio de la Comisión. Ese modelo de gestión, basado en intereses científicos, se ha truncado por intereses políticos. Pero con este acuerdo los intereses de los pescadores del Cantábrico están más salvaguardados que con un TAC pequeño de anchoa, independientemente de cuál hubiera sido.

¿Cree que Bussereau defendió mejor los intereses de su flota que Espinosa?

Salgo de este Consejo de ministros viendo que la decisión de la Comisión siempre se inclina hacia el mismo sitio. Si tuviera que decir quien defiende mejor o quien aguanta hasta el último momento la negociación, diría que es el Estado francés.

El papel lo aguanta todo. El acuerdo incluye un cupo cero de anchoa, pero pese al apellido de "campaña experimental", ¿supone esto abrir de facto la veda?.

Tengo que guiarme del compromiso de la ministra de que es una campaña experimental y de que después de insistentes peticiones nuestras logramos que el Estado francés reconociera la supervisión de la Comisión en esta campaña. Van a estar embarcados científicos y tiene que estar diseñada por el comité científico de la pesca. Hay una serie de condicionantes, pero es cierto que tendremos que seguir velando porque estos criterios se mantengan. Vamos a trabajar para que no sea un disfraz. Si se han comprometido a que sean campañas experimentales deberán serlo.

Al final el resultado es el mismo, tres años con paradas biológicas y tres años en los que Francia impone su criterio.

Sí, la verdad es que siempre pierde y gana el mismo. En la primera reunión bilateral que hizo la ministra con el colega francés defendió una serie de criterios por los que incluso la felicitamos. Que si para el Estado francés era un problema político, para el Estado español también porque el año pasado abrimos la pesquería y después nos la cerraron, que si la exigencia política en el Parlamento y el Senado le obliga a que esto no sea cuestión de ministerio sino de Estado, que si los franceses tienen elecciones yo también las tengo… Con esta justificación lo que no puede hacer es volverse atrás. Lo que ha habido es apañar un gesto que a Francia le permita una salida y al Estado otra sin renunciar a su posición.

¿Cómo puede defenderse la pesca de la anchoa durante dos meses sin ningún tope máximo?

Estoy convencido de que la situación de la anchoa está mal, que este acuerdo no es el mejor para garantizar la pervivencia de la especie, y que vamos a ver de nuevo como la biomasa de la anchoa demuestra que no está en su mejor momento. Pero tardaremos unos meses más en volver a tener la confirmación de que por muchos engaños que quieran hacer para vender el discurso, la realidad es más terca de lo que nos gustaría. No hay otro remedio que avalar los informes científicos y la viabilidad de esta especie.

¿Cuál va a ser su siguiente paso?

Vamos a aprovechar este nuevo escenario para trabajar con la Comisión Europea y desarrollar un plan de gestión de la pesquería de la anchoa en un futuro, con lo que conlleva de campañas experimentales, regulación de flota, ajuste de esfuerzo pesquero a la posibilidad de cada Estado y las medidas que hagan que la anchoa se pueda recuperar en el futuro como ha ocurrido con la merluza.

¿Por qué siempre gana la merluza y nunca la anchoa?

Es mi pregunta también. ¿Por qué es un gran problema político para el Estado francés cuando sólo afecta a 300 personas? Aquí estamos en una pose personal del Ministerio francés que convierte lo que no tiene más o menos trascendencia en "causus belli". El problema es que en materia pesquera Francia gana a España. Si pudiéramos elegir a quién dejaríamos nuestra cartera lo tendríamos muy claro.

¿Cree que la UE ha vuelto a fallar a los arrantzales vascos?

La UE se ha desentendido de una problemática científica de la que debería haber sido garante. Ha querido trasladar la responsabilidad a los Estados, que verdaderamente lo tienen, pero ella no está exenta tampoco. Aquí ha hecho como Pilatos, se ha lavado las manos. Si en vez del comisario Borg hubiera estado Fischler (el anterior comisario de Pesca de origen austríaco) estoy seguro de que hubiera sido distinto.

La solución no ha sentado nada bien al sector. ¿Qué expectativas se les abren?

Todavía lo tenemos que valorar y ver cuál es la mejor estrategia para la flota. Hay que meditarlo muy detenidamente, hay que oir a los científicos porque les han puesto por excusa y tendrán que tomar la palabra.

Lo que sí parece que tendrán que gestionar es un nuevo quebradero de cabeza para repartir las 20 licencias. En Gipuzkoa y Bizkaia hay unos sesenta barcos. ¿Cómo se van a repartir?

Esto es una auténtica lotería porque se permitirá a 20 embarcaciones tener ingresos y a 180 no. Ayer ya trasladamos al ministerio nuestra preocupación con este acuerdo, por lo que puede suponer para la cohabitación de flotas y la paz social en la mar.

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