Patxi Baztarrika
Opinión
Diario de Noticias de Álava
El Gobierno Vasco ha puesto recientemente a disposición de la ciudadanía Elebide, el servicio para la garantía de los derechos lingüísticos. Un servicio que tiene como objetivo ofrecer a los ciudadanos y ciudadanas asesoramiento y protección en torno a los derechos lingüísticos.
En el nombre Elebide están presentes el vocablo ele o lengua, la composición elebi , que nos recuerda el objetivo del bilingüismo, y, por último, bide , indicativo de que este nuevo servicio va a ser, justamente, el camino o medio por el que se encauzarán las quejas, consultas o sugerencias de la ciudadanía en materia de derechos lingüísticos.
Hoy no es posible, ni tampoco es deseable, abogar por el monolingüismo -ni por en castellano ni en euskera-. Nuestra meta es el bilingüismo. El objetivo que persigue la Viceconsejería de Política Lingüística no es sólo extender y normalizar el uso del euskera, sino, además, avanzar en la convivencia pacífica, equilibrada y enriquecedora entre las dos lenguas.
En los últimos 25 años, la sociedad vasca ha realizado un gran esfuerzo en esa dirección. Son apreciables los grandes avances que se han conseguido. Pero aún estamos lejos de un bilingüismo real. Todavía nos falta un largo camino por recorrer para alcanzar la igualdad social de las dos lenguas oficiales, para garantizar la igualdad de oportunidades para ambas en nuestra vida social.
El euskera y el castellano no están hoy en igualdad de condiciones. El euskera está hoy todavía en una situación de debilidad y si nuestro objetivo es alcanzar una sociedad bilingüe, evidentemente la prioridad hoy debe ser trabajar y establecer los medios necesarios para garantizar el uso del euskera. Por ello, trabajar activamente por la normalización del uso del euskera es hoy trabajar a favor de la cohesión social y en contra de la discriminación.
El castellano también es nuestra lengua, evidentemente. Apreciamos el castellano, cómo no. Pero aceptemos que, hoy y aquí, no es la lengua que necesita protección. Quienes realmente creemos en el bilingüismo deberíamos asumir esta cuestión sin complejos y sin miedo. Trabajar a favor de la normalización del uso del euskera no significa luchar en contra del castellano, eso en ningún caso; lo que significa es trabajar a favor del bilingüismo y de una mayor igualdad social.
Todos los ciudadanos tenemos derecho a hacer uso de la lengua de nuestra elección -del euskera o del castellano- en los diversos ámbitos de la vida social, pero en la situación lingüística actual, es obligado reconocer que quienes todavía tienen dificultades para hacer uso de la lengua de su elección son, precisamente, quienes optan por hacer uso del euskera.
En consecuencia, son los derechos lingüísticos de los euskaldunes los que suelen mayormente verse vulnerados. Sin embargo, Elebide pretende garantizar los derechos lingüísticos de todos los ciudadanos y está abierto a recoger todo tipo de quejas y sugerencias de cualquier ciudadano.
Los derechos lingüísticos no son suficientemente conocidos entre la sociedad y además de ser debidamente socializados, deben ser protegidos por las instituciones y vistos con respeto por la sociedad. Es obligación de los poderes públicos garantizar los derechos lingüísticos de los ciudadanos, cumplir la ley y hacerla cumplir y Elebide -actuará en colaboración con el resto de departamentos del Gobierno Vasco, remitiéndoles las quejas a ellos dirigidos- es el instrumento que nos va a ayudar en el cumplimiento de dicha obligación.
Elebide será un servicio activo. No se limitará a recoger quejas y sugerencias, sino que realizará un estrecho seguimiento de cada caso, con el objeto de que cada queja o sugerencia que se reciba tenga su consecuencia, su reflejo, su solución.
Elebide busca la efectividad, y para ello, el servicio será atendido por especialistas en derechos lingüísticos; y además de recoger las quejas y sugerencias de los ciudadanos, se pondrán en contacto con la entidad denunciada, para ofrecer la asistencia y recursos necesarios para solucionar el caso.
Elebide va a ser un instrumento necesario para la consecución de la igualdad de oportunidades de uso lingüístico de la ciudadanía, para alcanzar la verdadera igualdad social del euskera y el castellano, y para lograr un bilingüismo real.
Este servicio no va contra nada ni contra nadie. Elebide detectará los problemas y pondrá los mecanismos necesarios para su solución, porque lo que nos interesa de verdad es poner en vías de solución los problemas detectados.
Elebide no pretende avergonzar a nadie, no se trata de sacar los colores a nadie, no se trata de abroncar a nadie. Se trata de proteger a la ciudadanía, garantizar los derechos y resolver los problemas. Por todo lo mencionado anteriormente, espero y deseo que este nuevo servicio de apoyo al euskera y a los derechos lingüísticos contará con el apoyo de toda la ciudadanía y nadie se situará en su contra, porque todos estamos a favor del euskera.