Opinión
11Septiembre
2006
11 |
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Milagro en La Concha

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Septiembre 11 | 2006 |
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José Ramón Garai

Opinión

Noticias de Gipuzkoa


El récord en una jornada de la regata de La Concha está, en el momento de escribir estas líneas en víspera de la final del presente año, en diecinueve minutos nueve segundos y diez centésimas y lo instauró, en curiosa hazaña, una trainera compuesta por lesionados, el 4 de septiembre de 2005, en la primera jornada de las regatas. En efecto, el récord de La Concha lo ostenta una embarcación que en aquel momento estaba plagada de tendinopatías, lo que había llevado al medico deportivo del club -actualmente llamado a declarar como imputado en la Operación Puerto- a tratar con betametasona, medicamento del grupo de los glucocorticoesteroides, a 16 remeros del club los días 22, 24 y 25 de agosto. Por si alguien lo ignora, las traineras llevan 14 tripulantes, 13 bogadores más el patrón y los corticoesteroides no son aspirinas precisamente.
Este llamativo caso médico y deportivo se produjo en un colectivo de personas jóvenes en buen estado físico, aunque los remeros también pueden enfermar y están expuestos a las lesiones. En este sentido, en toda la temporada de traineras del 2005 se produjeron nueve casos más en que se necesitó de autorizaciones de uso terapéutico de glucocorticesteroides, en un colectivo aproximado de 240 remeros. Estos nueve, a diferencia del récord de La Concha, estaban separados en el tiempo y en el espacio y repartidos proporcionalmente entre 5 clubes de todo el Cantábrico.

Es difícil creer en los sucesos extraordinarios que ocurren contra las leyes de la naturaleza y la intervención sobrenatural resulta difícil, si no imposible, de probar. En este caso, no se pudieron esclarecer las causas de esta rara coincidencia médica, ya que, planteado el 24 de septiembre un control de dopaje en base a una toma de manifestaciones sobre los tratamientos, mientras no hubo ningún problema con los nueve remeros de los cinco clubes de Euskadi, Cantabria y Galicia que pasaron el control ofreciendo las aclaraciones solicitadas y mostrando los deportistas total colaboración; por el contrario, los 14 de los protagonistas presentes del récord de los glutocorticoesteroides se opusieron a pasar el control y se enfrentaron, en una actitud claramente hostil encabezada por su entrenador, al equipo técnico oficial que realizó el control.

La negativa a pasar el control ha acarreado a 14 remeros y al entrenador una sanción del Gobierno vasco, que es firme en el apartado económico y que está suspendida cautelarmente, pendiente de resolución judicial, en el apartado de prohibición de acceso a instalaciones deportivas.

En la presente temporada, el club que tiene el récord de La Concha en una jornada, se autoexcluyó de la Liga de remo por no estar de acuerdo con las normas de funcionamiento, entre ellas las de prevención del dopaje, que asumieron todos los clubes de la Liga de élite del remo del Cantábrico.

En mayo de 2006 la Guardia Civil intervino en Madrid lo que parece una red de dopaje y tratamiento médico ilegal en el deporte. Como consecuencia de la llamada "Operación Puerto", todavía en fase de investigación, no juzgada, la organización del Tour de Francia, con la información remitida por las autoridades españolas, obligó a los clubes ciclistas a retirar de sus alineaciones a los supuestos implicados, ninguno de los cuales había dado positivo o tiene sanción firme. El Astaná, anteriormente Liberty Seguros, cuyo médico deportivo era el mismo que recetó el tratamiento de betametasona del récord de la Concha, se quedó sin la mayoría de sus ciclistas, de tal modo que al no contar con el número mínimo de corredores para hacer equipo no pudo participar en el Tour del 2006. Al extinto equipo Comunitat Valenciana se le negó directamente la invitación para participar en la prueba. Del mismo modo se ha funcionado en las pruebas deportivas de alto nivel, así como en las carreras y clásicas ciclistas, algunas de ellas corridas entre nosotros.

Al igual que el Tour de Francia, la Regata de La Concha es un espectáculo privado, propiedad de una institución, en este caso pública, como es el Centro de Atracción y Turismo dependiente del Ayuntamiento de Donostia-San Sebastián. Suya es la responsabilidad total de la organización de la prueba, en todos los sentidos.

Es evidente que La Concha, el tour del remo de banco fijo, funciona en claves distintas a la prueba ciclista francesa. Ni el mar es una carretera, ni el remo es el ciclismo, ni La Concha está en Francia. Pero por encima de las diferencias, siendo diversos los deportes, se sitúa la propia práctica deportiva y la salud de las personas que lo practican. El dopaje en estos momentos es bastante más que un problema de ética deportiva y se ha convertido en un auténtico problema de salud. No se puede mirar a otro lado, la tolerancia cero con el dopaje es responsabilidad de todos y desde luego, del Gobierno vasco.

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