Entrevistas
10Septiembre
2006
10 |
Entrevistas

Uxue Barkos (Deia)

Entrevistas
Septiembre 10 | 2006 |
Entrevistas

«El Gobierno español tiene que ponerse las pilas en el proceso de paz»
La diputada de NaBai confía en que tanto ETA como el Gobierno Zapatero den pasos contundentes para afianzar un proceso de paz «que se encuentra en un momento bajo». En su opinión el incidente protagonizado por Iñaki Bilbao en la Audiencia Nacional no fue sino una escenificación del profundo malestar que reina en el sector más duro de los presos. Reclama en este sentido tanto al PSOE como al PP «que dejen de mezclar dispersión y alejamiento».

Zapatero ha anunciado «novedades trascendentes»...

Esperamos que así suceda. De momento que el Gobierno central reitere su voluntad de seguir adelante y afianzar el proceso de paz es en sí una buena noticia.

Que necesita concreción...

Son declaraciones crípticas de quien tiene la información pero no puede desvelarla. Lo que a nosotros nos gustaría es que ETA diera un nuevo paso adelante y el Gobierno central hiciera lo propio con gestos como el acercamiento de presos o la reforma e incluso la derogación de la Ley de Partidos. De todas formas sobre ésto último el PSOE está claro que no tiene intención de moverse un ápice.

¿Por qué cree que mantienen ésa actitud de enrocamiento?

Por cuestiones de estrategia política y por el acoso al que les somete el PP. Está claro que la Ley de Partidos estratégicamente ha sido un error y desde el punto de vista táctico no ha dado ningún resultado. Ninguna democracia seria se dedica a cerrar siglas. Empeñarse en coartar el derecho de una parte importante de la población de la CAV y de Navarra a votar de alguna manera a lo que hoy es Batasuna es una salvajada. En definitiva esta Ley de Partidos lo que demuestra es que todavía vivimos en una democracia de baja intensidad, no suficientemente consolidada.

¿La situación actual de ilegalidad de Batasuna es un lastre para el proceso de paz?

Efectivamente, este hecho lo enmaraña todo. En un proceso de fin de la violencia como en el que estamos inmersos lo que no se puede es exigir por una parte al entorno de ETA que se dedique a hacer política como los demás y a la vez negarles un espacio en el que poder expresarse. Éso es un sinsentido.

¿La izquierda abertzale estará en la parrilla de salida de las próximas elecciones?

Todos tenemos que hacer esfuerzos para ver a Batasuna compitiendo en igualdad de condiciones con el resto de formaciones políticas de la CAV y Navarra. Estoy seguro que ese empeño lo apoya la inmensa mayoría de nuestro pueblo. Pero ¡ojo! también ellos deben moverse para eludir las cortapisas del actual marco legal que es el que es.

Pese a las dificultades, ¿confía en que el proceso de paz llegue a buen término?

Lo deseo fervientemente, pero hay que tener claro que estos procesos son largos, costosos y, en ocasiones, enormemente dolorosos. Para que progresen deben concurrir tres circunstancias: que se apueste por ellos con sinceridad, que se trabaje para que lleguen a buen término, y que se gestionen con discreción. Todo ello junto a enormes dosis de serenidad cuando llegan momentos tensos y difíciles. Ahí está por ejemplo el incidente provocado hace unos días en la Audiencia Nacional por el preso de ETA Iñaki Bilbao.

¿Cómo lo interpretó usted?

Como una escenificación del sector más duro del colectivo de presos de ETA que necesita presencia mediática.

¿No cree por tanto que fuera una salida de tono individual?

En estos momentos todas las partes quieren poner sus posiciones sobre la mesa y, seguramente, una de las maneras de expresar la posición de ese sector que tradicionalmente se ha llamado el sector duro del colectivo de presos se expresó hace unos días por boca de Bilbao. No creo que fuera una cuestión simplemente de pérdida de nervios.

¿Deduce que el malestar en ese colectivo es creciente?

Por supuesto. Llevamos un año hablando de la posibilidad de que algo se mueva en ese mundo, pero nada termina por materializarse. Y es que tradicionalmente PP y PSOE entremezclan dispersión con alejamiento, cuando ambos conceptos nada tienen que ver. Hay que ser serios: la dispersión es una iniciativa más o menos efectiva o más o menos justa, pero el alejamiento se ha convertido en una herramienta política que lo único que hace es agravar y añadir una pena injusta no sólo a los presos sino a todo su entorno familiar.

¿Confía en que pueda haber novedades a corto plazo?

Yo deseo que las haya. Nafarroa Bai, en el debate sobre el estado de la nación del pasado mes de junio, reclamó ese acercamiento inmediato de los presos a sus lugares de residencia. Pedimos a Rodríguez Zapatero que se situara al frente del proceso de paz con un gesto como éste que nos parecía muy importante.

¿No están tardando demasiado en reaccionar?

A nuestro entender sí, pero insisto en que en estos momentos la pelota está en el tejado de Zapatero. Y no es que tenga un cheque en blanco, no al menos por parte de NaBai ni de otros grupos del Congreso que apoyamos el proceso, pero sí que está en su mano mover ficha en este tema y vamos a seguir vigilantes, exigiéndole que que actúe.

El propio Otegi advertía hace unos días de que «el proceso está bloqueado porque el PSOE sólo busca la rendición».

Como ya he dicho estos procesos son largos y con muchos dientes de sierra. A nadie se le escapa que actualmente estamos en un momento bajo.

Por tanto hay que reactivarlo.

El Gobierno tiene que ponerse las pilas. Ya no vale con expresar voluntades y hacer buenos propósitos, hacen falta resultados.

Cambiando de plano, ¿cómo está siguiendo desde su atalaya de diputada la crisis de cayucos y la llegada masiva de inmigrantes subsaharianos?

He hablado mucho estos días con compañeros diputados de Canarias y están sencillamente aterrados. Nos encontramos ante una crisis de dimensiones imprevisibles. El Gobierno español está claro que no tiene herramientas para afrontar en solitario este grave problema y para colmo Europa está dando un ejemplo calamitoso, una imagen de lamentable insolvencia.

Nafarroa Bai, ¿qué es lo que propone al respecto?

De momento, y se lo exigimos al ministro de Asuntos Sociales hace unos días en el Congreso, un gran pacto de Estado. Creemos que un problema de esta envergadura así lo requiere. Además de la crisis dramática de los cayucos, a lo que nos enfrentamos es a la crisis de los asilos y a la crisis de la acogida. África está demandando una respuesta urgente y la Unión Europea, en este caso, no puede dedicarse a mirar hacia otro lado.

Para el PP lo que están ocurriendo no es sino consecuencia del "efecto llamada"...

Esa es una simplificación absurda, una tesis a la que ni siquiera merece la pena responder. Aquí el único "efecto llamada" de verdad es el "efecto hambre". Con papeles o sin ellos la gente del llamado Tercer Mundo persiste en un tránsito que se inició hace ya muchos años.

Por lo que respecta al envío de tropas al Líbano, NaBai la ha apoyado sin reservas...

Por supuesto, porque hay un mandato expreso de Naciones Unidas. Pero lo que exigimos a Zapatero es que tenga en cuenta que los mandatos de la ONU no pueden ser fines en sí mismos sino herramientas que garanticen el cumplimiento de objetivos, que en este caso serían: el alto el fuego ¡ya! y la retirada del Líbano de todas las tropas de Israel.

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