Opinión
26Julio
2006
26 |
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Cuando las barbas de tu vecino veas pelar.....

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Julio 26 | 2006 |
Opinión

Carlos Ormazabal

Opinión

Diario de Noticias de Álava


TRAS su breve, pero fructífero para determinados intereses, paso por la Audiencia Nacional, versión española del Tribunal para Crímenes de Guerra del Tribunal de la Haya (¿Se conoce o ha trascendido a los medios de comunicación algún imputado, en algún proceso seguido desde la Audiencia Nacional, que no sea vasco?), del juez Grande Marlaska, vuelve a su puesto el titular del mismo: vuelve Garzón.
Grande Marlaska se ha dedicado, con prisas al final de su labor, a dar una vuelta de tuerca más al interesado desgaste del nacionalismo democrático vasco, y ha utilizado como cabeza de turco a Gorka Agirre. El juez ha tirado la piedra y acto seguido ha desaparecido del mapa. Objetivo cumplido.

Y ha vuelto Garzón, como no podía ser menos, echando una manita a los socialistas. El socialista fue, por cierto, el partido por el que en su día se presentó Garzón a unas elecciones generales. Y antes de su vuelta a la actividad judicial ya se mostró favorable a una interpretación flexible de la ley.

Y tan flexible... para algunos. He dicho echar una manita porque una de las primeras decisiones, en consonancia con el fiscal-cargo-político, ha sido avalar la reunión entre Patxi López y Arnaldo Otegi, aún siendo éste miembro de la Mesa Nacional de una organización ilegalizada y que figura en la lista de organizaciones terroristas de la Unión Europea (Mayor Oreja dixit). Y la última, por ahora, detener a Pablo Muñoz. Matar al mensajero y seguir criminalizando todo lo vasco.

Garzón dice que la entrevista PSE - Batasuna, está orientada a "evitar la continuidad delictiva" de la formación proscrita y alentar su retorno a la legalidad y el alejamiento de la violencia. Puede concluirse, entonces, que la que mantuvo el Lehendakari Ibarretxe y por la que el TSJPV ha admitido la denuncia del Foro de Ermua estaba dirigida a todo lo contrario. A favorecer la continuidad delictiva de Batasuna. (¡!)

Una única justicia, distintas varas de medida según los actores.

Será una de esas cuestiones del azar, además, que la reunión entre socialistas y batasunos se produzca justo tras el visto bueno del juez. Tras eso, barra libre, porque tras varios anuncios y alguna reunión aplazada entre ambos partidos, por el accidente del metro en Valencia, todo en orden.

Y que nadie interprete que me opongo a las reuniones. Más bien todo lo contrario. Bipartitas o totipartitas. Lo que haga falta para alcanzar un nuevo estadio en paz y normalización, y cuanto antes mejor.

Pero aún nos encontramos ante los prolegómenos de un dialogo entre partidos del que puedan esperarse resultados tangibles. Estamos en la fase prenupcial en la que el macho alardea de sus atributos ante la hembra, a fin de impresionarla.

Unos hablan de foto de futuro, otros de que se puede consolidar la paz y la libertad.

Pero seamos serios. Ya no estamos hablando de pacificación (Zapatero ya anunció el inicio de contactos con ETA e incluso que había nombrado a sus interlocutores). Ahora empieza la política de verdad: la normalización.

Y ahí es cuando empiezan a vislumbrarse los nubarrones que algunos tratan de interpretar de formas completamente antagónicas.

La declaración del inicio de contactos con ETA de Zapatero fue acogida por miembros de la Mesa Nacional de la izquierda abertzale de forma eufórica. Objetivo cumplido, decían. Ya comienzan a matizar aquellas declaraciones iniciales, que más que otra cosa estaban dirigidas a tratar de convencer a sus fieles.

Ha sido el mismo Zapatero el que se ha encargado de echar un jarro de agua fría a las expectativas que se habían creado. "Nadie puede poner encima de la mesa algo que, sencillamente no existe" decía en referencia al reconocimiento del derecho de autodeterminación del Pueblo Vasco. Y que el desenlace de las conversaciones políticas en la mesa de partidos tendrá que esperar a la conclusión positiva del diálogo del Gobierno y ETA.

¿De qué hablamos entonces?¿Y cuando?¿Qué pintan los partidos políticos vascos si todo va a depender de lo que acuerden, o no, el Gobierno de España y ETA, sin siquiera conocer qué ha puesto cada uno sobre la mesa? ¿Qué pintamos, en definitiva, los vascos en España?. Mejor nos vamos.

Mientras tanto, sigue la política de acoso y derribo al Lehendakari Ibarretxe, otra cabeza de turco, por parte de destacados miembros del PSE-PSOE: Luesma, Delegado del Gobierno de Madrid vuelve a reiterar machaconamente el orden jurídico existente (acusando al Lehendakari de "razonar al margen del orden jurídico" de la Constitución del 78 que "los ciudadanos vascos y españoles ratificamos con nuestro voto"¿?) Pastor dice que el derecho a decidir y el derecho a la autodeterminación son cosas distintas....

¿Qué ha cambiado en el discurso de Zapatero con respecto a los anteriores para que la izquierda abertzale haya moderado su discurso hasta extremos hasta ahora desconocidos? La respuesta es la expectativa que se ha trasladado a sus bases. Que no se vea frustrada. Algunos ya han comenzado a mostrar su discrepancia, filtrando a la prensa los presuntos acuerdos que todos los actores niegan. ¿División en Batasuna? Continúa la estrategia del gobierno socialista de seguir dividiendo y subdividiendo a los nacionalistas. Como en Cataluña.

Pero siempre nos quedará... París. Resuena, cada vez más fuerte, el sonsonete de la unidad constitucional basada en la monarquía. Dicho en buen tono, eso sí, pausado, moderado. Más de lo mismo.

Mientras, en Cataluña siguen los coletazos del referendum del Estatut. Dividido el nacionalismo por la estrategia del PSOE - PSC de formar gobierno con ERC, una nueva subdivisión de la propia CiU parece avecinarse. Los convergentes, conscientes de las funestas consecuencias que la división del nacionalismo puede llevar a la configuración del Estado Catalán tratan de mantener, o recuperar, la unidad nacionalista, a diferencia de los unionistas que no lo ven con buenos ojos.

La pluralidad, diversidad, de partidos nacionalistas en cada nación contribuye a lograr una sociedad más equilibrada, más justa, sin duda. Pero hay que reconocer que ante los monolíticos partidos estatales no deja de ser un riesgo. Se pierde fuerza, mucha fuerza en la representación parlamentaria. Y si queremos lograr nuestro objetivo, la división no es el mejor de los medios.

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