Nuria Lopez de Guereñu (El Correo)

Entrevistas
09
Julio
2006
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El Correo


Lopez de Guereñu: "La inmensa mayoría de los vascos quiere la ´Y´, es un tren social"
Cuando a Nuria López de Guereñu (Eibar, 1969) se le comenta que es la consejera más joven del Gobierno vasco, asiente sin prestarle mayor importancia. En julio pasado, a su llegada al Departamento de Transportes, se encontró con una patata caliente en forma de "Y". El enfrentamiento entre las administraciones central y vasca arrastraba 17 años de desencuentros en torno al tren de alta velocidad. Finalmente, el 24 de abril plasmó su firma en un acuerdo que impulsa el proyecto de mayor envergadura construido en la historia de Euskadi. «Siempre he sido optimista», reconoce.

-¿Tiene la sensación de que ha sido la persona elegida para culminar un acuerdo histórico sobre el tren de alta velocidad?

-He sido la persona designada por el lehendakari para dirigir el Departamento de Transportes y Obras Públicas, entre cuyos objetivos se encuentra la "Y" ferroviaria, un proyecto clave para este país, fruto de todo un Gobierno.

-¿Qué sintió el pasado 24 de abril cuando plasmó su firma junto a la de la ministra de Fomento?

-Una satisfacción enorme. No sólo por lo que supone la "Y", sino porque el hecho de utilizar por primera vez esta fórmula del Cupo daba al acuerdo otra dimensión. El autogobierno en el que siempre hemos creído quedaba reforzado.

-Después de 17 años de desencuentros políticos, ¿la "Y" llega demasiado tarde o prefiere quedarse con el más vale tarde que nunca?

-Demasiado tarde no es, pero hubiese sido más adecuado que las obras comenzaran antes porque la "Y" está considera una infraestructura fundamental. Ahora, sólo queda trabajar para que esté operativa con la mayor celeridad y para ello, es clave la colaboración entre las administraciones.

-¿2010 ha dejado de ser un objetivo para ser una utopía?

-2010 sigue estando ahí porque es bueno que nos sigamos poniendo metas importantes. Hay que hacer lo posible para que esté operativa, si no en 2010, lo más cerca posible.

-Se encuentra en un momento dulce, pero tras su llegada al departamento tuvo que afrontar los recursos de inconstitucionalidad del Ministerio de Fomento sobre dos tramos ya licitados por el Gobierno vasco. ¿Temió por el acuerdo?

-Siempre he sido optimista. Era muy consciente de que esta infraestructura tenía que salir adelante y, desde el primer momento, hemos trabajado sabiendo que conseguir el acuerdo era posible.

-¿La "Y" cuenta con el respaldo de la sociedad?

-Totalmente. Lo que percibo por todas partes, no sólo en el ámbito político, es que la inmensa mayoría de las personas están deseando que se ponga en marcha cuanto antes, te dicen que ya era hora de que se pusiera en marcha.

-Las plataformas contrarias al tren de alta velocidad exigen un modelo ferroviario social. ¿La "Y" no lo es?

-Todo tren es social. Ofrecen una solución, una alternativa de transporte público. La apuesta por el ferrocarril es clara. Luego, hay que ver cuáles son las necesidades de cada lugar.

-¿El AVE es un negocio del PNV y del PSE como lo han calificado desde la izquierda abertzale?

-Cuando no hay argumentos sólidos hay que recurrir a este tipo de acusaciones. En algunos sectores hay un nerviosismo al ver que el proyecto se está haciendo porque así lo ha querido la ciudadanía. Además, no aportan ningún dato que sustente estas manipulaciones.

-¿Los recursos judiciales de Aralar pueden retrasar las obras?

-Todo lo que sea ir en contra de la infraestructura supone un obstáculo. Por ello, estamos trabajando con ayuntamientos para que colaboren con nosotros porque tienen mucho que decir. Esperemos que este obstáculo sea algo aislado.

-Los detractores denuncian que los más de 1.600 millones que el Gobierno vasco va adelantar para ejecutar el tramo guipuzcoano van a hipotecar el futuro de Euskadi.

-Tampoco es que haya que adelantar el dinero. Primero, la infraestructura la paga el Estado. Segundo, nosotros ya le pagamos para que ejerza una serie de competencias. Y tercero, lo que se garantiza es que lo que pagamos se quede aquí. Es decir, que los 4.200 millones que cuesta la infraestructura y que teníamos que pagar de todas formas al Estado, se invertirán en Euskadi.

-La llegada del tren de alta velocidad a los puertos, especialmente al de Bilbao, es esencial para sacar las mercancías de las carreteras.

-En la legislatura pasada, empezamos los proyectos de la Variante Sur Ferroviaria porque entendíamos que no se estaba desarrollando con la necesaria celeridad. Ahora sí está en la agenda de Fomento -el titular de la infraestructura- pero en cualquier caso, estamos dispuestos a colaborar, no a interferir.

-¿El Gobierno vasco está dividido por el rechazo de Ezker Batua al trazado aprobado?

-El Gobierno tiene firmado un acuerdo tripartito en el que se establecen perfectamente las cuestiones que nos unen. Hay un empeño excesivo en subrayar algunas diferencias cuando lo acordado son varias páginas, no sólo las relacionadas con las infraestructuras.

-Pero nadie ha obligado a EB a advertir de que si no se hace el trazado en "U" «nos tendrán enfrente y pediremos responsabilidades». ¿Se las han pedido?

-A nivel de Gobierno, EB tiene bien claro que es lo que ha firmado. Estamos cumpliendo palabra por palabra con lo firmado. Es cierto que ellos hubieran optado por otro trazado, pero hay que dejar claro que somos tres partidos y lo que interesa es que somos capaces de llegar a acuerdos y desarrollar proyectos.

-El mismo día en el que se firmó el acuerdo, hubo una concentración de denuncia en la que también estuvo presente EB.

-Aquí hay una línea de reivindicación que había defendido. Pero a nivel de Gobierno, no tengo la sensación de que se ponga en peligro ni el Ejecutivo, evidentemente, ni el desarrollo de la infraestructura en los términos actuales.

-Respecto al acceso a las capitales, en Vitoria, las reuniones técnicas ya ha comenzado y la de San Sebastián se celebra el día 12. En Bilbao, finalmente se apostó por Abando. ¿El acuerdo fue tan sencillo?

-El departamento sí había manifestado la posibilidad de estudiar la opción de San Mamés. Sin embargo, el resto de instituciones pusieron encima de la mesa sus proyectos de ciudad y parecía bastante claro que la mejor opción era Abando.

-Las comisiones están integradas por Fomento, Gobierno vasco, los ayuntamientos y las diputaciones. ¿Quién va a financiar las estaciones?

-En la medida en que se definan los proyectos, se tendrá una dimensión del coste y de las posibilidades que ofrece: aprovechar suelos, desarrollar un proyecto urbanístico... Quizá se autofinancien. Lo que se haga debe ser un proyecto de futuro que garantice la intermodalidad.

-¿Temen que París apueste por el Norte y retrase hasta 2030 la conexión con la Península?

-Espero que Francia tenga claro cuáles son las prioridades de la UE. Hay bastante confusión, pero confiemos en que las redes transeuropeas ya definidas se mantengan. Pese a todo, la conexión con París está garantizada porque ya tiene ancho de vía internacional. Eso sí, la velocidad no será tan alta.

-La ministra de Fomento ha descartado una transferencia total de las competencias en materia aeroportuaria. ¿Qué ventajas aportaría una gestión autonómica?

-Una gestión centralizada, en red, como la que realiza Fomento a través de Aena no es la mejor forma de sacar rendimiento a cada aeropuerto. No porque lo digamos nosotros, sino porque es el único caso que existe en Europa. El modelo tiene que evolucionar y me consta que Fomento está trabajando en ello.

-¿Son partidarios de que las instituciones públicas subvencionen a aerolíneas de bajo coste para atraer turistas, como es el caso de Álava?

-Los vuelos de bajo coste son una forma coyuntural de potenciar un aeropuerto. La existencia de una compañía "low cost" depende de que tenga ayudas o deje de tenerlas, es decir, si no las hay, el servicio desaparece. Entiendo que las diputaciones quieran potenciar su volumen turístico, pero en el Departamento creemos en otras fórmulas.

-La que han definido como Línea 3 del metro de Bilbao (Etxebarri-Txurdinaga-Casco Viejo) ha desatado las críticas de la oposición y los vecinos de Rekalde, ya que consideran que éste no es el trazado original.

-La planificación de las infraestructuras se basa tanto en análisis de movilidad como de las posibilidades del terreno. En este caso, los movimientos a los que tenemos que responder no van tanto hacia Rekalde como a otros ámbitos. Lo interesante es conectarles con otros servicios como es el tranvía, un sistema de metro ligero. Nuestra apuesta es dar un servicio global.

-Desde su llegada, ha sido una férrea defensora de los tranvías.

-Desarrollar una Línea 3 que llegue hasta Rekalde hubiera retrasado este servicio hasta 2015. No hay que olvidar que el trazado pasa por debajo de todo Bilbao. Pero, en ningún caso renunciamos a que el metro llegue a Rekalde.

-Vitoria tendrá tranvía a finales de 2008, diez años después de las primeras propuestas.

-Después de la voluntad política de ejecutar el tranvía, tiene que haber acuerdos económicos. En algunas instituciones han tenido una situación que les ha complicado la toma de decisiones necesarias para la firma del convenio, la licitación y la adjudicación. De todos modos, el proyecto ha tenido una gran aportación de los ciudadanos.
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