El pasado 27 de junio el grupo socialista presentó una Declaración Institucional en la que instaba al Gobierno Vasco a una financiación para el Museo San Telmo en la misma cantidad que el Ministerio de Cultura, cuando el Ministerio, a diferencia del Gobierno Vasco, es copropietario del museo. La declaración fue rechazada porque finalmente salió adelante la enmienda presentada por el PP, enmienda que contó con nuestro apoyo y en cuyo primer punto se solicita al Gobierno Vasco colaborar en la financiación, vía subvención, del museo. Hay que hacer notar que el Gobierno Vasco va a destinar 1 millón de euros a la rehabilitación, y se ha mostrado dispuesto a incrementar esta aportación en el marco de una colaboración a acordar.
Obviamente, nuestro grupo está a favor de obtener colaboración en la financiación del museo. Cuanto mayor, mejor. Y por eso apoyamos la enmienda del grupo popular. No apoyamos, la declaración del PSE, pues la misma poco tiene que ver con ese San Telmo abandonado por parte del equipo de gobierno durante 12 años, y mucho, en cambio, con la utilización como arma arrojadiza para hacer victimismo y practicar la confrontación con el Gobierno Vasco. Haciendo, de paso, ruido mediático. Y es que el gobierno de Elorza tiene que repetir una y otra vez que el Gobierno Vasco actúa con desdén hacia Donostia.
La presentación de esta Declaración constituye un nuevo capítulo del mismo guión de siempre, que el alcalde representa según su conveniencia. Es, asimismo, la expresión de un estilo, estilo caracterizado por la confrontación, el conflicto y los continuos emplazamientos públicos. Y son precisamente dichos emplazamientos públicos los que dificultan la colaboración institucional que San Telmo tanto necesita. El museo se ha convertido en una pieza más al servicio del juego habitual de Elorza.
Durante los 14 años de mandato de Elorza, el Museo San Telmo, a pesar de su carácter municipal, no ha contado con el suficiente impulso por parte del gobierno socialista. Ha sido un proyecto de segundo o tercer nivel, totalmente arrinconado. Un proyecto sin definición, falto de una política de adquisición de colecciones, incluso el edificio ha estado materialmente abandonado. Y ante todo esto, Elorza quiere hacer ver que el Ayuntamiento no tiene ninguna responsabilidad; Elorza no asume ninguna responsabilidad en la situación crítica a la que ha llegado el Museo.
En primer lugar, hay que decir que el museo es del Ayuntamiento, para lo bueno y para lo malo. En cambio, cuando las cosas vienen torcidas, Elorza utiliza su táctica preferida: endosar las culpas a un tercero.
En segundo lugar, Elorza pone como modelo a seguir al Ministerio de Cultura, titular en un 31% del museo. No seremos quienes tildemos de miserables los 8 millones de euros que va a destinar a la rehabilitación. Es lógico y normal que, tratándose de un edificio en parte de su propiedad, el Ministerio se involucre en su rehabilitación. Faltaría más. Lo extraordinario sería actuar de otra manera. ¿Se imagina alguien que en una comunidad de vecinos se agradeciera la aportación obligatoria de cada vecino a la rehabilitación de la fachada del edificio?. La rehabilitación de San Telmo requiere la autorización y la contribución económica de sus titulares, el Ayuntamiento y el Ministerio de Cultura. Pero Elorza parece que quiere ganar puntos en el PSOE como embajador del Gobierno del Estado.
En mayo de 2001, el Pleno ratificó el Convenio Interinstitucional sobre el CICC el cual sustituía al convenio firmado para San Telmo. Como consecuencia de ello, se decidió que los dineros destinados para San Telmo se destinarían al edificio de Tabacalera. Todo ello con la conformidad absoluta del alcalde.
El Gobierno Vasco ha colaborado de manera decisiva en el desarrollo cultural de nuestra ciudad, si bien esta realidad se oculta de manera deliberada a los ciudadanos. ¿O es que el Festival de Cine o la Quincena Musical no son patrimonio exclusivo de esta ciudad? ¿O es que Musikene, Filmoteca, EITB o la Orquesta de Euskadi, que son responsabilidad del Gobierno Vasco, no tienen como sede nuestra ciudad? ¿O es que no es nuestra ciudad la que ha acogido durante 25 años a los Cursos de Verano de la UPV? ¿O es que no contamos con un Kursaal al que el Gobierno Vasco apoyó de manera decidida?. Es hora de que también se reconozca el papel que ha jugado y que jugará el Gobierno Vasco en la política cultural de Donostia.
Resumiendo: el PNV no participara en el estilo Elorza. Se necesitan actitudes constructivas y de colaboración, no actitudes miserables. La actual sequía de proyectos de envergadura en Donostia es consecuencia de ese estilo de confrontación y carente de diálogo y consenso interinstitucional del alcalde.