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25Mayo
2006
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Iñaki Agirre (Deia)

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Mayo 25 | 2006 |
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Agirre: "La gran diferencia entre Euskadi y Montenegro es que allí se ha aplicado la democracia"
Su cargo le ha permitido viajar a muy diversos lugares en representación del Gobierno vasco. Sin embargo, la alegría del pueblo montenegrino al confirmar su independencia será difícil de borrar de su retina. Coincide con Javier Solana al reconocer que la situación de aquel país balcánico dista mucho de la vasca, aunque por razones claramente antagónicas. Y es que, tal y como lamenta Iñaki Agirre, a diferencia de lo que ha ocurrido en Montenegro, «en Euskadi no se ha aplicado el ejercicio democrático», en referencia a la consulta a la ciudadanía sobre su futuro político. Eso sí, deja claro también que la Unión Europea tiene una asignatura pendiente en lo que a la normalización vasca se refiere. Aunque subraya con insistencia que la solución al conflicto vasco debe emanar de «aquí, de Euskadi», también apunta que Europa «no debe dejar de mirar el proceso» y debe favorecer el diálogo entre ambas partes.

¿A qué conclusión llega tras su viaje a Montenegro y después de observar de cerca el proceso de independencia de Montenegro?

Extraigo básicamente tres lecciones. La primera: que en la Europa del siglo XXI todavía un pueblo puede decidir libremente cuál quiere que sea su futuro, que es la forma de solucionar un conflicto político latente que se remonta al siglo XIX. Además, también es destacable que todos los partidos políticos, tanto la oposición como los que están a favor del sí del Gobierno, de antemano habían legitimado el proceso de consulta democrática.

¿Y la tercera lección?

También hay que tener en cuenta que ellos se habían comprometido a respetar el resultado de la consulta al pueblo, fuera cual fuera.

Llama la atención también la aceptación del resultado del referéndum por parte de Serbia, ¿cree que habría ocurrido algo así si el proceso no hubiera contado con el auspicio de la Unión Europea?

Es cierto que Serbia tenía la presión de la Unión Europea, más cuando ésta acababa de romper la negociación con Serbia por no haber entregado al Tribunal Penal Internacional a Mladic y a Karadzic; así que imagino que la reacción no habría sido la misma sin esa presión europea. De todas formas, tanto Serbia como Montenegro ya habían reconocido el derecho de autodeterminación y de consulta en la constitución de la Federación. Aunque hace cuatro años se prohibió convocar el referéndum antes de abril de 2006, ya entonces estaba contemplado. Creo que Serbia se ha visto presionada para respetar el resultado, pero tampoco ha demostrado mucha dificultad. De hecho, en 48 horas ha reconocido que el proceso había sido limpio, democrático, transparente... y había reconocido la independencia de Montenegro.

También fruto de las negociaciones con Europa son los porcentajes exigidos de participación y de apoyo para dar por buena la independencia. ¿Qué opinión le merece la decisión de exigir un 50 por ciento de participación y un 55 por cierto de síes como condición "sine qua non" para aceptar la independencia?

Por lo que nos trasladó el Gobierno de Montenegro, fue fruto de una larga negociación. Ellos estaban en contra del 55 por ciento, decían que en cualquier democracia las decisiones se toman con la mayoría absoluta más un voto. Dicen que fue la presión, especialmente de Javier Solana, la que les obligó a aceptar ese umbral del 55 por ciento.

Hubo quejas...

Sí, nos dijeron antes de la consulta que, si ganaban, tenían la intención de denunciar ante la opinión internacional este porcentaje para que no se vuelva a aplicar en cualquier otro caso. Es el mensaje que nos transmitió el ministro de Asuntos Exteriores.

Esa es la opinión del Gobierno de Montenegro, ¿cuál es la suya?

Que en democracia siempre se ha aceptado como regla la mayoría absoluta más uno. Lo vimos en Quebec, donde los independentistas perdieron por 30.000 votos, y donde todo el mundo había aceptado que el margen de síes o noes debía ser del 50 por ciento. En esa línea de exigencia cabría preguntarse por qué no poner el umbral en el 55 por ciento de noes...

¿Cree que el proceso vivido en Montenegro es trasladable a Euskadi?

Hay alguna similitud pero muchas diferencias. En el caso de Euskadi ha habido un proyecto político, el nuevo Estatuto Político Vasco, que fue presentado por el Gobierno vasco al Parlamento. Una propuesta que el Parlamento aprobó por mayoría absoluta pero que ni tan siquiera fue admitida para su debate por el Congreso de los Diputados. Ésa es la gran diferencia: que en el caso de Montenegro se ha aplicado la democracia, admitiendo la consulta democrática y la decisión del pueblo sobre su futuro, y en el caso de Euskadi ni siquiera se ha admitido a trámite el debate la propuesta de Nuevo Estatuto que tenía absolutamente toda la legalidad requerida por el Estatuto de Gernika. La aplicación o no de un ejercicio democrático es la gran diferencia que separa a Montenegro de Euskadi.

Para evitar suspicacias, el Alto Responsable de Política Exterior de la Unión Europea, Javier Solana, lanza un aviso a navegantes y advierte de que comparar Montenegro con Euskadi es poco menos que "delirar"...

Eso demuestra que hay mucho nerviosismo por parte de Javier Solana y de otros dirigentes del PSOE y el PP.

¿Nerviosismo ante la posibilidad de ver una consulta a la sociedad vasca?

Es que aquí lo que se está debatiendo es la posibilidad de consultar, no la fórmula final a proponer a la sociedad. El gran error es no aceptar la democracia, no aceptar la consulta a la sociedad.

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