Opinión
08Marzo
2006
08 |
Opinión

Por la cohesión territorial de Euskal Herria

Opinión
Marzo 08 | 2006 |
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Julian Eizmendi

Opinión

Noticias de Gipuzkoa


Hemos celebrado la Asamblea de Electos de Euskal Herria. Electos que tenemos una misma memoria y que recordamos la importancia que el ámbito local y los representantes más cercanos a la ciudadanía han tenido en la construcción de la nación vasca.
 Fue en Gernika, cuando los electos vascos acudieron al llamamiento del entonces alcalde de Getxo José Antonio Agirre para dar un paso firme en la reivindicación de nuestras libertades y la reclamación de un proceso de institucionalización de nuestro pueblo.
 
En 1933 no teníamos instituciones propias y aquel llamamiento era posiblemente más perentorio y urgente. Afortunadamente, aunque queda mucho por construir, en las últimas décadas hemos dado pasos importantes en su construcción, en la afirmación de su identidad y en el desarrollo económico y social.
 
Hoy hemos consolidado nuestras propias instituciones, de las cuales nos sentimos orgullosos. Pero, nuestro pesar, el grado de desarrollo institucional no ha tenido un desarrollo similar en el conjunto de territorios vascos.
No estamos en 1931, sin referencias institucionales propias. Pero sí nos encontramos en una Euskal Herria con tres marcos jurídico-políticos diferentes, con una falta de institucionalización en Iparralde y una evidente carencia de implicación en la defensa y el desarrollo de la identidad vasca de Navarra por parte de sus actuales rectores institucionales.
 
La principal misión de la Asamblea de Electos es la cohesión territorial de Euskal Herria. Cohesión territorial, que es fundamentalmente cohesión humana y cohesión ciudadana para la consolidación de una identidad común. Desde Udalbide-Udalbiltza apostamos por contribuir con los esfuerzos necesarios para que la identidad vasca, nuestra cultura, nuestra lengua, se desarrolle en el conjunto de los territorios de Euskal Herria.
 
El pueblo vasco ha vivido momentos difíciles a través de su historia. Y hoy, a comienzos del siglo XXI, en plena época de la mundialización, nos encontramos en una encrucijada, confrontados a una tarea difícil pero ilusionante. Las tecnologías de la información están transformando la economía, la sociedad, los hábitos, las relaciones mundiales e intraeuropeas, y estamos convencidos de que transformarán también las estructuras políticas. Queremos estar presentes en esa reflexión y en ese futuro. Y a través del desarrollo de nuestra identidad en el conjunto de Euskal Herria, a través del desarrollo del euskera, fortaleciendo nuestros vínculos humanos, sociales, económicos y culturales como pueblo, queremos contribuir a que el siglo XXI sea el del reconocimiento internacional del pueblo vasco, de Euskal Herria, en tanto que realidad lingüística, cultural y social sí, pero también como sujeto político.
 
El proyecto de construcción nacional de Euskal Herria al que aspiramos depende de la voluntad de los hombres y mujeres de no resignarse al status quo actual. El desarrollo económico de Euskal Herria, los sistemas de protección social de los vascos, las infraestructuras de interés común entre los territorios, la ordenación del territorio y de los espacios comunes, la promoción de las políticas culturales y el impulso a la consolidación del euskera son, entre otras, las acciones que nos exigen potenciar fórmulas de colaboración, mecanismos de cooperación entre la ciudadanía vasca de los siete territorios, superando las divisiones jurídicas y administrativas a través de los mecanismos de colaboración que un espacio europeo compartido posibilita.
 
Udalbide-Udalbiltza quiere ser un agente activo en esta cooperación. Queremos contruir país desde la base, construyendo sociedad. Hermanando, entrelazando, cooperando y fomentando. Construyendo Euskal Herria con la contribución de una red de  electos municipales, apoyándonos en lo que para nosotros son los ejes y valores básicos sobre los que deberemos construir el futuro:
 
En primer lugar, el compromiso, por un lado, con el respeto de los derechos humanos y las libertades civiles y políticas de todas las personas sin excepción, la apuesta por las vías única y exclusivamente pacíficas y democráticas para lograr la normalización política en Euskal Herria, el rechazo a todas las acciones y manifestaciones de violencia y de conculcación de los derechos humanos, individuales y colectivos y en consecuencia, la necesidad de que ETA manifieste, de forma clara e inequívoca, su firme voluntad de poner fin definitivamente a la utilización de la violencia para conseguir fines políticos.
 
En segundo lugar, abogamos por el diálogo y la negociación sin exclusiones entre todas las sensibilidades políticas presentes en la sociedad vasca como base esencial para la normalización política, a la vez que defendemos el derecho de la sociedad vasca a decidir su propio futuro como principio democrático, como instrumento de normalización política y como punto de encuentro de todas las sensibilidades políticas que conviven en Euskal Herria.
 
Estos son los ejes a través de los cuales nuestro pueblo puede y debe hacer frente a este momento crucial en el que podemos alcanzar la paz y la normalización política. Este es nuestro compromiso. Un pueblo, una red de personas, en Lapurdi, Nafarroa, Bizkaia, Xuberoa, Gipuzkoa, Araba y Baxe Nafarroa, compartiendo proyecto, compartiendo ilusión, que esta Asamblea de Electos quiere reforzar con sus acciones, para ir fortaleciendo nuestro proyecto, fortaleciendo Euskal Herria.

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