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21Enero
2006
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Eusko Ikaskuntza: una invitación a la cultura

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Enero 21 | 2006 |
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Tras una interesante campaña que gozó de amplia cobertura informativa, Eusko Ikaskuntza-Sociedad de Estudios Vascos eligió hace ahora un mes un nuevo equipo rector para los próximos tres años. Con este mandato empieza un periodo decisivo para esta institución octogenaria en el que deberá afianzarse su papel, adaptado a las circunstancias de este comienzo del siglo XXI que está asistiendo a cambios estructurales revolucionarios.
Eusko Ikaskuntza es una pieza singular, histórica y actual, dentro del entramado cultural y científico de Euskal Herria. En su campo, es la única entidad multidisciplinar con implantación oficial en la Comunidad Autónoma Vasca, en la Comunidad Foral de Navarra y en el País Vasco continental, y con una presencia creciente entre las comunidades de origen vasco dispersas por todo el mundo.

A lo largo de sus 88 años de vida, bajo el lema «Asmoz eta Jakitez» (voluntad y saber), Eusko Ikaskuntza ha sabido agrupar a personas de toda condición, profesión, credo e ideología unidas en su amor por la cultura vasca.

La visión prospectiva de las necesidades de las comunidades vascas y su traducción en proyectos capaces de integrar y agrupar voluntades ha sido su principal valor. No olvidemos, por ejemplo, que de Eusko Ikaskuntza surgió la Academia de la Lengua Vasca, Euskaltzaindia; o que impulsó la redacción del primer Estatuto de Autonomía, el de Estella, de carácter suprapartidista, el año 1931.

En la Euskal Herria del siglo XXI, mucho más estructurada y desarrollada que antaño pero, a la vez, limitada por una organización muy compartimentada, Eusko Ikaskuntza juega un papel capital por su potencialidad para ejercer esa función de transversalidad que, huyendo del corto plazo y de la dinámica propia de la política, le permite generar sinergias y aglutinar esfuerzos entre instituciones y personas.

Es obvio que el reconocimiento social de Eusko Ikaskuntza no le viene dado sólo por su brillante historia, sino por su capacidad actualizada para proyectarse acertadamente hacia el futuro. En este empeño, queremos incidir en la espiral virtuosa que genere actividades capaces de atraer e integrar a personas de valor intelectual, para que estas incorporaciones aporten, a su vez, nuevas ideas y proyectos avanzados.

Piedra miliar de la nueva etapa es la puesta en marcha de la Academia de las Ciencias, Letras y Artes-Jakiunde, que aglutinará a las más relevantes personalidades para que emitan opiniones, criterios y recomendaciones en los ámbitos científico, artístico y académico con vistas al interés general de la sociedad.

Pero la participación de unas pocas personas de gran excelencia no basta. La vitalidad de una institución de investigación y de estudio se mide por su base social. En este orden, estamos empeñados en ampliar el actual número de socios a la vez que extender y socializar los trabajos que se vienen desarrollando.

Desde estas líneas quiero invitar a todas las personas amantes de Euskal Herria y que quieran contribuir a su desarrollo cultural y social a que se unan a nuestra entidad y participen activamente en sus órganos, aportando sus iniciativas y sus criterios.

No tengo ninguna duda de que hoy, como ayer, hay entre nosotros personas preparadas, de grandes cualidades y no exentas de inquietudes, que tienen mucho que aportar a la reflexión sobre los grandes retos que nos plantea este tiempo nuevo.

Los próceres históricos fueron personas inicialmente desconocidas que trabajaron ilusionadamente. Descubramos ahora a los próceres del futuro.

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