La dirección del PNV acaba de hacer público un documento importante, fruto de la negociación en curso entre los tres actores más importantes de la vida política del país. Establece así las bases de una resolución política de la cuestión vasca y marca la reorientación de la estrategia del PNV en un sentido más "pactista" y flexible, la búsqueda de acuerdos "transversales". Batasuna y el PSOE son llevados a rebajar sus planteamientos. Las premisas de este acuerdo llegan en un momento clave, el nuevo gobierno de Madrid busca aperturas, los catalanes están en plena negociación, en Irlanda la política ha hecho callar las armas y ETA, manteniendo una tregua relativa, no ha cometido atentados mortales desde hace dos años.
Nada podrá hacerse sin un acuerdo con los socialistas, afirmó Jon Idigoras, líder histórico de Herri Batasuna, hace una docena de años. Este punto de vista premonitorio parece que está a punto de ponerse en marcha con el texto de una treintena de páginas que el presidente del PNV Josu Jon Imaz leyó en tres lenguas el 22 de octubre, en presencia del Euzkadi Buru Batzar, la Ejecutiva del partido reunida al completo. Este documento marca un giro en la vida política vasca en la medida en la que constituye hoy el único denominador común que permite abrir una negociación de fondo entre el PNV, Batasuna y el PSOE, tres partidos esenciales en la vida pública del país.
En el centro de la síntesis y en posición de terceros, correspondía al partido en el poder en la Comunidad autónoma el hacerlo público, pero el texto, a la lectura, aparece como el fruto de negociaciones discretas y sin duda intensas que han tenido lugar estos últimos meses. Está marcado por un constante balanceo entre los posicionamientos de las tres sensibilidades que trata que sean conciliables, cuida los contrarios, liman las diferencias, esboza los compromisos y demuestra que ciertos puntos fundamentales han sido evocados con una perspectiva de solución. Es además significativo de un clima, en el que cada uno pueda sacarle provecho, con un arte de lo posible y un cierto realismo, siendo el PP claramente alejado de la iniciativa en la medida en que sigue confinado y se complace siempre en el anatema y la intransigencia.
PARA LOS INCOMPETENTES
El análisis completo de esta declaración podría ser objeto de un libro, acompañado del manual para los incompetentes que buscan comprender la política vasca. Pero analicemos algunos puntos esenciales. Como a menudo, es al final del documento donde se encuentra el capítulo esencial, el más problemático. El del referéndum presentado como un principio democrático y un derecho. Varios elementos son adelantados para que los socialistas acepten la puesta en marcha del mismo: su carácter , su , el rechazo de hacer de él , el objetivo afirmado de conseguir un resultado superior al obtenido en el referéndum de adopción del Estatuto de Gernika y finalmente la ausencia de toda violencia.
Intentemos descifrar todo esto. Recordemos que una tregua de ETA o la entrega de las armas son una condición sine qua non para abrir el proceso de referéndum y el que Batasuna ha reconocido oficialmente hace algunas semanas las tres entidades jurídicas que fracturan el País Vasco: la Comunidad Autónoma, la Comunidad Foral de Navarra e Iparralde. Existe la voluntad anunciada hace tiempo de organizar una consulta sobre el conjunto de las siete provincias.
Sin embargo la declaración del 22 de octubre reafirma el compromiso del PNV ,
precisando a la vez con un arte consumado del balanceo .
NINGÚN DERECHO DE VETO
El PNV ha hecho de la organización rápida y unilateral de una el arma absoluta dirigida a los españoles para hacer avanzar el plan Ibarretxe rechazado por las Cortes. Consecuencia de todo esto hoy: el trámite del referéndum deberá ser convenido entre los tres partidos, antes (el contenido de la pregunta) mientras (las modalidades de escrutinio) y después (la gestión de las consecuencias políticas), el objetivo está en un si franco y masivo. El Estatuto de Gernika fue adoptado a pesar del rechazo de los independentistas, con el añadido de 25 años de conflicto sangrante. La consulta popular llegará al final, como conclusión de un proceso negociado y consensuado.
Los socialistas deben comprometerse a aceptar el resultado sea el que sea, a no presentar cualquier derecho de veto que en nombre de la indivisibilidad de España, de la Constitución o de cualquier otro gran principio intangible, impediría a los ciudadanos del País Vasco a pronunciarse.
En la declaración del 22 de octubre, este esfuerzo de concesiones mutuas se refleja en cada capítulo, y también en las referencias, en las notas y en las citas: son recordados también tanto El Acuerdo de Lizarra Garazi como el Pacto de Ajuria Enea, la propuesta del derecho a la autodeterminación del pueblo vaco votada por el Parlamento de Gasteiz el 15 de febrero de 1990, el Plan Ibarretxe, el Acuerdo de gobierno entre el PNV, EA y EB/Berdeak-IU y la declaración de Anoeta por Batasuna.
DOS MESAS DE NEGOCIACIÓN
Al documento del PNV da por hecha la propuesta metodológica presentada por Batasuna en Anoeta, la de las dos mesas de negociación diferencias: una entre los partidos políticos, y la otra entre ETA y el gobierno español afín de . Acompaña el primer encuentro entre los partidos de una de estas dos condiciones: que (leitmotiv durante estos últimos meses entre los líderes del PNV, y el PSOE) o que ....Una variante capital que tiene el mérito de abrir las puertas mejor cerradas.
Otro aspecto particularmente desarrollado en el texto, es el de las víctimas de la violencia, del , del
, con una preocupación todavía muy intensa de equilibrio entre los puntos de vista de los dos mundos. Se sabe que desde hace años, cuando PP o PSOE hablan de , se trataba de víctimas de ETA; cuando Batasuna utiliza el mismo término, se trata de víctimas de la violencia de Estado, del cierre de los periódicos, de la prohibición de partidos, de los presos y de su necesario acercamiento, del GAL o de BVE siendo estos mismos explícitamente recordados. El texto del 22 de octubre rechaza esta dicotomía de cada uno los suyos e intenta con brío de establecer unas bases de un
. Recoge la fórmula ya utilizada , leitmotiv de partidos políticos españolistas y encadena inmediatamente:
.
ESPAÑOLES Y VASCOS
La tónica general de esta declaración es pues la de un esfuerzo hacia una solución negociada, de la búsqueda de un largo consenso entre partidos abertzales y al menos un partido españolista, teniendo en cuenta en la sociedad vasca, el mutuos. Traducido en términos no diplomáticos, teniendo en cuenta la presencia de los españoles y de los vascos en el territorio de la nación vasca. Para esto el Estado debe también .
Haciendo referencia a un principio jurídico formulado por la Corte Suprema canadiense, el PNV pone por delante la necesidad de un nuevo
entre el Estado y los vascos. Las declaraciones unilaterales de independencia o el derecho de veto son apartadas con una condición para los dos campos:
. En efecto, este amplio programa puede quedar en vía muerta, chapotear en el choucroute o al contrario avanzar favorablemente y evolucionar. Esta botella mitad vacía o mitad llena que contiene todo y su contrario, conviene en primer lugar explicarlo a la base de los diferentes partidos y al electorado, , tanto en el País Vasco como en España, aunque sus términos son conocidos y machacados, pero no siempre en el mismo sentido. Se trata de hacer vivir este acuerdo y su futuro, sin esperar maravillas. Puede contentar a todo el mundo o no satisfacer a nadie.
EL NACIMIENTO DE LA NACIÓN
Por el momento, Batasuna y el PSOE demuestran prudencia y adelantan sus peones para la próxima partida que está ya seguramente iniciada, se sabe que los periodos de negociaciones acompañadas de revisiones desgarradoras son fuentes de tensiones y de turbulencias a veces fatales para las formaciones políticas. Cada uno jugará pues con el tiempo y el calendario para hacer madurar las cosas, condicionados por los plazos electorales que marcarán el proceso durante varios años.
La declaración del 22 de octubre, fruto de una negociación apenas iniciada, no sobrevive ex nihilo (de la nada), llega después de una multitud de avances y de fracasos durante decenios donde cada uno fijó sus marcas e intentó reforzar sus posiciones. La cerrazón de mantenerse en las trincheras, la sangre, el sudor y las lágrimas fueron a menudo el pan común. Pero esto era seguramente un poco obligado para el nacimiento de la nación vasca del siglo XXI. Hoy existe movimiento.