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21Abril
2005
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La necesaria segunda lectura

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Abril 21 | 2005 |
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Editorial

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Diario de Noticias


Vistos los resultados definitivos de las elecciones en la CAV, y como era de esperar, ya han quedado fijados como axiomas incontestables conclusiones de vencedores y vencidos, de alianzas necesarias y de pactos de obligado cumplimiento.

Como siempre, el espejismo mediático traslada a los ciudadanos una realidad interesada, incluso bien intencionada, pero al final se impone la cruda realidad. Y la realidad es que los tres partidos que respaldan el proyecto de modificación del Estatuto presentado por Ibarretxeante el Congreso suman un 44% de los votos, que se elevaría al 46,3% si se les suman los obtenidos por Aralar.

 

No es, por supuesto, el respaldo masivo que el lehendakari en funciones había pedido y, en este sentido, puede sostenerse sin error que a Ibarretxe le ha fallado su plan. Pero sería necio ignorar que no se le ha votado sólo por exceso sino por defecto, porque ese 12,5% que votaron a EHAK lo consideran aún demasiado tibio. Sumado todo ello, y con la tozudez de las cifras, casi un 60% de los votantes se ha inclinado por el derecho de la sociedad vasca a decidir su futuro, al menos como común denominador.Tan evidente como esto, es que las matemáticas parlamentarias lo ponen muy difícil para cualquiera de los candidatos que pretenda un Gobierno estable.

 

La coalición PNV-EA, como la formación más votada, deberá mover ficha. Y para nadie es una novedad que las dos almas del PNV están en pleno debate sobre si volver a pactar con el PSE, o intentar de nuevo una alianza abertzale, con la que sintonizaría mejor EA y se supone que también Aralar. Ibarretxe, sin embargo, ha manifestado su preferencia por el actual tripartito, con lo que ello supondría de inestabilidad y previsible adelanto de nuevas elecciones.No obstante estas cábalas, y por lo que se intuye, esta nueva radiografía electoral de la CAV favorece extraordinariamente a los intentos definitivos para la solución del conflicto "político y armado", como gusta de describir Batasuna. Es la hora de aceptar las conclusiones de la apuesta de la izquierda abertzale histórica en el Velódromo. Ello pasa por el abandono definitivo de las armas por parte de ETA y la implicación del PSOE en el diálogo sin exclusiones. Puede estar al caer.

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