Intervención
08Diciembre
2017
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Intervención

Roma Consejo PDE. Andoni Ortuzar

Intervención
Diciembre 08 | 2017 |
Intervención

El pasado mes de junio tuve el honor de representar al Partido Demócrata Europeo, en la reunión de primeros ministros y líderes de ALDE Group, celebrada en el Palacio Egmont de Bruselas, previa al Consejo Europeo de Jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea.

Tras años de pesimismo y escepticismo en reuniones similares, por primera vez constatamos un clima de euro-optimismo sobre el futuro de la Unión. En el último año se han tomado decisiones de calado en la buena dirección, en la dirección de ‘más Europa’. Las medidas adoptadas estos días en relación al Fondo Europeo de Estabilización y al reforzamiento de la Unión Económica y Monetaria, son también un claro ejemplo de ello.

Europa tiene, sin embargo, grandes retos todavía por afrontar. Esa reacción inicial no puede quedarse ahí. Europa debe afrontar graves riesgos que amenazan hasta su propio proyecto europeo y a sus pilares fundamentales. Europa debe, sobre todo, responder decididamente REVITALIZANDO EL PROYECTO EUROPEO, revitalización que ha de ser aplicada en 3 dimensiones simultáneamente:

1.-Dimensión Externa: Mayor presencia global. La mayoría de los grandes retos a que se enfrenta este mundo globalizado no pueden ser encarados individualmente por ninguno de los Estados europeos, sino que precisan de su intervención conjunta. El terrorismo internacional, la seguridad de nuestras sociedades, la inmigración, los refugiados, los ataques en el ciberespacio, el cambio climático… son claros ejemplos de ello.

2.- Dimensión Interna: Avanzar en el Proyecto europeo, de la mano de nuestra ciudadanía.

Conmemoramos este año el 60 Aniversario de los Tratados de Roma y Europa necesita, ante todo, volver a su espíritu fundacional en pleno siglo XXI, recuperar los mismos valores que la originaron y que le llevaron a su época más próspera. Debemos volver a situar a la persona en el centro del proyecto, y que nuestras políticas sean inclusivas, adquiriendo una dimensión económica y social que repercuta directamente en un mayor bienestar de toda la ciudadanía europea, especialmente de aquellos colectivos más vulnerables y necesitados. El humanismo ha de ser el verdadero catalizador de nuestro pensamiento y de mensaje ideológico. Es necesario también profundizar en la descentralización, con la ayuda de la próxima administración digital, y ahondar en el principio de subsidiariedad, que permita una mayor presencia y participación de los poderes institucionales subestatales, para ir edificando la futura Europa, de abajo hacia arriba, juntamente con nuestra ciudadanía.

3.- La revitalización del propio proyecto político.

Frente a la amenaza de populismos y autoritarismos, es necesario reforzar la dimensión democrática del proyecto, de un mayor liderazgo político, de reforzar sus instituciones, la Comisión y el Parlamento Europeo. Creo que debemos también posibilitar que un futuro próximo podamos elegir directamente al Presidente de la Comisión Europea, así como profundizar en la posibilidad de listas transnacionales.

Termino. En los últimos años estamos asistiendo a distintos movimientos en el interior de muchos Estados europeos, reclamando mayores cuotas de soberanía territorial. Sé que estos conflictos políticos están generando una gran preocupación en los principales Estados europeos que los ven como una amenaza para la arquitectura actual del propio proyecto europeo. No nos llevemos a equívoco: la mayoría de estas iniciativas obedecen a reivindicaciones identitarias, a realidades nacionales con raíces históricas y culturales que, además, muchas de ellas, cuentan con amplia vocación europeísta. Por ejemplo, el próximo año se cumple el 70 aniversario de la Congreso de La Haya, donde mi partido, el Partido Nacionalista Vasco, planteó allí la necesidad de que la Nación Vasca tuviera una participación directa y activa en la construcción europea.

Europa debe dar también una solución y un encaje, dentro de su gobernanza multinivel, a estas otras realidades nacionales en su seno. Que ni la fragmentan, ni la quiebran. Sino que la enriquecen, precisamente en lo que constituye su acervo más consustancial: su diversidad nacional, cultural, lingüística, basada en raíces profundas e históricas.

Grazie mile. Eskerrik asko.

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