En los últimos días he visto una serie de informaciones en distintos soportes que me hacen pensar que algunos “bildus” han diseñado una estrategia, la del txipiron, con la finalidad de enturbiar la percepción que la ciudadanía pueda llegar a tener de lo que pasa en materia económica en el Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz.
Se intenta que la atención de los colectivos sociales afectados por los recortes del proyecto presupuestario del PP, o simplemente contrarios a los mismos, se centre en el acuerdo suscrito entre EAJ-PNV y el alcalde Maroto. De esta forma se insinúa que es el Grupo Nacionalista el responsable de no cambiar esta situación.
Pero la mejor forma de combatir esta estrategia es la de “luz y taquígrafos”. Me explico. Situando la acción en las semanas previas a la presentación del proyecto presupuestario por parte del PP, encontramos el prólogo de esta obra. El Partido Popular y Bildu cerraban y materializaban un acuerdo histórico, cerraban el BAI Center.
Derivado de ese acuerdo y para rellenar el agujero dejado, acordaban el traslado de la estación de autobuses del parque de Arriaga a la plaza de Euskaltzaindia. No se pudo dialogar ni con unos ni con otros. Se trasladó el proyecto y punto. Se comieron sus opiniones previas -en el caso del PP- y la letanía participativa -en el caso de Bildu-.
Y todo siguió adelante. Volvieron a pactar el Gasteiz Antzokia, el cierre dela ARICHy unos euros para asociaciones amigas, a cambio de expoliar Ensanche 21. Todo lo que había en caja para los proyectos del PP. Pero no concretaron qué proyectos porque ya habían conseguido lo suyo. Por cierto, ¿lo han presentado públicamente en algún foro?
La siguiente escena, una vez presentado el proyecto de Presupuesto, nos deja a Bildu, subido a la lámpara, protestando airadamente por los recortes y haciendo ingeniería financiera para hacer cambios en lo presentado.
La propuesta de un Presupuesto alternativo que presentó EAJ-PNV y la postura favorable a dar la vuelta al proyecto que crecía entre los grupos de la oposición llevaron a Maroto a retirar las cuentas y pretender gobernar en prórroga presupuestaria por decreto de Alcaldía.
En esa tesitura, el PNV presentó un proyecto de equipamientos a financiar con el dinero que iba a haber ido destinado al BAI Center. El acuerdo alcanzado con este Grupo Municipal, públicamente presentado en toda su amplitud, permite la materialización de los proyectos a desarrollar, conforme a lo planteado en nuestro programa electoral, y la consiguiente generación de empleo.
Debe quedar claro que nuestro acuerdo no implica una renuncia a modificar el presupuesto para 2012. Al contrario, a la vez que presentábamos el acuerdo impulsábamos una modificación normativa en las Juntas Generales de Álava para obligar al alcalde a presentar un proyecto presupuestario ante el Pleno para su debate y aprobación. A Dios rogando y con el mazo dando. Bildu, por su parte, todavía no se ha posicionado sobre esta propuesta, pero la estrategia del txipiron, no presagia nada bueno.
Por si acaso, que quede claro, EAJ-PNV va a seguir luchando, solos o con los otros grupos de la oposición, por un Presupuesto para Vitoria-Gasteiz que responda a las verdaderas necesidades de las personas, apoyando la creación de empleo, el mantenimiento de la calidad de los servicios públicos y los programas de apoyo a las personas más desfavorecidas, a la solidaridad, a la cultura, a la educación, a la sanidad, a los mayores que han sido y deben de seguir siendo santo y seña de nuestro municipio, etc.
Todo ello no impide que debamos ajustar las partidas en la actual coyuntura económica, pero respetando las prioridades de la ciudadanía gasteiztarra. Siempre con claridad. Lo dicho, luz y taquígrafos.