Iñigo Urkullu
09Febrero
2012
09 |
Intervención

FORO EUROPA PRESS DE MADRID

Iñigo Urkullu
Febrero 09 | 2012 |
Intervención

Tengo hoy la oportunidad de presentar el diagnóstico y las propuestas del Partido Nacionalista Vasco anteel nuevociclo que iniciamos.

Un ciclo político, institucional y económico que cobra en Euskadi una especial significación, porque vivimos  un tiempo desconocido para todas y todos nosotros durante toda nuestra vida.

El ciclo de la convivencia en Paz.

El ciclo de la democracia en libertad.

En Euskadi hemos despertado a un nuevo tiempo y me adhiero a la máxima de Aristóteles cuando afirmaba que  “la esperanza es el sueño del hombre despierto”.

Hoy en Euskadi vivimos la esperanza fundada de poder alcanzar el sueño de toda nuestra generación, el sueño que nos  permita cerrar para siempre la pesadilla de la violencia y el terrorismo.

El sueño de abrir un nuevo futuro para Euskadi.

Este nuevo tiempo económico, político y de apertura a una nueva convivencia en Paz, ha llegado en un momento de crisis global de extrema dureza.

Una crisis de dimensión desconocida hasta la fecha, cuyas consecuencias ya hemos empezado a sufrir y pagar.

Una crisis económica que nos afecta y va a afectar en los próximos años con carácter general a toda la sociedad.

En este contexto, voy a comenzar señalando las que considero las tres fechas más destacadas de este nuevo tiempo.

La primera fecha es la noche del9 de mayo de 2010.

La segunda  es la tarde del20 de octubre de 2011.

Y la tercera, el día20 de noviembre de 2011.

Son tres fechas para el recuerdo, que  me permiten enmarcar el diagnóstico de la situación que estamos viviendo.

La noche del9 de mayo de 2010la crisis económica “nos despierta”.

Esa noche el  presidente del Gobierno español, Rodríguez Zapatero, tiene la  certeza de que la intervención económica sobre el Reino de  España es una posibilidad que no se descarta.

Desde el segundo semestre de 2008 estábamos contemplando el avance de la crisis.

Pero en honor a la verdad,  los 15 años vividos de crecimiento continuado nos impedían vislumbrar una situación como la que ahora estamos padeciendo.

Realmente no lo imaginábamos o, más bien, no lo queríamos ni imaginar.

Podríamos decir que en mayo de 2010 recibimos la certificación definitiva de que habíamos estado viviendo muy por encima de nuestras posibilidades.

Habíamos vivido acumulando un endeudamiento, tanto público como privado, que no podíamos soportar.

En mayo de 2010 fuimos definitivamente  conscientes de que las bases de la economía española eran muy endebles.

Han pasado casi dos años y se ha evidenciado la ausencia de una política industrial sostenida en el tiempo, así como una gran lentitud en responder a los retos de la innovación y la internacionalización que la actividad productiva venía requiriendo.

 Es evidente también que el retraso en la adopción de reformas ha sido un claro lastre para el inicio de la  recuperación.

Hace dos años se adoptaron medidas de ajuste de forma inmediata.

Unas medidas que se han seguido adoptando durante estos meses por gran parte de los Gobiernos, el español, los autonómicos y locales.

El ajuste era obligado para todos y en parte lo hemos asumido y adoptado.

Pero las reformas estructurales necesarias, necesitadas de consensos más amplios y abiertos, no han encontrado todavía su momento.

Enla Administraciónpública hemos vivido  casi dos décadas de crecimiento en la disponibilidad de los recursos  públicos. No hemos  sentido la necesidad de adoptar medidas de actualización y modernización en los procedimientos internos de gestión.

Son medidas que ahora van a ser ineludibles.

Y como corolario de este epígrafe, las tasas de desempleo han alcanzado unas cotas insoportables.

El paro es un problema humano suficientemente grave en sí mismo.

Pero en nuestro caso comporta un problema añadido, porque el número de parados está cuestionando la sostenibilidad de las políticas de bienestar social y la propia viabilidad económica futura del sistema de protección dela Seguridadsocial.

Esta fue la realidad a la que despertamos la noche del9 de mayo de 2010.

Ante esta realidad, y tras nuestra posición contraria al Plan de ajuste por la forma en que se adoptó y la afección del mismo al ámbito competencial propio,  la respuesta del Partido Nacionalista Vasco fue tendente a favorecer la estabilidad.

Una estabilidad presupuestaria e institucional que hemos  facilitado tanto en Euskadi como en el Estado.

La segunda noticia histórica se produce en la tarde del 20 de octubre de 2011. Hace tan solo 112 días.

La “pesadilla” del terrorismo inicia su fin con la declaración unilateral dela propia ETAde “cese definitivo de su acción armada”.

Es la gran noticia de nuestra generación.

Y ha sido también el gran “triunfo” para nuestra generación y las posteriores.

Un triunfo de la sociedad en su conjunto.

El terror y sus consecuencias no han concluido del todo, queda mucho camino por recorrer.

La construcción dela Pazrequiere tiempo. Y la construcción dela Concordiamucho más tiempo todavía.

Pero, como ustedes comprenderán, estamos plenamente convencidos de que sin amenazas, chantajes ni exclusiones, este camino va a ser mucho  más fácil de recorrer. 

La apuesta del Partido Nacionalista Vasco, en realidad la apuesta y el compromiso más importante de nuestro Partido para poder dar paso libre a otras aspiraciones, ha sido y es propiciar los caminos dela Pazyla Concordiaen Euskadi.

Voy a comenzar por el final, por la “estación término”, que no es otra que el desarme y la disolución definitiva de ETA.

Es responsabilidad de ETA hacer efectivo su desarme y decretar su disolución.

Es responsabilidad de ETA reconocer el daño causado.

Y es responsabilidad también de ETA, de sus presos y de quien pueda ayudarles en ello, afirmar con claridad que además de que la “acción armada” ha finalizado para siempre, “esto se ha terminado”.

Pueden hacerlo y tienen que hacerlo.

Es su exclusiva responsabilidad.

Y nuestra disposición es propiciarlo, favorecerlo, facilitarlo.

Con este preámbulo y con el deseo expreso de que no sean consideradas “estaciones intermedias” o bien “obligaciones de parte”, voy a citar otros compromisos que son también necesarios para la convivencia en Euskadi.

El compromiso político con la política.

Lo hemos denominado participación  política plena.

Participación de todas las fuerzas políticas y participación en libertad.

Lógicamente, cuanto antes alcancemos este objetivo mejor para todas y todos.

Y una parte importante de este compromiso es acabar con la excepcionalidad legal en que vivimos.

Durante los años de terror insistimos una y mil veces en que todos los objetivos políticos se podían defender y obtener sin recurrir a la violencia, por las vías exclusivamente políticas.

Ahora nos toca hacer efectivo este axioma.

La actual Leyde partidos ha perdido todo sentido.

Mantener hoyla sigla Sortuen la indefinición legal no responde a ningún objetivo político positivo.

En realidad solo favorece a la llamada izquierda abertzale y lo hace en dos sentidos: Primero, sigue alimentando su “victimismo”, cuando en realidad esa izquierda abertzale ya cuenta con plataformas de representación política e institucional, como son Bildu y Amaiur. Habiendo llegado a decir estos días que aún en el caso de que Sortu sea legal, se integrarán en coalición para las próximas elecciones.

Solo utilizan Sortu para explotar el “victimismo” de la ilegalización, cuando en realidad ya son legales.

Y segundo, la reclamación de legalización de Sortu mantiene el foco en el terreno que interesa a la propia izquierda abertzale.

Gracias a este “foco político” están tratando y consiguiendo ocultar su incapacidad en la gestión diaria de la representación institucional que les corresponde.

La actual Leyde partidos ha perdido todo sentido, si alguno tuvo según los objetivos que se dijeron, ya que sentido si que tuvo paro con otros objetivos. Hoy no tiene ningún sentido porque ha cambiado la realidad.

En realidadla nueva Leydeberá propiciar y favorecer la participación directa de la izquierda abertzale en la representación política e institucional. 

He citado la acción política. Abordo ahora otras acciones: la memoria.

El  compromiso con la memoria y el reconocimiento a las víctimas del terrorismo.

No partimos de cero, hemos avanzado mucho y tenemos que seguir haciéndolo.

Lo haremos, lo vamos a seguir haciendo porque somos conscientes de lo que nos jugamos de cara al futuro.

Estas últimas semanas, aquí mismo en Madrid, estamos asistiendo a episodios político-judiciales que nos hablan de heridas del pasado sin cerrar.

En Euskadi tenemos la oportunidad de cerrar esas heridas.

Tenemos la oportunidad de cerrarlas y, además, de extender y profundizar el compromiso ético de todala sociedad. Algoque aquí, pese a los episodios citados, si se ha conseguido.

Paso ahora a la política penitenciaria.

El compromiso con una nueva política penitenciaria.

Una política dinámica y flexible, más acorde a la nueva realidad, en la que la excepcionalidad ha perdido todo sentido.

Parecería lógico que si se defiende que los reclusos de ETA no deben tener ninguna consideración ni tratamiento diferenciado, se les pueda aplicar la misma legislación que se aplica a todos  los demás reclusos. Incluso desde la consideración del cumplimiento estricto de esa ley.

Ni más ni menos.

Cierro esta primera parte de diagnóstico con la tercera fecha que sitúo en las Elecciones Generales del 20 de noviembre del pasado año.

Se inicia una nueva legislatura con la mayoría absoluta del PP.

Podemos decir que a partir de ese día, no solo el nuevo Gobierno español, sino también el PP,  “despiertan” también a la realidad económica.

La situación económica es muy grave.  Lo es y lo era.

No hay excusas.

Todos lo sabíamos y lo conocíamos, desde Euskadi hasta Canarias, desde los Países Catalanes hasta Andalucía.

No valen excusas. Aunque se entiendan como modo de ganar tiempo y de justificar un claro cambio de postura en relación a la política económica.El PPcomprometió que no iba a subir los impuestos y los ha subido.

En realidad todas y todos conocemos y tenemos muy presente la situación de Grecia, Irlanda o Portugal. La prioridad sigue siendo alejarnos del abismo de la intervención.

El día 23 de febrero se volverá a celebrar una reunión dela ComisiónEuropeay las conclusiones serán las mismas: contención del déficit, aplicación de reformas estructurales e inyección de liquidez al sistema.

Podremos aspirar a una flexibilización de las posturas de Alemania pero, “por si acaso” o “en cualquier caso”, tenemos que cumplir los compromisos.

En este contexto, la apuesta del Partido Nacionalista Vasco ha sido ofrecer tiempo al nuevo Gobierno. Somos muy conscientes de que una mayoría ciudadana ha dado la confianza al PP y al presidente Rajoy. Les toca tomar medidas.

Nuestro Partido respetará el mandato democrático y será responsable.

Ahora bien, a nuestro juicio, las medidas no deben ser uniformizadoras,  sino que deben adaptarse y acomodarse a una realidad diversa.

En nuestro caso, en Euskadi, tenemos unas condiciones económicas, un  sistema fiscal y un tejido productivo específicos. Y, por lo tanto, debe tenerse en consideración esta realidad para ser realmente justos y eficaces con las medidas.

En el ámbito económico, vamos a mantener una actitud constructiva y propositiva. Sabemos de primera mano lo que nos estamos jugando.

EL NUEVO TIEMPO EN EUSKADI.

Hasta aquí el diagnóstico de la situación, según tres hitos, desde la visión del Partido Nacionalista Vasco.

Ahora me voy a centrar en las propuestas de nuestro Partido para este nuevo tiempo.

Comienzo por lo que hemos venido en denominar la segunda transición en Euskadi.

España vivió su transición de la dictadura a la democracia entre los años 1975 y 1978.

Cuatro años que se vivieron intensamente.

En aquel momento fue posible lograr un acuerdo constituyente que integró a todos los partidos políticos, desde un extremo hasta el otro, desde el Partido Comunista de Santiago Carrillo hastala AlianzaPopularde Manuel Fraga.

El Partido Nacionalista Vasco quedó excluido de ese acuerdo.

No fue posible alcanzarlo, y este hecho tuvo una incidencia directa en el resultado del  referéndum constitucional que tuvo lugar el día6 de diciembre del 78.

Este dato es importante.

En Euskadi el respaldo obtenido porla Constituciónfue sensiblemente inferior al que obtuvo en el Estado, en torno a 30 puntos de diferencia.

El dato es  importante y elocuente.

Nos podemos  “refugiar” en quela Constitucióntambién fue aprobada en Euskadi. Podemos hacerlo, pero alguna explicación histórica habrá que dar a esa inmensa diferencia que se produjo en Euskadi, y solo en Euskadi.

Desde nuestro punto de vista, es  el más reciente y claro indicador de un “contencioso político” que se enquistará como conflicto si nos empeñamos en no querer verlo y, por lo tanto, en no tratar de resolverlo.

En aquel momento el Partido Nacionalista Vasco actuó con responsabilidad, rechazó las tentaciones rupturistas y apostó por la vía estatutaria.

Fue posible el acuerdo tras el desacuerdo.

El Estatuto no contentó a todos, no supuso un acuerdo entre todos en Euskadi, pero sirvió para poner en marcha un País envuelto en la violencia y en una crisis económica gravísima, incomparable con la actual.

El Estatuto ha permitido afianzar el autogobierno y el bienestar.

Pero el Estatuto no se ha consolidado como pacto político

La realidad innegable es que el Estatuto hoy, después de más de 30 años,  se encuentra todavía incumplido. 

La realidad innegable es que asistimos a un claro repliegue autonómico, a una actitud centralizadora, que cuestiona las propias bases de la autonomía administrativa, no digamos ya la política.

Ahora bien, lo relevante, lo nuevo, la fuerza de los hechos, es que hoy Euskadi se encuentra ante una nueva oportunidad histórica.

La oportunidad que tenemos de vivir la transición de la dictadura del terrorismo a la libertad plena de la democracia.

La esperanza y la oportunidad de realizar la segunda transición en Euskadi, de lograr un acuerdo constituyente.

La apuesta del Partido Nacionalista Vasco es clara.

Queremos propiciar un acuerdo incluyente entre, por lo menos, cuatro sensibilidades políticas vascas.

Un acuerdo que nos ofrezca un horizonte de estabilidad política e institucional.

Si en España fue posible, queremos pensar que también en Euskadi lo puede ser.

Hemos marcado el año 2015 en el horizonte.

Tenemos cuatro años por delante y tenemos también un proyecto.

Nuestro planteamiento base se denomina ADOS, que significa Acuerdo.

Es una base que está escrita con la intención y la ambición de propiciar el acuerdo entre todas las fuerzas políticas vascas.

Nos sentimos optimistas, porque el terrorismo ha causado tanto dolor y zozobra, que estamos convencidos de que su desaparición definitiva va a obrar de forma determinante en favor del Acuerdo.

El Partido Nacionalista Vasco plantea un nuevo estatus político para Euskadi, que incorpore el reconocimiento de nuestra realidad nacional y clarifique las condiciones de pacto con el Estado, bajo los principios de transparencia, garantía de bilateralidad y  democracia.

El segundo reto que afrontamos es la normalización política en Euskadi.

He avanzado con anterioridad nuestra posición por la participación política plena.

Creemos firmemente que esta ha sido una de las claves que ha contribuido a que la izquierda abertzale se haya decidido a avanzar, dejando definitivamente atrás el pasado.

Ahora bien, en este momento se produce  una contradicción, una incomprensible distorsión. Resulta que la izquierda abertzale está representada en el Parlamento español y no lo está en el Parlamento vasco.

La izquierda abertzale gobiernala Diputaciónde Gipuzkoa y muchos Ayuntamientos vascos, pero no tiene representación política en el Parlamento de Euskadi.

El lehendakari aboga por las vías exclusivamente políticas, pero no se decide a abrir la interlocución pública con una parte sustancial de la representación política vasca.

Las Elecciones enla CAPV, cuando se produzcan, servirán para que sea precisamente en sede parlamentaria donde se plantee, debata y decida el futuro político de nuestra Comunidad.

Hoy nos encontramos con que una cuarta parte de la sociedad vasca dela CAPV, el  25% del voto tanto en las Elecciones Forales como en las Generales, no tiene una representación en el foro parlamentario que todos señalamos como el exclusivo para la adopción de cualquier decisión de carácter político.

La apuesta del Partido Nacionalista Vasco ha sido y es clara.

Pasa por la regularización de la representación política, que obrará en todo caso en favor de la normalización y la convivencia democrática.

No podemos permanecer en este “impas”, apelando a la política parlamentaria y no abriendo la puerta del Parlamento a quien quiere incorporarse al mismo.

Señoras y señores. Soy consciente de que el Lehendakari Patxi López goza de crédito político aquí en Madrid. Crédito político en España.

Pero les puedo asegurar que hay muchas razones vinculadas a la gestión del Gobierno Vasco, razones legislativas y económicas, que se traducen en Euskadi en descrédito político y deterioro institucional.

Cada día que perdura esta situación en Euskadi, es un día perdido para la recuperación.   Y lo que más me preocupa, un día más de deterioro económico e institucional.

El Gobierno vasco ha multiplicado por ocho su endeudamiento en solo tres años.

Su compromiso para 2011 era no superarel 1,3% de déficit. Ha cerrado el ejercicio duplicando el déficit, que alcanza el 2,6%. Y puede ser más.

El desempleo crece hoy en Euskadi el doble de lo que crece en el Estado. Hemos alcanzado la cota de desempleo más alta de los tres últimos lustros.

El Gobierno está desviando a próximos ejercicios compromisos de inversión ya previstos. Aplica la vieja fórmula de “que pague el siguiente”.

El próximo Gobierno Vasco, cuando tenga que elaborar los presupuestos para 2013 deberá, de inicio, dedicar más de 800 millones de euros a pagar los intereses de la deuda contraída. Como referencia, es el presupuesto de los Ayuntamientos de Bilbao y San Sebastián juntos.

Más deuda, más déficit, más desempleo. Esta es la evolución de la realidad de Euskadi estos tres últimos años bajo el Gobierno de Patxi López.

Y todo ello se ha hecho con el apoyo de un Partido Popular vasco que, estoy convencido, representa un ejemplo único enel mundode“doble política”.

Es el socio preferente, y único, del Gobierno López. Es el sostén del Gobierno, aprueba sus presupuestas y sus cuentas, es co-responsable de su nefasta gestión. Pero al mismo tiempo pretende presentarse como líder de la oposición en Euskadi.

Una “doble política” que en realidad le conduce a la “política de la nada”.

Quiero concluir esta intervención reiterando la urgencia en la adopción de las medidas económicas que den respuesta consistente a la situación de emergencia que vivimos. Medidas en España. Y medidas en Euskadi.

Vivimos un tiempo de “emergencia económica”.

Ante esta situación el Partido Nacionalista Vasco vuelve a reiterar su ofrecimiento para acordar las medidas necesarias para la reactivación económica.

En primer lugar, las medidas en el ámbito de las entidades financieras, que ya se han iniciado. También en el ámbito de la energía.

Proponemos también una política industrial decidida. El apoyo a la industria en sus necesidades de financiación, innovación e internacionalización.

Proponemos la adaptación de medidas de ajuste y también de estímulo.

Medidas de reforma laboral para promover el empleo.

Desde hace algunos meses, muchos meses, venimos reiterando la necesidad de reeditar el espíritu de los Pactos dela Moncloa.

Una respuesta colectiva a una situación que requiere unidad y altura de miras.

Primero fueron las Elecciones, luego la conformación del nuevo Gobierno, ahora ha sido el Congreso del PSOE y la elección de su nuevo líder, a continuación serán las Elecciones en Andalucía y en Asturias...

Siempre existirá una razón para aplazar lo inaplazable, un gran acuerdo entre todos los partidos políticos para afrontar el gran reto de la reactivación económica que permita superar el lastre del desempleo.

Si hace 35 años fue posible, ahora existen tantas razones como entonces para volverlo a proponer y conseguir.

Concluyo.

Lo hago reiterando y subrayando una idea. Hace poco más de 100 días en Euskadi recibimos la noticia que  veníamos anhelando durante toda nuestra vida.

No vamos a olvidar el pasado pero queremos mirar a un nuevo futuro.

Queremos construir un nuevo futuro de convivencia democrática  sobre bases éticas sólidas, que impida tanto volver al pasado como pretender olvidarlo.

El Partido Nacionalista Vasco es consciente  de la oportunidad histórica ante la que nos  encontramos. El recuerdo de los dos últimos siglos es el recuerdo de la guerra, la dictadura y el terrorismo. El recuerdo del odio y la división.

Como lo hemos conocido y padecido,  lo queremos superar.

Tenemos la oportunidad histórica de alcanzar un acuerdo político entre todos.

Eso es ADOS, Acuerdo. 

Tenemos ante nosotros la posibilidad de convivir en Paz y  de crecer como País en democracia.

Hemos soñado durante muchos años con esta  esperanza, no la queremos dejar escapar.

“La esperanza es el sueño del hombre despierto”.

Es nuestro sueño, vamos a permanecer muy despiertos hasta conseguirlo.

Eskerrik asko. Muchas gracias a todas y todos.

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