Las próximas dos semanas se auguran ajetreadas para el PNV y su presidente, Iñigo Urkullu (Alonsotegi, 1961). Tras la pérdida de la Diputación de Gipuzkoa y asegurada Vizcaya, Urkullu centra ahora sus esfuerzos en conservar el poder en Álava, aunque ello no le impide hacer un análisis con perspectiva de futuro.
- ¿Qué le ha parecido la decisión de su partido en Gipuzkoa de no pactar con el resto de fuerzas para impedir a Bildu gobernar?
- No es la decisión del partido en Gipuzkoa, sino la del PNV y su ejecutiva nacional. Proponer a nuestros candidatos y programas y votarnos a nosotros mismos.
- ¿No hubiera preferido usted otro desenlace?
- Posibilidades numéricas había pero posibilidades políticas no, porque éstas partían de un planteamiento perverso de exclusión que no mira al nuevo tiempo político.
-¿Entiendo que aprueba, por tanto, la gestión postelectoral del GBB en este tema?
- Es que es una directriz del EBB.
- ¿Son un fracaso los resultados electorales de Gipuzkoa?
- Hemos incrementado el número de votos en más de 8.000, pero hemos perdido peso institucional y no tenemos la Diputación. En porcentaje de votos, con el concurso de Bildu y el reparto correspondiente, ha sido un mal resultado.
- ¿La figura del presidente del GBB, Joseba Egibar, sale debilitada de cara al proceso de renovación interna a final de año?
- La de los resultados es una cuestión más compleja, que afecta a todo el partido, no a una persona.
- ¿Le consta la existencia de sectores de su partido molestos con la gestión postelectoral en Gipuzkoa?
- Esa estrategia se comunicó a la asamblea nacional del partido, que no puso ninguna objeción.
- ¿En qué medida ha influido la estrategia del Batu Gaitezen en Gipuzkoa? ¿Ha podido diluir el perfil diferenciador del PNV respecto a Bildu?
- No voy a entrar en disquisiciones sobre las estrategias de cada territorio. Me preocupa más hacer un diagnóstico honesto para acertar con las claves de los resultados.
- ¿Y qué ha podido fallar ?
- No se puede decir que la sociología política de Gipuzkoa es diferente, pero quizás llevamos muchos años viviendo en un territorio con una carga política ideológica demasiado elevada sin que hayamos sabido transmitir a los ciudadanos qué es el gobierno de las instituciones y de los problemas del día a día que afectan a la gente.
- ¿El partido ha pecado de poner más énfasis en lo ideológico que en la gestión?
- No es eso. Estoy seguro de que se han dedicado a las cuestiones sectoriales, pero quizás eso no ha sido lo que más reflejo ha tenido en los medios de comunicación.
-¿No corre el PNV el riesgo de perder su imagen de partido de gobierno? ¿Dejar gobernar a Bildu en Gipuzkoa puede ser la antesala de un error histórico para ustedes?
- Si en Gipuzkoa sabemos hacer oposición en las cuestiones programáticas, seguiremos teniendo un perfil de partido de gobierno. Y en las Juntas, al contrario que en el Parlamento Vasco, el gobierno no tiene mayoría absoluta y ahí es posible el gobierno desde la oposición.
- El lehendakari y Basagoiti le ofrecieron el viernes colaborar para impedir que Bildu pare los proyectos estratégicos.
- Hay que dejar claro ante la ciudadanía el juego interesado del PSE y del PP. Hay que respetar la voluntad de voto de los guipuzcoanos. Y el PSE-EE no puede ocultar su debacle echando la responsabilidad a las espaldas del PNV. Dejémonos de monsergas y pongámonos a trabajar. Miremos las iniciativas que plantee Bildu o las que plantee cada grupo. El PNV está abierto a hablar con todas las formaciones sin excepción.
- O sea que usted no ve esa entente que proponen.
- ¿Para qué? ¿Para qué?
Nuevo escenario -¿En todo caso, está preocupado por la gestión que Bildu pueda hacer?
- No puede ser que el PNV, que ha hecho un esfuerzo por conocer los postulados del programa de Bildu, siga desconociéndolos, y que Bildu eluda su responsabilidad ante proyectos estratégicos diciendo que no son competencia de la Diputación de Gipuzkoa. Sí me preocupa porque Bildu es una amalgama de formaciones que han tenido posiciones contradictorias ante diversos proyectos estratégicos y uno no sabe cuál es el modelo de sociedad que identifica a Bildu como uno.
- ¿A la hora de decidir su política de pactos el PNV ha estado mirando a las elecciones vascas de 2013, y no ha querido dar pasos en falso respecto a Bildu?
- No, en absoluto. La presencia de Bildu es consecuencia de una postura clara que mantiene el PNV desde hace diez años contra la Ley de Partidos, no mirando a las elecciones autonómicas. Hay todo un modelo de sociedad diferente que nos distancia de Bildu para pensar que es posible una alianza a corto plazo.
- El nuevo diputado general de Gipuzkoa, Martin Garitano, les ofrece una relación preferencial.
- El camino se demuestra andando. Garitano dijo que estaba también dispuesto a pactos puntuales con el PSE. No me voy a dejar engañar por un planteamiento que desde la izquierda abertzale se hace siempre al PNV.
- Por el contrario, los socialistas y Bildu parece que pueden coincidir en temas fiscales y sociales. ¿Podría abrirse una vía a futuro que pueda arrinconar al PNV?
- El lehendakari está apoyado por el PP. Me parecería curioso que estuviera más cercano a los planteamientos fiscales de Bildu. Está interesante el terreno político e institucional y ver cómo gestiona el PSE las contradicciones y en quién se quiere apoyar para marcar distancia con el PNV.
- ¿Usted hubiera expedientado a los ediles del PNV de Lasarte-Oria que apoyaron a Bildu y desbancaron al PSE de la Alcaldía?
- Todavía hay que ver cómo gestionamos esta situación, no doy este capítulo por cerrado. Cuando no se cumplen las directrices, partiendo del reconocimiento por quien lo ha incumplido, hay que pensar cuál es la manera de actuar posterior.
- ¿Pero cree que deben ser expedientados?
- La Ejecutiva nacional no tiene potestad si no media una denuncia ante los tribunales, que la puede poner cualquier afiliado. Hay que gestionar ese incumplimiento pero de manera interna.
- Lo ocurrido en Lasarte-Oria ha dejado muy tocada la relación entre PNV y PSE-EE.
- Es más una excusa. Detrás de lo de Lasarte-Oria se esconden otras cuestiones más espúreas, porque el PSE ha incumplido su directriz votando a Bildu en otro municipio en Vizcaya desplazando al PNV.
- Pero que la relación entre dos partidos tan importantes esté quebrada no es bueno para la política vasca.
- Venimos desde hace un año trabajando para un escenario de participación política plena para abordar un nuevo tiempo. Por ello, también abogamos por una relación normalizada entre los partidos. No es bueno que tengamos una distancia, que parece una sima, en las relaciones entre el PSE y el PNV, si queremos construir un nuevo tiempo.
- ¿Y qué va a hacer el PNV para reconducir la situación?
- Estoy dispuesto a sentarme con el PSE. Pero todos tenemos que reflexionar por qué se ha llegado a esta situación. Podemos hacer la lectura que queramos: el PSE puede remontarse a Lizarra o nosotros a la actitud del PSE en la gestión del pacto de Ajuria Enea o su salida del gobierno de Ardanza en 1998. Pero lo cierto es que ahora hay una distancia que me preocupa que sea como una sima. Y es obvio que lo sucedido hace dos años, con el ofrecimiento que hicimos al PSE para un gobierno de coalición, su rechazo y el posterior desplazamiento del PNV a la oposición, pese a ser la fuerza más votada, es una cuestión pendiente de hablar con el PSE.
- ¿Tiene previsto algún encuentro con el lehendakari para abordar este asunto?
- Que yo sepa no. Sé que va a hablar con los diputados generales para hablar de política fiscal. Y en lo referente a las relaciones políticas, ya que él está actuando más como secretario general del PSE que como lehendakari, yo estoy dispuesto a hablar siempre, sea como lehendakari o como secretario general.
- ¿El caso de Álava, donde si están dispuestos a desbancar a la lista más votada, la del PP, con el voto de Bildu, no es comparable a lo que ustedes querían evitar en Gipuzkoa contra la coalición?
- El PNV presenta su candidato y su programa. Y el PP en Araba podría no gobernar para toda la representación política. Lo hemos vivido en el pasado, con el castigo al que se ha sometido a los municipios del PNV.
- ¿Es optimista en que el PNV mantenga la Diputación de Álava?
-No funciono en el terreno de las cábalas. Hay que trabajar para conseguir el apoyo de EB en cuestiones de programas.
- ¿Qué van a ofrecer a EB?
- El ámbito de negociación prefiero que se lleve de manera discreta.
- ¿Pero van a ser generosos?
- No se trata de generosidad sino de mantener una mínima coherencia e intentar buscar que los puntos de acuerdo sean más que los de desacuerdo.
- ¿Es partidario de adelantar las elecciones generales, con un gobierno acuciado por la crisis?
- Necesitamos estabilidad pero no a cualquier precio. Si el PSOE quiere agotar la legislatura por interés partidista con medidas débiles no consensuadas con el resto de grupos, no va a ser el deseo del PNV agotar la legislatura.
- Si el Gobierno accede a consensuar medidas ¿sostendrá el PNV a Zapatero hasta marzo de 2012?
- Si el PSOE no es capaz de plantear pasos en dos ámbitos: la del nuevo tiempo para la convivencia con ausencia definitiva de violencia y la de una estabilidad para afrontar la gravísima crisis económica, no va a contar con el PNV y es mejor que convoque las elecciones.