Iñigo Urkullu
04Apirila
2010
04 |
Elkarrizketak

Urkullu: «No puedo poner la mano en el fuego por los imputados alaveses»

Iñigo Urkullu
Apirila 04 | 2010 |
Elkarrizketak

Olatz Barriuso

- ¿La supuesta trama de corrupción alavesa es el trago más amargo que le ha tocado como presidente del PNV? -

No categorizaría porque si yo dijera que es el trago más amargo y esto lo leyera una víctima...

- Me refiero a su gestión.

- Tampoco... A ver si sé explicarlo. Es un trago amargo, un gran trago amargo. Pero no podemos olvidar que nos hemos visto desplazados de la responsabilidad de gobierno aun habiendo ganado las elecciones. ¿Qué es más amargo? No lo sé. Pero éste sí lo fue. Las primeras horas son de incredulidad. Piensas «no es posible que esto nos esté pasando a nosotros». Después llega la incertidumbre y luego la hora de la responsabilidad. Hemos sido modélicos a la hora de tomar medidas.

- ¿Podría afectar el caso a la financiación del partido?

- Saber si podía estar implicado el partido ha sido mi principal preocupación. No lo está.

- ¿Pone la mano en el fuego? - Es mi responsabilidad y he insistido en ello, en si había una vinculación de manera activa con el PNV, y se me dice y se me insiste en que no.

- ¿Sólo tiene la palabra de los imputados?

- Puedo decir públicamente que el funcionamiento del PNV está limpio en relación con los casos por los que se imputa a estas personas. El PNV, en su iniciativa propia, está limpio. Mi empeño es ofrecer a la ciudadanía vasca la honestidad y la transparencia más absolutas.

- ¿Y si son culpables?

- No me corresponde juzgar la veracidad de las acusaciones. Más allá de la presunción de inocencia y de querer que sean inocentes, uno tiene que estar preparado para lo contrario. Espero y deseo que no, pero por eso yo ya no puedo poner la mano en el fuego, no soy el que está juzgando los casos.

- ¿Tiene pensado qué hacer si eso sucede y más si pasa poco antes de las elecciones?

- Lo he tomado como una oportunidad. Es un aldabonazo a toda persona que tiene responsabilidad en el PNV, que tiene que sentirlo como un aliento en el cogote. Hay que aplicar aquello de que la mujer del César no sólo ha de serlo, sino parecerlo. A las personas del PNV les afecta el Código Penal, como a todos los ciudadanos, pero tienen que saber que para ellos antes hay un código ético y estético.

- ¿Alguien le ha reprochado que haya primado el bien superior del partido sobre las personas?

- No he tenido ningún reproche, sino un reconocimiento permanente. Diferencio tres ámbitos: el humano, el judicial y el político. En los dos primeros no tenemos responsabilidad y una capacidad de actuación limitada. Donde sí tenemos ambas es en lo político, y tengo que ejercer esa responsabilidad ante la opinión pública. Lo peor que nos puede pasar es que nosotros mismos alimentemos el desprestigio de la política.

- ¿Se ha cerrado el capítulo de las dimisiones? El PP ha pedido la cabeza de Gerenabarrena y Agirre.

- Aun en el caso de que las imputaciones sigan adelante, confío en que el presidente de la ejecutiva territorial está al margen de cualquier mala práctica. Como PNV no tenemos nada que ver y, por tanto, Gerenabarrena tampoco. Puede parecer sorprendente que en un colectivo tan compacto él no supiera nada, pero a veces ni al amigo le cuentas tus andanzas. Y el diputado general ya ha dado explicaciones sobre los informes jurídicos de posibles incompatibilidades. Los hechos datan de 2005-2006. No tiene ninguna responsabilidad.

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