Jean Tellechea, director industrial de cuarenta años y concejal en el municipio labortano de Urruña, encabeza la lista del PNV por Iparralde en las elecciones regionales que se celebrarán el domingo. Ya antes, lideró también la lista de la formación jeltzale en los comicios europeos
El PNV se presenta solo a las elecciones, sin integrarse en coalición alguna. Es un reto enorme, porque limita las posibilidades de obtener representación, pero, por el contrario, hace más visible a la formación nacionalista.
Como sucedió en las elecciones europeas, el PNV se presenta solo a las elecciones regionales, a pesar de la dificultad que ello implica. Su electorado está en el País Vasco, pero la circunscripción electoral es más grande, y se ven obligados a encontrar candidatos para cada departamento de Aquitania. ¿Por qué esta elección?
Ésta ha sido la gran dificultad. Teníamos que encontrar 85 candidatos para poder presentarnos. Hemos hecho la misma reflexión que en las europeas: era más fácil ir con otros. Somos parte de la Federación de RPS (Regiones y Pueblos Solidarios), y podíamos ir con ellos. Hemos consultado a todas las partes, ya sea AB o Modem. Nos damos cuenta de que la dificultad está en ir solos, pero así somos más visibles. Estamos satisfechos con los resultados de las elecciones europeas, en las que tuvimos 4.000 votos. Además, construimos una dinámica de campaña, que se volvió a poner en marcha un año después para las elecciones regionales, y hemos encontrado los 85 candidatos fácilmente. Esto significa que tenemos una dinámica. Los periódicos nos llaman cada día, y esto es nuevo para nosotros. Y no hubiera sucedido si nos hubiéramos presentado con el RPS o con otros.
La Federación de RPS se presenta con Europe Ecologie. ¿Cómo ha reaccionado a su decisión?
Lo han tomado mal, lo han entendido mal. Obviamente, es en este tipo de elecciones en las que se justifica un grupo como RPS. Pero esta vez nos han imitado AB y Batasuna, que se presentan en la coalición Euskal Herria Bai. Esto significa que se han dado cuenta de la importancia de presentarse en solitario.
Sin embargo, AB y Batasuna se presentan sin presentarse.
Sí. Han hecho la parte más difícil: han decidido ir a las elecciones. Pero será en forma de votos de protesta. Están haciendo una campaña electoral normal. En cuanto al programa, no tienen, y es muy decepcionante, en este momento en el que pensamos que se necesita a todo el mundo para construir el País Vasco. El voto de protesta es un fracaso. Se podía hacer mejor, especialmente cuando se ve la calidad de las personas que la forman.
Eusko Alkartasuna no aparece en Euskal Herria Bai. ¿Qué le parece su decisión?
También nos reunimos con ellos. No tenemos la misma estrategia que ellos. La nuestra, de ir en solitario, está ganando en términos de dinamismo, de motivación, de personas que se unen a nosotros... Mira, todos los alcaldes que nos apoyan. Se necesitan dinamizadores, y tal vez EA no tiene suficiente gente dinámica. Así que es más cómodo para ellos ir con Europe Ecologie, que ha tenido buenos resultados. Es tentador para ellos, y lo puedo entender.
¿La iniciativa jeltzale está dirigida a las elecciones locales?
Hoy en día, creemos que el PNV tiene futuro. Tenemos concejales que aportan mucho y que están bien vistos, aunque debamos hacer alianzas con grupos de ideas opuestas a los abertzales. Hoy en día, vemos que somos apreciados por el trabajo que hacemos. Estamos presentes en las elecciones europeas y regionales, somos una fuerza con propuestas. Por ejemplo, estamos trabajando en el proyecto de colectividad territorial desde 2002, y hoy ya está listo. El PNV se está convirtiendo en un partido muy interesante en Iparralde, y tiene un futuro importante.
¿A qué votantes se dirige?
Hoy, hay una democracia cristiana vasca, hay centristas vascos que no encuentran en los partidos aber-tzales respuestas, aptitudes, disponibilidad o presencia en las elecciones. Hoy en día se reparten en Modem, UMP y el Partido Socialista. Queremos recordar a estas personas que nosotros tenemos valores, capacidad de trabajo y habilidades.
Uno de los temas clave de la campaña es la línea de alta velocidad (LGV). La mayoría de las listas están en contra del TAV. ¿Ustedes también?
No, en absoluto. Estamos a favor del TAV, pero somos muy críticos con la gestión del proyecto LGV. Hoy en día, estamos seguros de que la LGV será un factor de desarrollo económico, de movilidad... Nosotros le encontramos beneficios. Pero estamos consternados por la forma en que el proyecto está dirigido. Sobre todo por su paso en el País Vasco, entre Baiona y Biriatu. La dirección está gestionada por un bordelés (M. Rousset, Presidente de la Región de Aquitania), por los prefectos, que son en su mayoría de París, por el Ministerio de Transporte que también está en París... y se ocupan de organizar el territorio del País Vasco. Hoy en día, el País Vasco no está presente en las decisiones. Y las personas que le representan le representan mal, no hay diálogo. Por eso pedimos una moratoria. Tenemos que parar el proyecto, para llevar a cabo una profunda reflexión sobre los diferentes escenarios posibles. Sin embargo, es necesario que el proyecto avance.
¿Cuál sería el trayecto o el resultado ideal?
Las razones expuestas por el señor Rousset para justificar ese trayecto no me convencen. Resulta que esta ruta pasa por el centro de la casa de mi familia. Pero no por eso quiero que pase por la casa de otro. Nos merecemos una explicación. De momento, no hay ninguna explicación o consulta, no sabemos por qué este trayecto es mejor que otro. Habría que incluir todas las opciones posibles, y que nos den explicaciones serias. Yo he sido elegido en Urruña y la Comunidad de los municipios ha encargado un estudio para analizar por qué no se pueden acondicionar las pistas existentes. El estudio demostró que no es un escenario aberrante y que cumple con los objetivos de la Red de Ferrocarriles de Francia (RFF).
Si se usan las vías existentes para el TAV, ¿cómo se puede desarrollar una línea regular entre Baiona y Donostia?
Hace veinte años que hablamos de un tren expreso regional entre Baiona y Donostia, y hace veinte años que no está hecho. Ahora vuelven a hablar del tema para justificar la nueva línea del TGV. Nosotros, el PNV, hemos dicho que ya es suficiente. Tenemos cuestiones relativas al transporte de mercancías y al aeropuerto de Hondarribia. Ya es hora de establecer un programa de desplazamiento en el País Vasco. Hoy en día, no sabemos a dónde va, parece que se hacen las cosas poco a poco. Acabamos de finalizar el tanteo de la tierra que permitirá la expansión de la autopista A-63, y después se nos dice que harán una línea del tren de alta velocidad para evitar el aumento del flujo de la autopista. Es un delirio.