Josu Erkoreka
19
Urria
2009
Elkarrizketak

Erkoreka: "El blindaje no habría salido adelante sin el efecto palanca que ha ejercido el PNV"

Josu Erkoreka
19
Urria
2009
Elkarrizketak

Josu Erkoreka

Elkarrizketak

El Diario Vasco


Josu Erkoreka reconoce que el PSOE se ha tenido que comer un «caramelo amargo» con el blindaje del Concierto a cambio del apoyo del PNV a los Presupuestos Generales, y está convencido de que sin el efecto «palanca» ejercido por su partido, la proposición de ley, consensuada en el Parlamento Vasco, no hubiese salido adelante en Madrid. Superado el primer trámite, el más complicado y «de más enjundia», ahora comienza la verdadera negociación presupuestaria, la de las inversiones para el País Vasco, donde el PNV quiere luchar por «el desarrollo y la tecnología». Mientras dure esta tramitación, jeltzales y socialistas se mantendrán vigilantes para que cada uno cumpla su parte del acuerdo. Un entendimiento que ha desahogado el que también buscan en la Cámara vasca los dos partidos, en estado «bastante encauzado, cercano al acuerdo».

- Más relajado tras superar el primer trámite para iniciar la negociación de los Presupuestos?

- Estoy en el periodo de relajación que cabe insertar entre dos periodos de tensión, porque tenemos que empezar ya la segunda fase del acuerdo, el paquete de inversiones que vamos a incorporar a la negociación como precio al apoyo presupuestario. Antes del miércoles (votación de las enmiendas de devolución) tendremos ya una perspectiva elaborada de si el acuerdo es posible o no, y a partir de ahí habrá muchas ocasiones de expresar oposición y hacer valer nuestra posición.

- ¿Esta negociación previa ha sido la más complicada?

- Sí, espero que la segunda parte no sea tan dura. Hemos manejado precondiciones muy ambiciosas que se han encontrado con resistencias importantes en Madrid. Ha sido difícil arrancar compromisos concretos por parte del PSOE para sacar adelante estas iniciativas. Y es que cuando negocias este tipo de cuestiones, tan importante como arrancar el compromiso sobre el fondo es definir las garantías de las que te vas a servir para asegurarte de que lo pactado se va a cumplir, cuando todavía tienes en tu mano la posibilidad de activar algún mecanismo para forzar el cumplimiento.

- ¿Cuál ha sido el punto que más ha costado arrancar al PSOE?

- El más difícil ha sido sin duda el del blindaje del Concierto Económico. Yo tengo la convicción de que si esto no lo incorporamos al proceso negociador tal como lo hemos hecho, no se hubiese llevado a cabo. He constatado que la oposición a esta operación es amplia, fuerte, y poderosa. Y por mucho que la iniciativa viniera avalada por todos los partidos del arco parlamentario vasco, ya teníamos varias experiencias de que los consensos en Euskadi no constituyen en absoluto impedimento para que las formaciones votaran que no en Madrid. Tengo la convicción absoluta de que si no lo planteamos en estos términos, el blindaje no hubiese salido tampoco en esta ocasión. Yo utilizo una metáfora que sirve para describir el papel que nos ha tocado desempeñar en este tema. Decía Arquímedes aquello de 'dame una palanca y un punto de apoyo y moveré el mundo', pues aquí, aunque ya sé que somos seis en un hemiciclo de 350, la palanca somos nosotros, el punto de apoyo es la coyuntura política y el mundo es la gran mayoría parlamentaria, los 169 votos socialistas, que no se hubiesen movido si no se activa la palanca.

 - Ha habido críticas hacia ustedes por mezclar el blindaje con los Presupuestos, ¿cómo se defiende?

- La respuesta es clara. Esa crítica de EA está formulada desde una concepción beatífica de la política. Pensar que las cosas van a ocurrir porque moralmente deben ocurrir, en política no se da. Todos los agentes políticos tienen una serie de resortes en su poder y los utilizan hasta el extremo, y a la experiencia me remito. El blindaje sobre el Concierto se ha planteado por cuarta vez en la Cámara, y no ha salido nunca. La política se desarrolla al margen de esas concepciones que sirven para mantener principios, pero no para alcanzar resultados.

- También el Gobierno Vasco ha matizado que este logro no es sólo suyo.

- No voy a negar que aquí no se haya hecho un esfuerzo por parte del Partido Socialista, porque yo he visto que lo hacían, que han tenido que vencer resistencias. Pero insisto en la figura de la palanca.

- El acuerdo apremia a amarrar el blindaje antes del 15 de diciembre, ¿pero cuándo se hará efectivo?

- Hemos atado los cabos para que se avance lo máximo hasta esa fecha como garantía, pero es materialmente imposible que para entonces la reforma legal haya entrado en vigor, porque ahora la Ley de Presupuestos es prioridad absoluta y relega el resto de normativas. Lo que hemos comprometido es que antes del 15 de diciembre la proposición esté aprobada por la Comisión Constitucional del Congreso, ése es el obstáculo que queríamos superar, porque si alguien está dispuesto a dificultar la tramitación de una iniciativa legislativa lo suele hacer en el trámite de comisión. Ahí, es donde, si hay interés, se puede paralizar la tramitación de una norma, como hemos visto muchas veces. De ahí pasa a pleno, y luego al Senado.

 - ¿Le sorprendió la foto de unión respecto a este tema en el Congreso?

- Entiendo que para Euskadi era una novedad porque no hay muchos precedentes de normas remitidas a las Cortes, pero es habitual la presencia de delegaciones autonómicas.

- ¿Hay letra pequeña en el acuerdo en caso de que, al final, su apoyo se desvanezca?

- Este preacuerdo está suscrito en perspectiva de acuerdo presupuestario. Lógicamente si el apoyo presupuestario no fructifica el PSOE no se sentiría obligado a cumplir ninguna de las tres condiciones.

- Lo pregunto por su insistencia en remarcar que los socialistas aún no cuentan con sus seis votos.

- Era una cautela obligada. Quien mire la hemeroteca estas semanas puede comprobar que desde el PNV siempre hemos hablado que eran precondiciones para sentarse a negociar. Corríamos el riesgo de que se difundiera que lo acordado era propiamente el precio al apoyo al Presupuesto, cuando aún no lo hemos debatido.

Transigir para incorporar - Aún y todo, el preacuerdo implica que hay una predisposición al 'sí' porque, en general, les gusta el proyecto presentado por el Gobierno.

- Un Presupuesto nunca convence del todo a un partido distinto al que forma parte del Gobierno, porque no está hecho por él. Pero las transacciones se conforman siempre en base a transigir con determinados contenidos que no se comparten a cambio de incorporar otros propios. Éste es el principio que nos inspira. El proyecto tiene cosas buenas y malas, pero lo pactado ayer (por el viernes) tiene enjundia y entidad suficiente para Euskadi como para entrar a negociar partidas presupuestarias con una perspectiva de acuerdo.

- ¿Qué es lo que menos les gusta de las Cuentas del PSOE?

- El problema es que es un año de crisis y por tanto el Gobierno no se puede permitir las alegrías de los años de expansión. Hay ajuste casi para todo. Y, por eso, hay que hacerse a la idea de que el acuerdo tiene que producirse en un contexto más modesto.

- ¿Qué va a pedir el PNV en esta segunda fase de negociaciones?

- Nuestras enmiendas, que empezamos ayer a trabajar intensamente, se articulan en torno a tres ejes: Euskadi, desarrollo, y tecnología. No puedo darle más precisión, pero está claro que las elaboraremos pensando en los retos fundamentales de Euskadi en cuestión de desarrollo y tecnología. El reto pasa por trabajar en el cambio de modelo económico, en avanzar o promover un modelo más basado en el conocimiento, la tecnología, y en la competitividad. Queremos que Euskadi mantenga y, si es posible, que mejore sus posiciones relevantes en esta materia, que se sitúan cerca de las medias europeas.

- Será un hueso duro de roer teniendo en cuenta que el Ministerio de Ciencia e Innovación es el que más recortes sufre.

- Nuestras peticiones en buena parte se articularán técnicamente a través de ese ministerio. Pero nuestra intención no es que su titular, Cristina Garmendia, tenga más recursos para decidir con autonomía qué hacer con ellos, sino que, por nuestra acción, seamos nosotros quienes condicionemos la decisión de adónde destinar esos fondos.

 - El mayor montante de las partidas destinadas a Euskadi van a infraestructuras de transportes como el TAV, en menor medida al puerto de Pasajes, a la nueva prisión de Gipuzkoa..., ¿lo considera suficiente?

 - Algunas son consecuencia del acuerdo presupuestario del año pasado. Las partidas que este año se dedican a esos objetivos son mejorables en cuantía, pero es cierto que se encuentran acomodadas a las circunstancias del momento. Como no hay recursos, hay que moverse con moderación.

 -Algunas de las medidas presupuestarias más comentadas han sido la supresión del carácter general de los 420 euros o el aumento del IVA, que sí afecta a Euskadi. ¿Las comparte?

 - Lo de los 420 euros lo hemos acordado aquí con una fórmula no exactamente igual, más favorable a los intereses de las rentas más bajas. Por eso en Madrid, nos limitaremos a apoyarlo. Respecto al IVA, nos hubiese gustado un incremento más moderado, pero es cierto que el IVA español es el más bajo de toda la UE, y ahí los poderes recaudadores tienen cierto margen para actuar. Además, eso repercutirá en Euskadi, ya que tendrá un efecto recaudador para nuestras instituciones.

- ¿No resulta extraña tanta coincidencia en materia económica entre dos partidos que, en principio, defienden modelos diferentes?

 - Esto pone de manifiesto lo engañosas que resultan algunas etiquetas que pretenden definir identidades ideológicas. No seré yo quien niegue las dicotomías entre las derechas y las izquierdas, pero a veces los tópicos contribuyen más a desorientar a la opinión pública que a situarlo correctamente en la realidad política. Hemos sido un partido con un amplísimo compromiso siempre con las políticas sociales, y recuerdo que las políticas sociales surgen en Europa por una colaboración entre la socialdemocracia y la democracia cristiana.

- ¿Cree que sus votos junto al de Coalición Canaria serán finalmente los únicos que logre el PSOE?

- Habrá más. El PSOE está firmemente dispuesto a gestionar más adhesiones. En un primer momento (para evitar la devolución del proyecto presupuestario), quería asegurarse la mayoría y para ello debía elegir entre nosotros o ERC. Sabía que en ambos casos debía tragarse un caramelo amargo, o blindaje o transferencia del aeropuerto del Prat, y ha preferido empezar por nosotros porque a cambio le ofrecíamos seis escaños y Esquerra sólo 3. Aún y todo, por lo que me transmiten los máximos responsables del grupo socialista tienen intención de seguir ampliando los apoyos con ICV, BNG...

-El acuerdo en Madrid, ¿allana el camino para la negociación entre PSE y PNV que también se está produciendo?

 - No tienen conexión. La actitud del PNV en ambos foros obedece al interés que expresamos en la propuesta de estabilidad institucional para superar la crisis lo mejor posible y la voluntad de seguir siendo un partido de referencia en Euskadi con ideas claras y con ambición. Ciertamente el acuerdo de Madrid permite mayor sosiego en los contactos en Euskadi, que marchan muy bien, las conversaciones están bastante encauzadas, y parece que hay una cierta cercanía al acuerdo. Pero no hay conexión entre una y otra.

- ¿Qué le dijeron ayer en la reunión del EBB?

- Yo doy la cara, pero los pasos relevantes no se dan sin el respaldo del EBB y de su presidente, que ha estado al tanto de la negociación y ha mantenido varias conversaciones con Zapatero. Cuando se entabla una conversación de este tipo, siempre es conveniente un punto de encuentro en la cúspide.

- ¿Va a vigilar de cerca al PSOE hasta que cumpla lo prometido?

- Tiene que ser así. Tan importante como alcanzar el acuerdo es fijar las cautelas que garanticen el cumplimiento del acuerdo.
PARTEKATU