Josu Erkoreka
27
Apirila
2009
Elkarrizketak

Erkoreka: "Si hay una moción de censura a Zapatero, la estudiaremos»

Josu Erkoreka
27
Apirila
2009
Elkarrizketak

Josu Erkoreka

Elkarrizketak

El Diario Vasco


Alberto Surio

Se ha convertido, y dice que muy a su pesar, en el látigo parlamentario de Zapatero. Insiste en que al PNV no le queda otro remedio que hacer una oposición exigente en las Cortes, y que a veces se escenifican desencuentros públicos que hacen saltar las chispas. Josu Erkoreka asegura incluso que si el PP presenta una moción de censura contra el presidente del Gobierno, «estudiaríamos su contenido, no descartamos nada».

-¿No es contradictorio criticar a Patxi López por pactar con el PP y llegar a acuerdos cada vez más con el PP en Madrid? -Cuando a mí me saquen una fotografía con Rajoy equivalente a la que a López le sacaron con Basagoiti formalizando un acuerdo estable, habrá una contradicción. Yo no tengo acuerdos con el PP.

-¿Tan mal trago es pasar a la oposición? -El presidente de mi partido ha utilizado esa expresión. Un partido que ha ganado las elecciones y se encuentra que lo mandan a la oposición está en una posición que no es agradable, pero un partido histórico como el nuestro es capaz de reaccionar y hacer frente a este tipo de situaciones con acierto. -¿Y en Madrid cómo lo llevan? -Nos ha tocado pasar el mal trago con mucha mayor celeridad porque a la semana siguiente del 1 de marzo tanto en el Congreso como en el Senado, estábamos ya celebrando plenos y sumidos en la actividad parlamentaria. Estamos plenamente sumergidos en la labor de oposición.

 -¿Tiene la sensación de estar pasándose de frenada en Madrid? -No. Puede haber habido un par de puestas en escena que han sorprendido a algunos, pero estoy en condiciones de poder justificar con razones y argumentos y con plena coherencia con lo que es nuestro ideario, nuestro programa y nuestra trayectoria, todas y cada una de las tomas de posición que hemos tenido en el Congreso. En ningún caso podrá encontrar una toma de posición que sea caprichosa, chocante, incomprensible con nuestra ideología, nuestra tradición y nuestro programa.

-El PNV ha buscado siempre acuerdos en Madrid desde una estrategia muy pragmática. Pasar ahora a un perfil de queja y oposición victimista es complicado. -El PNV ha tenido etapas muy diferentes, incluso durante la última fase democrática en las Cortes Generales. Yo mismo me estrené en el Congreso como diputado en el año 2000 en un contexto en el que nuestra labor no era precisamente lo que usted llama 'estrategia pragmática', porque Aznar con su mayoría absoluta hizo imposible esa tarea de un nacionalismo realista y empeñado en la búsqueda de acuerdos. Son las circunstancias las que te van situando en un contexto o en otro.

-¿Y ahora a Zapatero ni agua? -No me gusta la expresión, no la utilizaría yo para definir nuestra posición. Yo entiendo que los partidos políticos siempre tienen que actuar con responsabilidad, estén en el gobierno o en la oposición. Lo que veo claro es que la responsabilidad del partido que gobierna y del que ejerce la oposición es siempre diferente.

-¿Qué consecuencias para la estabilidad política española tiene la desafección del PNV respecto al Gobierno de Zapatero? -Este gobierno desde el 1 de marzo carece de fuelle y fuerza tractora, se le ve en el Parlamento al albur de unos vientos que no es capaz de controlar y que le están superando clarísimamente. Es un panorama sobre el que un gobierno puede durar y resistir un mes, pero no sobre el cual pueda hacerse un diseño de tres años de legislatura, que es lo que le resta a este gobierno. Me llama la atención una cosa.

-¿Cuál? -Es un error pensar que es el PNV el que puede generar esta posición de debilidad e inestabilidad del Gobierno de Zapatero. Algunos están magnificando la capacidad de respuesta que tenemos nosotros quizá para proyectar sobre nosotros la imagen de una especie de idilio con el PP, que consideran que puede revertir en contra de nuestra imagen. El PSOE tiene 169 diputados, el PP tiene 153, CiU diez, y el PNV, seis. Para que el PSOE se sienta acosado, como se está sintiendo en las últimas semanas, hace falta el concurso, además del PP y del PNV, de otros dos grupos parlamentarios. El descontento con Zapatero no viene sólo del PNV, hay otros que se suman gustosos a esa situación. Lo que plantea problemas a Zapatero no es el PNV, sino que el PNV está también en un colectivo de damnificados que no están por la labor de facilitarle las cosas.

-¿En ese escenario cree que Zapatero agotará la legislatura? -Tengo la convicción de que harán todo lo que esté al alcance de su mano para terminarla.

-¿Ve la posibilidad de una moción de censura del PP apoyada por el PNV? -Desde luego nosotros no la presentaremos, no somos quien para ello ni aspiramos a gobernar España. Si algún otro la presenta el único que podría hacerlo es el PP. En nuestro régimen parlamentario la moción de censura es constructiva, incluye necesariamente un candidato alternativo a la Presidencia del Gobierno y el aval de un programa. Y hasta que se conozca cuál es el candidato alternativo a ese programa difícilmente se puede pronunciar uno. Pero estaríamos dispuestos a estudiarlo. No descartamos nada.

La 'frontera nacional' -¿Hay ahora más sintonía entre el PP y ustedes, por ejemplo, en relación a las propuestas relacionadas con la crisis? -El PP ha hecho una cosa muy inteligente en propuestas económicas. Ha dejado la estrategia con la que comenzaron la legislatura, en la que incorporaban a sus iniciativas todo su programa electoral, pretendiendo emplazar al PSOE a ver si era capaz de decir sí o no, pero sin pretender buscar mayorías alternativas. Pero, sin embargo, ahora es consciente de que el panorama ha cambiado en el Congreso y ha presentado propuestas mucho más moduladas que pueden no sólo concitar el apoyo del PNV sino de toda la Cámara. El PP ha empezado a formular iniciativas mucho más ponderadas, razonables, centradas y aceptadas por todos para formar mayorías alternativas al gobierno. Pero el PNV no le da la mayoría absoluta.

-El PP ya ha roto el cordón sanitario que lo aislaba políticamente en la pasada legislatura... -Con el PP estaba el PSOE cada vez que se presentaba alguna iniciativa nacionalista y se unía con el PP cuando entendía que se superaban las líneas rojas insuperables. Hay un tipo de votación arquetípico en el Congreso que nosotros denominamos como 'la frontera nacional'.

 -Pero ustedes, CiU y el PP no llegan a la mayoría absoluta... -Cuantitativamente es verdad, haría falta el concurso de más fuerzas, pero una cosa es que no haya una mayoría alternativa estable y otra cosa es que el Gobierno sea capaz de manejar a su antojo a todos los demás. El problema de Zapatero es que cuando mira para atrás se encuentra lleno de cadáveres políticos provocados por él.

-El debate sobre el Estado de la Nación coincide con la final de la Copa en Valencia entre el Athletic y el Barcelona. Y usted es un rojiblanco confeso... -Será complicado poder desplazarme. Zapatero podrá hacerlo porque tiene su Jet particular.

-¿Y si le invita? -Si me invita voy al viaje.

 -Pues fíjese que brete cuando toquen el himno español y llegue usted con Zapatero... -Pero a los diputados y senadores del PNV que nos pasamos la vida política en Madrid viendo banderas españolas y escuchando el himno es a quienes menos convulsiones nos plantea.
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