Elkarrizketak
27
Otsaila
2009
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"Es el PNV el que practica el acuerdo entre diferentes"

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Xabier Larrañaga

El lehendakari nos recibe en Donostia y anda con prisa. De pueblo en pueblo y de micrófono en micrófono, ésa es su vida durante estos días. Apura las últimas horas de la campaña con el ánimo renovado tras el debate de EITB. Ya no hay caramelos ni llaveros. Ahora el mitin se da en la tele
donostia. Diez años lleva al frente del Gobierno vasco y aspira a reeditar el domingo el triunfo en las urnas que le permita gobernar otros cuatro años. Juan José Ibarretxe lleva dos semanas vestido con el buzo electoral recorriendo los cuatro costados del país en una carrera electoral que se presenta más reñida que nunca, incluso que la de aquel célebre 2001 animada por el tándem Mayor Oreja-Redondo Terreros.

En su pugna con Patxi López le ha venido a ver Dios, o sea la crisis. ¿A falta de lentejas sobran las banderas
?

La crisis forma parte también de la gestión política, y la situación en que se encuentra cada uno para encararla depende de su labor, de haber hecho bien o mal los deberes. Y sin que nos sirva de consuelo, es inapelable que en este aspecto Euskadi está mucho mejor que España. Nosotros tenemos un 8% de paro y en España tienen el 14%. A pesar de eso, Zapatero y López critican sin parar a las instituciones vascas. Y yo me pregunto entonces qué dirían ellos y ciertos medios de comunicación si la situación fuera la contraria y aquí estuviéramos mucho peor que allí. ¡Cómo nos pondrían!

¿Prefiere que la gente apoye el autogobierno por economicismo o por patriotismo? ¿O en el fondo es parecido?

La gente ya sabe muy bien que el autogobierno, el decidir aquí, está directamente relacionado con su nivel de vida. Nosotros no queremos el derecho a decidir para chillar en Madrid, para discutir con nadie, lo queremos para que la sociedad vasca viva mejor. Y la sociedad esto lo percibe.

Usted afirmó que hay que defenderse porque vienen de fuera a invadir la galaxia vasca. ¿Patxi López y Antonio Basagoiti son acaso de la galaxia somalí?

Patxi López ha tenido muy poco sentido del humor. Se ha cabreado por una alusión a las galaxias hecha en campaña electoral, sí, pero en plenos carnavales. ¡Qué le vamos a hacer! Pero es evidente que Patxi López y Antonio Basagoiti, cuyas ideas no comparto pero a los que por supuesto respeto, son líderes teledirigidos políticamente desde Madrid.

Pero ellos son de aquí, y sus partidos son tan vascos como el PNV. Los socialistas fundaron el suyo hace más de un siglo.

Sí, es cierto, pero fíjate en lo que ocurrió en Navarra. Los socialistas navarros, los votantes y los líderes en realidad querían llegar a un acuerdo con Nafarroa Bai para acceder al gobierno de la comunidad. Y el PSOE central fue y les corrigió: "¡ni hablar, fuera, aquí se hace lo que yo mando!" Y para eso no le ha importado destripar ni llevarse al PSN por el medio. Es un ejemplo claro de que, siendo de aquí, que eso no se lo niega nadie, el PSE políticamente está dirigido y, vetado si hace falta, desde Madrid.

También denuncia que pretenden arrebatarle el gobierno al PNV. Que se sepa, la oposición tiene todo el derecho, y hasta el deber, de intentar alcanzarlo.

Esa es la pretensión del PSE y del PP, y no es la primera vez que lo intentan. Ya han fracasado otras veces en el empeño. Y no me parece ilegítimo, porque ese objetivo político es tan legítimo como otro cualquiera. Pero lo que tienen que hacer es trasladarlo a la sociedad con toda claridad, aclarar en realidad qué es lo que quieren. Si lo que pretenden ambos es desalojarnos a cualquier precio, si ésa es su principal meta, no lo deben ocultar, y tampoco deben molestarse si nosotros lo denunciamos.

Casi todo el mundo dice que Osakidetza ha empeorado. Si la joya de la autonomía vasca ya no brilla, alguna responsabilidad tendrá el orfebre.

Es curioso. Eso lo dice casi todo el mundo menos la gente de este país. A veces caemos en la trampa que nos tienden algunos. La sociedad vasca valora nuestro sistema de Salud como el mejor servicio público, y Osakidetza es todo un referente en el Estado y a nivel europeo. Y esto no es un milagro, tiene su explicación lógica y política: nosotros invertimos en sanidad 1.630 euros por persona, mientras que en España invierten 1.260, así de claro. Y nos tomamos la salud como un proyecto estratégico del país, no sólo del gobierno ni del departamento correspondiente. Sólo así se entiende que tengamos la mayor esperanza de vida del mundo después de Islandia. ¿Alguien cree que esto es posible con un mal sistema sanitario?

Disculpe mi insistencia. ¿Está seguro de que Osakidetza mantiene entre la población vasca el prestigio del que gozaba? ¿Todo es fruto de una difamación?

Yo no digo que esa percepción social sea un invento. Sólo digo que en los estudios sociológicos nuestro Servicio de Salud es el más valorado. Y eso me importa más que el juicio de un periódico. Pero voy más allá: seguramente a la ciudadanía que se le bombardea con esas opiniones nadie le ha contado que tenemos el nivel más alto de calidad y de compromiso con la excelencia de todas las sanidades europeas. Y nadie le recuerda que los socialistas madrileños, en su oposición a Esperanza Aguirre, le pusieron como ejemplo a seguir, como referencia a imitar, a Osakidetza. Sin duda hay cosas por hacer, pero me encantaría que las alabanzas que nos hacen en privado muchas administraciones sanitarias españolas las hicieran también en público.

Usted repite que "ETA tiene que desaparecer", como si estimara imposible o desaconsejable que un gobierno acabe con ella. En las películas a los malos se les detiene, no se les solicita que se esfumen como las agujetas.

Un gobierno tiene que hacer pedagogía. ETA asesina a hijos e hijas de este pueblo, y quien hace eso en realidad atenta contra este pueblo. Y la sentencia inapelable, social y política, de la sociedad vasca es ETA kanpora! Y esa expresión tiene para las personas de este pueblo un sentido profundo, un sentido inmenso.

¿Cuándo fue la última vez que la Ertzaintza detuvo a un comando? Mucha gente no duda de las ganas de los ertzainas, pero sí de la voluntad de sus jefes.

Esa es una acusación interesada de la clase política y de los medios de Madrid. Por desgracia, allí nadie dice que tenemos un nivel de delincuencia infinitamente más bajo que en España. La Ertzaintza es un servicio muy bien valorado por la sociedad vasca. Y debemos recordar que los mismos que acusan de estas cosas son los que rechazan el acceso de la Ertzain-tza al llamado espacio Schengen. El Gobierno español nos está impidiendo la relación directa con el resto de policías europeas, y así no es posible comparar nuestra eficacia con la de otros. Nos encantaría tener ese acceso y colaborar.

En los ochenta se popularizó una canción que decía: "Hace tiempo que no se te sube desde que votas PNV". Han pasado dos décadas y el Viagra funciona. ¿La oposición no excita a los vascos? ¿Nos da miedo cambiar de pareja?

Esa pregunta habría que hacérsela a la sociedad, que es quien decide en democracia. Los políticos con excesiva frecuencia escuchamos poco. Oímos bastante bien, pero escuchar, poco. Y de igual manera que yo soy respetuoso con el trabajo de la oposición, la oposición debería ser respetuosa con el veredicto de esta sociedad, que tiene y elige el gobierno que quiere. Esa es una de las grandezas de la democracia, y los demás partidos deberían analizar por qué ocurre esto en Euskadi. No seré yo quien les diga nada.

Ustedes han gobernado aliándose con casi todos los partidos en las diferentes instituciones. Algunos interpretan esa capacidad como falta de escrúpulos ideológicos con tal de aferrarse al poder.

Hay determinadas formaciones políticas en este país que alardean de fomentar el acuerdo entre diferentes, el entendimiento con los demás, y somos nosotros los que de verdad lo practicamos, los que llevamos practicándolo desde hace años. Creemos en el pacto y no sólo lo anunciamos en nuestros mítines: nosotros pasamos de las palabras a los hechos. Eso es así, y la prueba es lo que comentas.

Si fuéramos independientes no podrían culpar tanto al Gobierno central. A veces parece que si Madrid no existiera tendrían que inventarlo. Lo citan día y noche.

Yo no miro a Madrid, estoy absolutamente convencido de que el futuro está en nuestras manos, no allí. Quien anda permanentemente mirando a Madrid tiene muy poca confianza en el pueblo vasco. El futuro está aquí para ser decidido entre los vascos. Y si aquí existe una mayoría que quiere tener más autogobierno, que quiere contar con mayor capacidad de decisión, pues lo lograremos, y si no es así, pues no. Es muy sencillo, lo tenemos que decidir aquí entre todos, no en Madrid.

Cuando a un partido político se le llama 'El partido', ¿es momento de mirarse en el espejo, preocuparse y aterrizar, no vaya a ser más dura la caída?

No, no me preocupa, porque ése es un apelativo cariñoso. Sólo hay dos partidos que hagan eso, el Partido Comunista y nosotros. Somos los únicos que llamamos así a nuestro partido: El partido. Y además de ser cariñoso, transmite lo que quiere ser el PNV, un partido muy entroncado en la sociedad, un instrumento de transformación social desde dentro.

Se lamenta de que fuera no nos entienden. Los vascos, capaces de suspender un partido de fútbol porque ni nos ponemos de acuerdo en cómo llamarnos, ¿ya nos entendemos dentro?

En todas las casas cuecen habas y en la mía ¡calderadas! Es verdad que nosotros tenemos que hacer el esfuerzo de llegar a acuerdos, dialogar, discutir y al final entendernos. Pero no exageremos: ni siquiera en las comunidades de vecinos se pone la gente de acuerdo en seguida para colocar la antena colectiva. En todas las familias hay roces a la hora de comprenderse, eso es normal. Y en cuanto al asunto del nombre, para mí Euskadi o Euskal Herria son los mismos siete territorios. Yo ahí no tengo ningún problema.

¿Cuando ve al presidente de Montenegro, Croacia o Kosovo, siente envidia? ¿Hay alforjas para ese viaje o, si lo prefiere, merece la pena semejante lío?

Son simplemente ejemplos en los que el diálogo y la capacidad de decisión de los pueblos al final han permitido llegar a soluciones. Yo no tengo ninguna duda de que el futuro de la sociedad vasca pasa también por esos dos vectores, el diálogo y el derecho a decidir, porque eso significa vivir mejor aquí y en cualquier lugar. Por lo tanto, esas referencias en el mundo tienen que alimentar la ilusión, la esperanza, y su ejemplo no nos rompe ninguna expectativa.

Hemos mirado o admirado a Irlanda durante años, pero un católico irlandés soñaría con ser vasco, con tener nuestras competencias.

Pues te digo casi lo mismo que antes. Yo no creo en las recetas mágicas. A la vista de cómo está el mundo hoy yo ya no creo ni en las recetas, ni en los profetas. En Euskadi tendremos que buscar nuestro propio camino. En Irlanda y en otros sitios podemos comprobar que las cosas se pueden ir poco a poco arreglando, y esos procesos son un motivo de esperanza, no de frustración. La resolución de los problemas políticos y los conflictos violentos en el mundo son para mí un ejemplo, un motivo de ilusión.

¿Si usted fuera andaluz o extremeño se quejaría de su gobierno? ¡Treinta años en el poder son demasiados! ¡Cambio, cambio!

(Ríe) ¡No lo dirás porque allí mandan los socialistas! Consejos vendo que para mí no tengo. ¿El cambio es bueno? Pues depende. Yo prefiero el concepto innovación. Innovar es empezar cada día, saber renovarte. Cambio sí, pero no para ir hacía atrás, no el cambio del cangrejo del PP y del PSOE en Euskadi. Ese cambio significa mayor dependencia de Madrid y menor capacidad propia para responder a la crisis.

Los niños no pueden decir tacos y usted no puede decir "consulta". Es palabra en desuso.

Es una acusación que me hacen sin fundamento. Y con ella pretenden ocultar el haber negado que podamos discutir nuestro futuro entre nosotros. Fue un acto de soberbia política aquello del Gobierno español de decir ¡no me interesa!, ¡no quiero saber la opinión de los hombres y mujeres de Euskadi! Tratan de esconder que esa cuestión aún está en la mesa del Tribunal de Derechos Humanos europeo.

Mientras otros deciden decidir si nos dejan decidir si queremos decidir, usted continúa gobernando. No hay como gestionar a ratos frustraciones y a ratos utopías.

Es bueno plantearse objetivos como pueblo. Y es verdad que tenemos un nivel de autogobierno que hace treinta años era impensable. Pero no nos conformamos, queremos decidir más cosas aquí porque eso significa más bienestar, vivir mejor. Y no sólo buscamos ese autogobierno para nosotros, también lo queremos para nuestros hijos e hijas. Por eso seguimos pidiéndolo pasito a pasito y seguiremos pidiéndolo.
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