«El mejor nutriente de una lengua es que se use»
El Departamento de Cultura del Gobierno vasco, que encabeza Miren Azkarate, está en la picota por problemas en lo que ya han venido en llamarse los 'casos Guggenheim' y 'Balenciaga'. El único resquicio de paz es la viceconsejería de Política Lingüística, donde no solamente están demostrando iniciativa, sino que han sido capaces de enunciar un discurso integrador. Patxi Baztarrika (Ataun, 1958) es su responsable. A principios de este año puso en marcha un plan para renovar el consenso en torno a la política lingüística. Ese plan es el objeto de la entrevista: «Me imagino una sociedad vasca en la que una persona en unos ámbitos hable una lengua y en otros otra, cualquiera de ellas, las dos: el euskera y el castellano».
-¿A quiénes ha echado en falta en este debate?
-Es el debate más amplio que se ha realizado en torno a la política lingüística y en él han participado una cuarentena de expertos redactando documentos y globalmente más de 700 personas en la web euskara21. Hemos recibido 32.000 visitas y en otros lugares de Internet se han producido 4.000 comentarios. Todo eso en siete meses.
-¿Ha habido diversidad?
-Ha participado gente de muy distintos puntos de vista tanto en el Consejo Asesor, como en las participaciones posteriores y foros. Ha sido amplio.
-¿Cuándo publicarán las conclusiones?
-El debate sobre política lingüística no ha acabado. Me gustaría que participara más gente y especialmente más gente del mundo no vascohablante, de esa parte de la sociedad que no ve como propio al euskera.
-¿Por qué?
-Estoy convencido de que ese euskera que es patrimonio de todos debe convertirse en lengua de todos, para que las oportunidades de uso de ambas lenguas sean más reales. Debe ser una tarea asumida por toda la sociedad, no una tarea respetada y tolerada por un sector en relación a otro sector. Hemos promovido este debate porque creemos que debemos renovar el consenso en materia de política lingüística.
-¿No lo había?
-Ha sido importante y la propia Ley del Euskera fue fruto de un consenso importante. De otra forma, no se hubiera dado el enorme salto que se ha dado. Pero no es suficiente para afrontar los retos, sí lo es para seguir haciendo lo que estamos haciendo ahora: incrementar el conocimiento del euskera.
-¿Qué quiere decir incrementar el conocimiento? ¿Que lo hable más gente o que quien lo habla lo hable más?
-Es incrementar el número de hablantes, pero eso no es suficiente para desarrollar el conocimiento del euskera, para ello debe ser útil, que se use. Nuestro reto es que la lengua sea patrimonio de todos, no como objeto museístico sino de uso natural. Es necesario renovar el consenso.
-¿Cómo se renueva?
-No es un producto que se adquiera en un supermercado. Hay que alimentarlo permanentemente porque se tratar de lograr una adhesión, una lealtad de la ciudadanía. Hay quienes son indiferentes al euskera aunque no sean contrarios.
-¿Por qué se apela a los sentimientos cuando se habla del euskera y no cuando se habla del castellano? ¿Por qué se carga a los idiomas de emociones?
-Las lenguas no son meros instrumento de comunicación. Son bastante más, forman parte de la identidad de las personas.
«Trabajo de años»
-¿Será ésta una sociedad bilingüe?
-Con los plazos, los ritmos y las condiciones adecuadas. No caben prisas, que podrían ser asfixiantes para el euskera. El monolingüe erdaldun debe entender que la persona que opta por vivir en euskera necesita oxígeno para poder hacerlo. Es un trabajo de años. Se debe aplicar el binomio de 'No imponer, no impedir'. No se trata de imponer el euskera, pero tampoco el castellano. La clave de bóveda de esta sociedad está en respetar la opción lingüística de las personas. A más uso del euskera, ganamos en cohesión social.
-¿Y cómo se logra esa utopía?
-Persuasión y seducción. Esa partida se gana haciendo del euskera una lengua necesaria, atrayente, asumida con naturalidad por cada vez más ciudadanos. Tenemos que hacer que el mundo del euskera sea más los mundos del euskera, o sea, abierto y plural.
-Usted es viceconsejero de Política Lingüística. Hay dos lenguas en el País Vasco. ¿Cuál ha sido la última acción que han realizado en relación al castellano?
-Esta entrevista, porque el auténtico nutriente de una lengua, la mejor acción, es que se use.